
La Ciudad de México proyecta una inversión de 48 mil millones de pesos para modernizar y ampliar su infraestructura de transporte público, con proyectos que abarcan el Metro, Cablebús, Trolebús, Tren Ligero, electromovilidad y bicicleta.
El anuncio fue realizado durante la Asamblea Informativa de Rendición de Cuentas, donde se presentó el alcance de los proyectos de movilidad previstos para la capital.
Uno de los principales componentes será el Metro, con la modernización de las líneas 1 y 2 y la renovación de la Línea 3, proyecto que contempla la incorporación de 45 trenes nuevos.
La modernización de la Línea 1 ya concluyó, mientras que la Línea 2 tendrá una intervención mayor con recursos federales. En el caso de la Línea 3, el proyecto contempla renovar integralmente la ruta y sustituir su flota.
La política tarifaria también forma parte de la estrategia. El gobierno capitalino mantendrá en cinco pesos la tarifa del Metro, una decisión que ha sido defendida como una medida para mantener accesible el transporte público para la población.
“Combatimos la pobreza de tiempo y damos más horas para vivir”, señaló Clara Brugada durante el acto.
Cablebús crecerá con tres nuevas líneas
La expansión más significativa fuera del Metro se concentrará en el Cablebús, que incorporará casi 40 kilómetros de infraestructura mediante tres nuevas líneas.
La Línea 4 está proyectada para conectar Pedregal de San Nicolás con Metro Universidad, en Tlalpan.
La Línea 5 enlazará San Bartolo Ameyalco, en Álvaro Obregón, con Metro Mixcoac, atravesando zonas de Álvaro Obregón y Magdalena Contreras.
La Línea 6 conectará San Antonio Tecómitl, en Milpa Alta, con la terminal Tláhuac de la Línea 12 del Metro.
La ampliación busca llevar este modo de transporte hacia zonas periféricas y mejorar las conexiones con otros sistemas de la red.
Más Trolebús y renovación del Tren Ligero
El programa de movilidad también contempla más de 100 kilómetros de infraestructura asociada con la electromovilidad, además de la incorporación del Metrobús Quetzalcóatl y dos nuevas rutas de Trolebús.
El Tren Ligero forma parte igualmente del proceso de renovación. El sistema ya cuenta con 17 trenes nuevos, de acuerdo con la información presentada por el gobierno capitalino.
En paralelo, la infraestructura ciclista tendrá una ampliación mediante proyectos como la ciclovía Gran Tenochtitlán y la expansión del sistema Ecobici, que llegará a nueve alcaldías.
El objetivo es ampliar las alternativas de desplazamiento más allá de las zonas centrales y fortalecer las conexiones entre las periferias y los principales corredores de transporte masivo.
El reto: reducir tiempos de traslado
La estrategia presentada por la administración capitalina parte de una premisa: mejorar la infraestructura de transporte público no solo implica aumentar la capacidad de la red, sino reducir el tiempo que las personas destinan diariamente a sus desplazamientos.
La política combina intervenciones en sistemas masivos existentes con nuevas conexiones de Cablebús, Trolebús, Tren Ligero, bicicleta y otros modos eléctricos.
La jefa de Gobierno ha planteado este objetivo en términos de tiempo disponible para la población y ha defendido la permanencia de una tarifa accesible en el Metro.
“Más horas para vivir”, ha señalado Brugada al referirse al impacto que busca generar la política de movilidad.
Con los proyectos anunciados, la Ciudad de México plantea una ampliación simultánea de distintos modos de transporte, con el desafío de que las nuevas inversiones se traduzcan en mayor cobertura, conexiones más eficientes y menores tiempos de viaje para los usuarios.



































