Espacio público y transporte una relación indisoluble - Pasajero7

Espacio público y transporte una relación indisoluble

ROMERO ABRIL 22

Ninguna ciudad puede resolver su movilidad completamente si no considera al vehículo autopropulsor por excelencia: el hombre.

Lewis Mumford

Cuando los sistemas de transporte público no están integrados adecuadamente al espacio público, este entra en un proceso de tensión que hace que los usuarios de la ciudad desprecien el hacer uso de ambos. Es claro que la movilidad es la clave en el funcionamiento de las ciudades. Y la principal responsable no solo de la demora para transitar por las vías urbanas, sino también del intercambio social y comercial que en ellas se dé.

De acuerdo con los científicos Newman y Kenworthy (NYK), los usos del suelo, así como la densidad de población, deben de ser dos de los elementos que determinen el modo de transporte dominante de la ciudad. Con base en su información ejemplifico, una ciudad con alta densidad, el modo dominante debieran ser los peatones, ya que los usos del suelo en su mayoría son mixtos y las distancias para el desarrollo de sus actividades son relativamente cortas. NYK delimitan estas ciudades entre los 100 y 400 habitantes por hectárea, con un bajo índice de motorización (20 vehículos por 1,000 hab.) y por ende un bajo consumo de hidrocarburos (60 litros anuales de consumo por persona).

El polo opuesto de las ciudades, son las de baja densidad, y son las que tienen una densidad de entre 10 y 30 habitantes/hectárea, donde el modo de transporte dominante es el automóvil, NYK determinan que por cada 1,000 habitantes, existen 400 vehículos y un consumo de 870 litros de hidrocarburos anuales por persona. También proponen que las ciudades de entre 30 y 130 hab. / hectárea, el modo de transporte dominante sea el transporte público, con 170 vehículos por cada 1,000 habitantes y un consumo de 220 litros de hidrocarburos anuales por persona.

NYK definieron los límites teóricos de las ciudades, pero sabemos que la realidad es otra, por ejemplo Guadalajara, que por su densidad está clasificada como una ciudad ideal para el transporte público, pero que resuelve sus necesidades de desplazamiento principalmente con los vehículos particulares, hoy tienen el control de la movilidad, al grado que utilizan la mayor parte del espacio público para dar cabida a estos, tanto para su circulación como su estacionamientos. Siendo la excepción las áreas para la convivencia y el descanso, así como para pasear y andar en bicicleta.

En la revista de Pasajero7, de agosto del 2019, propuse que: “En lo señalado por Newman y Kenworthy falta un modo alternativo de transporte que de forma transversal pueda convivir en los tres tipos de ciudades (obvio en cada tipo de ciudad la estrategia debe ser diferente), en efecto, me refiero a la bicicleta, que es un modo que viene a contribuir por ahora de forma imperceptible en el problema de mitigar el CO2, pero que avanza de manera importante”.

El uso del espacio público por cada diferente modo de transporte, determina las condiciones del mismo, mientras más modos de transporte (multimodalismo) se utilicen se deben de incluir de acuerdo con TRANSECTO un mayor número de componentes como lo son: “aceras, ciclovías, carriles especiales para autobuses, paradas de transporte público, cruces peatonales frecuentes y seguros, señales peatonales accesibles, rampas para acceso a personas con discapacidad, entre otros. ”Este  multimodalismo multiplica la confrontación entre los modos si no se logra la integración de los mismos con base en un adecuado diseño del espacio público y la determinación de los modos de transporte, es decir, juntos deben determinar la calidad del espacio público.

Las redes de transporte de acuerdo a la literatura investigada y pretendiendo adecuarlas a la estrategia de ciudad propuesta por el POTMET que visualiza a esta como una ciudad policéntrica, que para funcionar requiere que esta se mantenga en movimiento; estamos viviendo una etapa donde los vehículos son cada vez más rápidos y las calles cada vez más lentas (congestionadas).

De acuerdo a mi experiencia profesional, y de manera conceptual, la verdadera red que se debe impulsar para el AMG debe de estructurarse en un esquema vial con tres niveles jerárquicos, con un solo objetivo el movilizar de forma segura, rápida y eficiente en los diferentes modos a los habitantes de la ciudad. Sabemos que la diferencia entre estos, se basará en la velocidad y los modos utilizados.

  • El primer nivel que señalare  por su importancia son las redes cuyo uso son de larga distancia, y las podemos denominar como vías Inter centralidades, donde se lleven a cabo los grandes movimientos pendulares de la ciudad (corredores de movilidad), y los modos que deben predominar serán los autobuses, así como la infraestructura para centros intermodales de transporte y los vehículos particulares.
  • El segundo nivel, lo denominare vías Inter centralidades contiguas, donde se llevarán a cabo los viajes de  media distancia, y los modos que deben predominar son; autobuses y bicicletas.
  • El tercer nivel, lo denominare  vías Intra centralidades, donde se llevarán a cabo los viajes de corta distancia, y los modos que deben prevalecer son la bicicleta y los vehículos ligeros conocidos como micro movilidad.

Es obvio que para alcanzar la indisolubilidad entre el espacio público y el transporte se requiere  de un nuevo modelo de movilidad, donde los esquemas viales arriba propuestos deben ser producto de un estudio de origen y destino (asignatura pendiente para el AMG), cuyos resultados se deben modelar asignándose a la red vial  y así, poder clasificar los viajes largos, medianos y cercanos, así como cuáles serán las vías utilizadas por los mismos .

Finalmente, concluyo parafraseando a lo escrito por Borja y Muxi en el 2003, a la ciudad la debemos entender como un sistema de redes, equipamiento e infraestructuras, dicho de otra manera, espacios para el uso común que ordenan cada zona de la ciudad y le dan sentido, al  espacio público que se integra por plazas, parques y calles. Siendo urgente y necesario que los responsables de la administración del desarrollo urbano de la ciudad, implementen una verdadera política de gestión del espacio público, integrando exitosas políticas  de movilidad.