Plan urbano y movilidad en las ciudades - Pasajero7

Plan urbano y movilidad en las ciudades

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Hoy no podemos promover la elaboración de modelos o planes de movilidad sin tomar en cuenta el medio ambiente, el transporte público, la movilidad no motorizada (en sus diversas modalidades), las vialidades, los automóviles y el espacio público, definido éste como aquello que es de todos y para todos.

Por muchos años hemos sido testigos del divorcio entre el Desarrollo Urbano y la Movilidad en las distintas ciudades del país. La falta de conexión entre estos factores ha acentuado las diferencias y polarizado la forma en la que se han ido construyendo, no solo es un tema de calles y casas, también es uno de desigualdad y privatización.

La reflexión no intenta confrontar entre una ciudad planeada y ordenada que responda a la idea unitaria de un planeador con calles rectas, regulares, casas y edificios uniformes, contra una ciudad compleja y que con el tiempo se transforma en algo más con casas bajas y edificios grandes, calles curvas, mal trazadas y desiguales.

Es necesario que cada ciudad genere su propia estrategia de movilidad urbana integral sin dejar de considerar las relaciones urbanas, políticas y cívicas que permitan también la urbanidad.

Debemos fortalecer estas relaciones con el fin de garantizar el derecho a la ciudad; al iniciar el presente siglo se impulsó una estrategia de redensificación que se dijo aprovecharía aquellos lugares donde estuvieran todos los servicios, con el fin de reducir los problemas que genera la expansión urbana como son el crecimiento de autos, el aumento del tráfico y la contaminación del aire.

Hoy en nuestro país las grandes ciudades se enfrentan a diversos procesos, sin importar qué densas y urbanas parezcan. Es necesario, cuando hablamos de la recuperación, diseño o rescate del espacio público, involucrar a todos los actores urbanos.

Debemos crear la ciudad conjuntamente y establecer que el espacio público debe ser preservado entre los ciudadanos, los gobiernos locales, la sociedad civil y el sector privado.

Las ciudades deben compartir el conocimiento para desarrollar una agenda desde abajo, basados en las experiencias locales, la densidad no basta sin la diversidad, porque ahí es donde inicia la responsabilidad y la definición de los espacios públicos y la implicación de la comunidad en los procesos de decisión política, ya que espacio público y ciudadanía están absolutamente relacionados.

Los retos a los que se enfrentan las ciudades mexicanas y que menos atención han recibido es su expansión anárquica, dicha expansión genera altos costos fiscales, de equidad y sustentabilidad ambiental; necesitamos calles donde convivan la fiesta y la protesta, la cultura, la educación, la salud, el comercio y la vida pública en parques y banquetas, poner fin a decisiones políticas tomadas de manera personal.

Es necesario que nuestras ciudades permitan el disfrute y la interrelación humana, donde nuestros hijos puedan crecer y hacer su historia; sin duda, no podemos dejar de lado todos aquellos factores que determinan su crecimiento como son los geográficos, sociales políticos y hasta históricos.

El reto es complicado porque las ciudades tienen su propia forma de funcionar, sus procesos de producción o de consumo dominantes, entonces hacer posible un plan de visión de ciudad, que asegure el espacio democrático donde podamos reducir el uso del automóvil que ha deteriorado el espacio público, no es sencillo.

Todos queremos caminar cómodos y convivir seguros, por lo que es necesario recuperar el espacio público con ampliación de las esquinas, diseño del mobiliario urbano y vegetación, buscar un espacio donde convivan los peatones con todo lo anterior y aquellos nuevos medios que llegaron para quedarse como son las motocicletas eléctricas, scooters y bicicletas sin anclaje.

Se requiere la cooperación de los comerciantes, mejor iluminación, mejoras en las calles, balización, banquetas, señalización y pavimentación. Debemos ampliarnos más rápido y ser más democráticos, debemos dotar a ciudades de alternativas de movilidad y el crecimiento del transporte público. 

Es necesario reducir los obstáculos, mejorar la seguridad peatonal, disminuir el ancho de cruces, generar espacios de descanso, abrir nuevos lugares para el encuentro.

Apostar por la recuperación de espacios con la incorporación de bolardos, macetas de borde y doble línea blanca, iluminación peatonal, farolas de mejor calidad ambiental, mayor vegetación, mayor seguridad peatonal y mejor calidad ambiental, pavimento uniforme y calle integrada.

Se requieren políticas públicas y educación, como lograr ser menos hostil e invasivo y ser más amable con nuestro entorno, fomentar la cultura cívica, una mejor ciudad puede hacer mejores ciudadanos y unos mejores ciudadanos pueden producir una mejor ciudad.