HUMO BLANCO Habemus Legem Mobilitat - Pasajero7

HUMO BLANCO Habemus Legem Mobilitat

OPINION ROMERO MAYO22

“Esta ley no es mágica, pero es una guía para evitar que 44 personas mueran diariamente en accidentes viales”, senadora Patricia Mercado.

Con mucho entusiasmo recibí la noticia de que el Senado de la República, aprobó la nueva Ley General de Movilidad y Seguridad Vial,  por lo que de inmediato Google el dictamen de aprobación en la web y con mucho detenimiento leí los tres títulos que la integran (Disposiciones generales; De la política pública a través del sistema nacional de movilidad y seguridad vial y De la distribución de las competencias), conforme me adentraba en la lectura, fueron llegando a mi los recuerdos de aquellas reuniones con amigos entrañables como Carlos Valdés en donde visualizábamos una ley marco que le diera guía y fundamento a las acciones de los estados; de verdad fueron muchos años, pero con satisfacción, hoy podemos decir que México ya cuenta con esa ley.

En tan solo tres títulos definieron la base legal que determinará la concurrencia y coordinación de la federación con las entidades federativas, en las que se integran más de 2,400 municipios en los que residen más de 126 millones de mexicanos que conforman al país; hoy todos tendremos los mismos beneficios bajo el amparo  de esta nueva ley, al priorizar los modos de transporte con el menor costo social y sentar las bases para resolver la cada vez más complicada calidad de vida de las ciudades, promoviendo decisiones que se sustenten en evidencia científica y territorial en materia de movilidad y seguridad vial.

De gran importancia para la ley es que disminuyan los impactos negativos sociales, de desigualdad, económicos, a la salud, y al medio ambiente, con el fin de reducir muertes y lesiones graves ocasionadas por siniestros viales, para lo cual se debe preservar el orden y seguridad vial, así como fortalecer los derechos de las víctimas y sus familiares ante los siniestros.

Es necesario puntualizar que la presente ley no solo le dará certeza a los ciudadanos para ejercer su derecho a la movilidad de manera eficiente y segura. Se incluye una novedad, que se vinculen la política de movilidad y seguridad vial, con un enfoque integral de la política de ordenamiento territorial y desarrollo urbano, esta vinculación permitirá que la movilidad de los nuevos desarrollos se planifiquen con un sustento científico.

Como lo señalé párrafos arriba, la suma de los tres títulos le dan a las ciudades mexicanas la normatividad suficiente para transformar la ineficiencia de las vías urbanas en una movilidad sustentable que mejore la calidad de vida de los que habitamos las grandes ciudades, por lo que de manera ligera describiré los títulos y capítulos de ley, lo que facilitará a los que les interese detallar el análisis de los artículos. 

En su primer título denominado “Disposiciones generales’’, la ley se estructura en tres capítulos y consta de 7 artículos, nos define las disposiciones generales que se conforman por: la definición del objeto de la ley, los principios de movilidad y seguridad vial y la jerarquía de la movilidad. Este último concepto algunas entidades federativas ya lo han integrado a la ley estatal de movilidad, pero creo necesario que sea un principio de aplicación nacional.

En su segundo título denominado “De la política pública a través del sistema nacional de movilidad y seguridad vial”, la ley se estructura en 5 capítulos, 8 secciones y 58 artículos, donde se definen: El sistema nacional de movilidad y seguridad vial y la política nacional, sectorial y regional; se determinan los derechos de la movilidad; se define la Estrategia nacional de movilidad y seguridad vial; los Sistema de información territorial y urbano (incluido las bases de datos de movilidad y seguridad); de la Planeación y programación de la movilidad y la seguridad vial (incluyendo Política de movilidad y seguridad vial; los instrumentos de política pública de movilidad y seguridad vial para la infraestructura; los instrumentos de política pública de movilidad y seguridad vial; de los instrumentos en materia de movilidad y seguridad vial en la gestión de la demanda; Instrumentos financieros y de la sensibilización, educación y formación en materia de movilidad y seguridad vial)

En su tercer título denominado “De la distribución de competencias’’, la ley se estructura en 3 capítulos y 16 artículos donde se definen: La distribución de competencias y coordinación; Convenios de coordinación metropolitana y de la participación social de las entidades federativas, municipios, demarcaciones territoriales y zonas metropolitanas.

Las instituciones federales, estatales y municipales, se enfrentarán a aplicar una ley que sus resultados no se verán a corto plazo, ya que se deben eliminar un importante número de acciones que han llevado a la movilidad por un derrotero equivocado, con protocolos que nos han llevado a tratar de cambiar los efectos y no las causas, con una gran diferencia, hoy las acciones deberán sustentarse en evidencia científica y territorial, por tal motivo es necesario que universidades, especialistas, investigadores, técnicos, grupos de la sociedad civil organizada deben analizar, evaluar y hacer que se cumplan cada uno de los objetivos que le dieron forma a tan importante ley  y que a continuación transcribo.

OBJETIVOS DE LA LEY DE MOVILIDAD