CARTA ABIERTA A LOS RESPONSABLES FEDERALES DEL TRANSPORTE PÚBLICO URBANO - Pasajero7

CARTA ABIERTA A LOS RESPONSABLES FEDERALES DEL TRANSPORTE PÚBLICO URBANO

UN CAMBIO NORMATIVO

Como es de su conocimiento una de las principales dificultades que registran las instituciones responsables de la planeación y el control del servicio de transporte público en el país, y que les dificulta producir un servicio de calidad, es la falta de información veraz y oportuna que les permita corregir las desviaciones que registra el servicio en las áreas de recursos humanos, operación y atención a los usuarios. Lo anterior lo sustento en que el servicio de transporte es dinámico y de gran cobertura, lo que demandaría un importante número de personas que den seguimiento al mismo, elevando los costos para el control y seguimiento, recursos que hoy no tienen las instituciones.

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Si los gobiernos buscan la calidad en el servicio, les debe quedar claro que esta se  debe trabajar en 4 áreas (calidad programada, producida, percibida y esperada), las 2 primeras son responsabilidad del concesionario y las 2 siguientes de quien recibe el servicio (usuarios). En este orden de ideas, el concesionario tiene el compromiso de programar el servicio de acuerdo con la autorización otorgada por la autoridad (número de unidades número de vueltas e intervalo de paso), lo que desconoce la autoridad es si se cumple con la programación del servicio, en esta etapa es donde se pierde la calidad (falta de control), la falta de unidades en buenas condiciones o la mala actitud de los operadores es donde la eficiencia del servicio decrece. En lo que corresponde  a los usuarios, la percepción del servicio recibido es el elemento más importante de la cadena de servicio, ya que este lo comparará con la imagen que tiene del servicio deseado, y tomará la decisión de continuar o no como usuario.

Hasta el día de hoy la cadena en la generación del servicio tiene etapas oscuras para la autoridad  (situación grave), al desconocer cómo se produce el servicio, me explico: no sabe el número ni las condiciones físico- mecánicas de las unidades que salieron a trabajar; tampoco el cumplimiento de las vueltas programadas, ni los intervalos de paso de las unidades, de igual manera, desconocen la percepción de los usuarios, así como la solución que los concesionarios le dieron a las quejas realizadas por estos. Este desconocimiento les impide actuar

Lo cierto es, que con el afán de justificar su paso por la administración pública y decir que están haciendo algo por eliminar las patologías urbanas que registran las ciudades. Si nos basáramos en la pirámide de la movilidad y adoptáramos la jerarquía vial propuesta en el manual “Diseño vial para calles mexicanas” elaborado por la SEDATU, 2019, vemos que algunas ciudades, actúan basándose en la vulnerabilidad de los modos, y en otros la eficiencia de las calles, me explico, en algunos casos priorizan ciclovías en vías primarias y en otros priorizan vehículos particulares sobre el transporte de carga, creo que deben ser coherentes en la toma de decisiones. En mi experiencia los mejores resultados para las grandes ciudades la prioridad debería ser la eficiencia de las vías.

Propongo que las ciudades deben contar por parte de las autoridades federales, estatales y municipales, la definición de  procesos, para determinar las prioridades en realizar acciones para mejorar la movilidad, mi experiencia me dice, que la prioridad debe ser el modo más eficiente para desplazar (en tiempo y cantidad) a los habitantes de las ciudades. De acuerdo con PTV Group el transporte público es el modo más eficiente para desplazar a los usuarios, es obvio que la mejora de este modo debe ser la prioridad a resolver por parte de los administradores de la ciudad. Por lo que conocer la eficiencia en la producción del servicio, las acciones realizadas por los concesionarios para mejorar  o eliminar las quejas realizadas por los usuarios, así como mejorar la eficiencia de la infraestructura debe ser la prioridad a nivel nacional.

COMO LOGRARLO

Las autoridades responsables deberán contar con la información suficiente de la etapa de producción del servicio (lado oscuro del servicio), lo que les permitirá tener los elementos necesarios para determinar las desviaciones que este servicio está padeciendo y quienes son los responsables; con estos datos las autoridades  harán los ajustes necesarios y corregir el rumbo del servicio.     

Es claro que México necesita de una solución disruptiva en el sector transporte, que resuelva de manera eficiente la falta de información, y en mi opinión, esto es factible con el uso de las TIC (tecnología de la información y comunicación), tecnología que facilitará el mantener una comunicación continua de las partes que intervienen en la prestación del servicio, resolviendo los problemas de: regularización jurídico-administrativa del servicio (concesiones, rutas, unidades y operadores); la solución a los problemas percibidos por los usuarios (conductores, unidades, sistema de pago y rutas),  y la cantidad de servicio producido por los concesionarios (eficiencia del servicio). Estos conceptos les permitirán a las autoridades conocer de manera integral el día a día del  servicio, y tener el registro dé las evidencias necesarias para realizar los ajustes necesarios.

La TIC propuesta debe ser una plataforma electrónica diseñada no solo para facilitar el enlace entre los involucrados en el servicio de transporte (gobierno, usuarios y prestadores del servicio), también en el registro y el control de las concesiones, el seguimiento de la operación (auditoria operativa), además de mantener una continua comunicación con los usuarios para conocer la percepción del servicio.

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Finalmente, al mejorar los niveles de calidad del servicio de transporte público, el impacto en los otros modos como: peatones, ciclistas y autos particulares  se dará, por lo que  puede hacer cambiar la distribución modal de la movilidad en las zonas urbanas. Por lo que las acciones realizadas a otros modos, pueden correr el peligro de no alcanzar los objetivos planteados, para eliminar esta posibilidad, el proceso debe llevar un orden (prioridad) y esperar los efectos que resulten por los cambios realizados en el transporte público y una vez estabilizada la demanda, medirla y analizarla para proponer otras acciones a los diferentes modos. O si se quiere hacer un plan integral con diferentes escenarios, que estos  nos permitan ver los cambios en los otros modos.