¡Una red llena de obstáculos, peligros y generadoras de contaminantes! - Pasajero7

¡Una red llena de obstáculos, peligros y generadoras de contaminantes!

Nuestras calles

Desafortunadamente, el espacio público de Guadalajara (calles), hoy se ha convertido en una red de áreas peligrosas, llenas de obstáculos y contaminadoras, que no invitan a los peatones a hacer uso de ellas, esto principalmente por el número de vehículos. De acuerdo con información del INEGI, en 2012 teníamos más de un millón 741 mil 533 unidades, que representan el 5.23% del total del país y el 60% del total del estado de Jalisco; éstas, recorren en promedio, de acuerdo a información presentada por el CTS – BANCO MUNDIAL, 30 kilómetros por unidad/día, alcanzando más de 75 millones de kilómetros recorridos y consumiendo en total siete millones 520 mil litros de gasolina, energía que al entrar en combustión, genera más de 17 millones 296 mil kilogramos de CO2.

Si en promedio cada vehículo particular mueve 1.6 viajes al día, la multiplicación expresa que se generan 3 millones de viajes en esta modalidad, lo que significa que por cada viaje realizado se consumen en promedio 2.5 litros de gasolina y la combustión de estos, genera 5.7 kilogramos de CO2. Los cálculos de CO2 producido, se realizaron con base en el documento realizado por la Comisión Interdepartamental de Cambio Climático de Cataluña,en marzo de 2011.

Otro fenómeno que padecen las calles de Guadalajara y que provoca ineficiencia, es el uso del espacio público para beneficio privado; me refiero al estacionamiento en la vía pública y hoy, a falta de la aplicación de la ley, ya se están usando las banquetas, reduciendo de manera importante el espacio para desplazarnos.

El excesivo uso del transporte particular, ha roto el frágil equilibrio de la eficiencia en la ciudad, al perder la fluidez de sus calles. Hoy los niveles de servicio de muchas de nuestras calles, se consideran inaceptables, ya que han variado de un flujo libre (600 v/h) a su máxima capacidad (2500v/h), provocando una reducción importante de la velocidad; esta reducción genera el congestionamiento de las vías públicas, requiriendo de mayor tiempo para alcanzar nuestros destinos.

La actual estructura vial de Guadalajara, deja mucho que pensar. Sus más de 11 mil kilómetros de vías, están divididas en vialidades primarias (Vías de acceso controlado; Vías principales) y secundarias (Arterias colectoras; Calles subcolectoras; Calles locales; Calles tranquilizadas; Calles peatonales; Ciclopistas). Para el AMG, al aplicar el Manual de Estudios de Ingeniería de Tránsito, desarrollado por la SEDESOL, dice que la distribución típica de los sistemas funcionales urbanos en las arterias principales, son utilizados entre el  40% y 65%de los volúmenes de viajes generados por la movilidad urbana, y que estos deben estar en un rango de entre el 5 y 10% de la totalidad de los kilómetros que conforman la malla vial.

Este razonamiento nos permite calcular que Guadalajara debería tener entre 500 y mil kilómetros de vías con dichas características, que al evaluar los flujos principales tanto de  transporte privado como transporte público, contamos solo con 312.84 kilómetros de vías,  que representa menos del 3% de la red total; más vehículos utilizan menos cantidad de opciones para circular, esto provoca la saturación de las mismas y por ende, la pérdida de tiempo.

Estos fenómenos nos permiten asegurar que la ciudad en el último siglo dejó de ser eficiente. Sustento esta afirmación al recordarles que nuestra ciudad pasó de tener una superficie de 900 hectáreas a principios del siglo XX, a 69 mil hectáreas en nuestros días y de ser habitada por 100 mil tapatíos, a más de cuatro millones 600 mil, además de que en ella circulaban 300 vehículos con motores de combustión interna a principio del siglo XX, hasta llegar hoy a los más de un millón 741 mil.

Recordemos que del total de nuestra red vial, solo en el 19% de estas circulan cinco mil 200 autobuses urbanos, que en las 16 horas de servicio recorren 250 kilómetros al día por unidad promedio, que al multiplicarlos por el número total de unidades, suman más de un millón 300 mil kilómetros recorridos al día. Para recorrer ese kilometraje, los autobuses consumen en total 520 mil litros de diésel diario, lo que genera que en la combustión del mismo, se creen más de un millón 378 mil kilogramos de CO2; para conocer la eficiencia energética, es importante cuantificar el contaminante que se produce para transportar a cada unos de los usuarios del transporte. Recordemos que en promedio, cada unidad transporta 600 pasajeros al día, nuevamente por cinco mil 200 unidades, la respuesta de la multiplicación nos dice que se generan más de tres millones 120 mil viajes en este modo, lo que equivaldría a que por cada viaje realizado, se consumen en promedio 0.16 litros de  diésel, que generan 0.39 kg de CO2 al producirse la combustión.

Es importante dimensionar cuánta contaminación por viaje realizado, produce en promedio el viaje en transporte público y en el transporte privado; el análisis realizado en el párrafo anterior nos permite clarificar este indicador: Mientras que por cada viaje realizado en transporte público, producimos en promedio 0.39 kg de CO2, el viaje en vehículo particular produce en promedio 5.7 kg de CO2; esto es más de 14 veces contaminante o ineficiente.