Que el transporte público sea seguro, eficiente y rápido, son solo algunos factores que se piensan cuando se desea tener un sistema óptimo; sin embargo, existen otros elementos que hoy en día son importantes para tener traslados que sean incluyentes y con perspectiva de género, por lo que es necesaria la implementación de medidas que garanticen una movilidad segura para mujeres, menores de edad, personas con discapacidad, de talla pequeña y para quienes deciden un método de movilidad distinto al motorizado.
Información de la Encuesta Origen-Destino, realizada por el INEGI y la UNAM para conocer la manera en cómo se mueven las féminas en la Zona Metropolitana del Valle de México, refiere que el transporte público es utilizado por 3.95 millones de mujeres, mientras que 5.65 millones de ellas prefiere caminar, en contraste con 1.44 millones que usa el transporte privado como automóvil, motocicleta y transporte de personal.
Las cifras anteriormente expresadas demuestran que comparadas con los viajes que llevan a cabo los hombres, existe casi una igualdad en porcentajes para ambos géneros.
De acuerdo con el estudio, de los 15.57 millones de viajes que diariamente se realizan en transporte público en la ZMVM, en prácticamente 3 de cada 4 se usa el colectivo, por lo que para hombres y mujeres, el microbús y la combi siguen siendo la opción más utilizada para moverse al registrar 11.54 millones de viajes en este modo de desplazamiento.
LAS OPINIONES
La senadora Patricia Mercado, presidenta de la Comisión de Zonas Metropolitanas y Movilidad en el Senado de la República, señaló que la perspectiva de género debe ser incorporada a todos los procesos de planeación de los sistemas y del espacio público, y no solo como una consideración adicional.
“Que las ciudades cuenten con un transporte incluyente, es el reto al que se enfrentan los gobiernos”, sostuvo la legisladora.
El World Resources Institute (WRI), dio a conocer su posición durante las mesas de trabajo para desarrollar el Plan Estratégico de Género y Movilidad 2019 para la ciudad de México.
“Los roles de género determinan los patrones de movilidad urbana de los habitantes y los servicios que necesitan, por eso las ciudades requieren de políticas públicas con perspectivas transversales que consideren las necesidades diferenciadas de hombres y mujeres, y las situaciones de inequidad y vulnerabilidad a las que se enfrentan al trasladarse diariamente”.
Violencia sexual en el transporte público, presente en todo el país
Para que el transporte sea incluyente, debe de tener una perspectiva de seguridad.
Uno de los temas que mayormente se comentan cuando se habla de agresiones en transporte público, es aquel que se refiere a violencia sexual, ya sea por acoso, tocamientos o agresiones verbales, que suelen darse a bordo de los distintos sistemas de transporte público.
Un video compartido recientemente a través de redes sociales se hizo viral, en las imágenes se aprecia cómo una mujer golpea fuertemente a un hombre tras ser acusado de tocar a una usuaria del Metro en la Ciudad de México.
Las escenas causaron asombro, ya que el presunto responsable quedó completamente tendido en el suelo del vagón del Metro mientras era golpeado de manera constante por la mujer de 57 años de edad.
Escenas como la anterior se han repetido una y otra vez, todos los días en diversos sistemas de transporte colectivo, no solo de la capital del país sino de diversos estados de la República Mexicana.
Aun cuando las autoridades han implementado programas para prevenir y erradicar la violencia, los casos se mantienen con una considerable alza; de acuerdo con diversos estudios efectuados por especialistas, en la mayoría de los casos donde mujeres fueron encuestadas para saber su opinión sobre el acoso en el transporte público, la mayoría de ellas expresó haber sufrido alguna conducta de violencia sexual o sentirse inseguras.
Al ser cuestionado, por qué si hay programas que previenen el acoso en el transporte público los casos van en aumento, el abogado Edgar Oaxaca explicó a Pasajero 7 que “desafortunadamente los delitos o actos de acoso en su mayoría no llegan a ser denunciados, por lo que quienes los cometen, al no ser castigados se vuelven reincidentes”.
El experto considera que para cambiar el panorama, “definitivamente se debe denunciar, solo así se podrán imponer sanciones”, refirió al indicar que este tipo de conductas vulneran la seguridad de las mujeres principalmente a bordo del transporte público.
zonaguadalajara.com documentó que derivado de un diagnóstico, realizado a través de una encuesta para conocer el grado de violencia contra las mujeres a bordo del transporte público, se concluye que ellas sufren un “alto grado” de acoso en las rutas de la capital jalisciense, siendo las más señaladas la 380, 622 y 629 con un mayor número de denuncias.
La muestra se obtuvo de la selección de más de mil usuarias de la Zona Metropolitana de Guadalajara, donde 5 de cada 10 refirió haber sufrido algún tipo de acoso.
En Monterrey, Nuevo León, la situación es similar, de acuerdo con ONU Mujeres y el Instituto Estatal de las Mujeres, en el Área Metropolitana de Monterrey, más del 90% de las mujeres ha enfrentado una situación de agresión sexual en el transporte público.
A principios de abril de este 2019, ambas instancias en Nuevo León presentaron los hallazgos y resultados del Diagnóstico y Documento del Programa Acoso Sexual y otras formas de violencia sexual en el transporte público, que refiere “91.6% de las mujeres usuarias encuestadas ha enfrentado por lo menos una manifestación de violencia sexual a lo largo de su vida mientras transitaba por algún medio de transporte público en el Área Metropolitana de Monterrey, entre tanto que 77.8% de las mujeres encuestadas afirmaron que sienten miedo de ser agredidas sexualmente al usar el transporte público”.
El estudio fue elaborado en el marco del Programa Global Ciudades y Espacios Públicos, para prevenir, atender, sancionar y eliminar el acoso sexual contra las mujeres. A nivel internacional, el programa se implementa en París, Londres, Madrid, Quito, Medellín y la Ciudad de México, entre otras ciudades.
Quienes se adhieren al programa, se comprometen a trabajar en cuatro ejes estratégicos: Generación de diagnósticos, datos y estadísticas; armonización legislativa; planeación urbana con perspectiva de género; y cambio sociocultural a través intervenciones comunitarias y/o campañas.
Ante la realidad antes expuesta, cuando se habla de movilidad y transporte público que sea incluyente, el tema de la seguridad se vuelve prioritario, aun cuando la seguridad debe ser garantizada de manera unánime; por su condición son las mujeres quienes frecuentemente son más vulnerables.
Además la gran cantidad de asaltos y robos que se registran en diferentes ciudades del país, principalmente en el Estado de México y Puebla, según lo han dado a conocer las autoridades respectivas.
Para mitigar la inseguridad es importante que autoridades y transportistas se apoyen en programas y tecnologías que les permita detectar y prevenir los delitos que se comenten en el transporte público, coinciden académicos y expertos.
Traslados de personas con discapacidad
De acuerdo con el INEGI “Al año 2010, las personas que en México tienen algún tipo de discapacidad alcanzan la cifra de 5 millones 739 mil 270, lo que representa 5.1% de la población total. De éstas, 49% son hombres y 51% mujeres”.
Sobre las condiciones en el transporte para quienes tienen algún tipo de discapacidad, El Poder del Consumidor AC, refiere en un estudio que los sistemas BRT (Metrobús) en el país, no están cumpliendo al 100% con las condiciones que facilitan el acceso a este grupo de la sociedad de acuerdo con los resultados obtenidos del Diagnóstico de Accesibilidad de los Sistemas BRT en México.
“El estudio abarcó todas las rutas que se ubican en Ciudad de México, Estado de México, León, Ciudad Juárez, Monterrey, Puebla, Guadalajara, Pachuca y Chihuahua. La metodología de evaluación fue desarrollada considerando los criterios de las normas, manuales y guías nacionales, así como la aplicación de reglamentos y buenas prácticas internacionales en cuanto a la accesibilidad en los sistemas de transporte público en general”.
En el estudio se contemplaron diversos elementos como el abordaje a nivel de plataforma, acceso peatonal seguro y atractivo, buena información a los pasajeros, estaciones seguras y protegidas, capacidad de atención a usuarios en horas de máxima demanda y una fácil conexión con el entorno urbano y otros modos de transporte.
De acuerdo con los resultados, “la mejor línea fue el Metrobús L5 de la Ciudad de México con un nivel de 83.8% de accesibilidad, le sigue Ecovía de Monterrey con un 78.9%, y el último lugar lo obtuvo el Vivebús Cd. Juárez L1, con calificación no aprobatoria de 41.3%. Esto nos demuestra que las líneas actuales de BRT no son 100% accesibles e incluyentes y siguen existiendo áreas de oportunidad para la mejora en los servicios que brindan estos sistemas de transporte rápido”.
¿Existe la DISCRIMINACIÓN en el transporte?
Todos los ciudadanos en algún momento hemos visto alguna persona con discapacidad, estatura baja o persona de la tercera edad esperando el autobús, y en más de una ocasión no les han dado la parada.
Al ser distintos los medios de transporte en las ciudades mexicanas, todos requieren de una visión integral de inclusión; el Metrobús es solo un ejemplo del trabajo que debe efectuarse para poder garantizar un viaje eficiente para todos. Taxis, microbuses y autobuses, entre otros sistemas, deben garantizar óptimas condiciones y asegurar la capacitación y profesionalización de sus operadores para que atiendan con dignidad a todo tipo de personas, sin importar sus condiciones físicas, han señalado diferentes organismos.
En México “las mujeres tienen un porcentaje de población con discapacidad más alto que los hombres (53% frente a 46%), aunque éste varía según grupos de edad” (INEGI 2016).
ELEMENTOS que son vitales
Contar con un transporte rápido, eficiente y menos contaminante, se ha convertido en la prioridad de las autoridades en diversas ciudades del país, sin embargo, la eficiencia no se ve complementada si las personas que cuentan con alguna discapacidad no pueden completar de manera óptima su viaje.
Escaleras adecuadas y en funcionamiento, elevadores, señalética, rampas para sillas de ruedas, cajones de estacionamiento exclusivos e indicaciones auditivas representan solo el mínimo necesario para el correcto desplazamiento.
MOVILIDAD para todos
En entrevista con Areli Carreón, Alcaldesa de la bicicleta en CDMX 2017-2019, explicó que cada día son más las personas que optan por modelos no motorizados de desplazamiento como la bicicleta, los scooters o caminar.
“Para todos ellos las autoridades deben de garantizar su cómodo desplazamiento, así como condiciones de seguridad”.
Si bien es cierto que a nivel nacional es poca la infraestructura que hay para este tipo de movilidad, Carreón expresó que actualmente trabajan de manera coordinada con la Secretaría de Movilidad de la CDMX para ampliar 40 kilómetros más de ciclovía para este año, por lo que espera que los demás estados se sumen al modelo.
“Hoy es una realidad, los números y la experiencia nos están indicando que ya hay más personas realizando viajes a pie, en bici o en los scooters, no importa cómo te muevas, todos deben tener condiciones óptimas de desplazamiento”.
De acuerdo con la organización labicikleta.com en diversas urbes del país se han detenido obras de infraestructura ciclista debido a la oposición de grupos de ciudadanos; esto obedece en parte a la falta de conocimiento sobre el tema y la ausencia de participación en las etapas de los proyectos como lo son la planeación, diseño, construcción y mantenimiento, lo que genera una mayor resistencia por parte de quienes no utilizan la bicicleta como opción de movilidad.
“El primer paso para lograr un proyecto exitoso es informar a la comunidad sobre las características, beneficios y dificultades del proyecto con la finalidad de que ésta pueda involucrarse, participar y hacer suyo el proyecto”.
LA LEGISLACIÓN también es importante
Contar con una legislación en materia de movilidad a nivel nacional, motivaría por sí sola contar con espacios más incluyentes.
Al inaugurar el primero de ocho foros regionales para una Ley de Seguridad Vial, el Senador Martí Batres aseguró que no se puede seguir planeando la movilidad en el país como una cuestión que solo facilite el tránsito de los automóviles particulares.
Es necesario, dijo, “iniciar un debate importante y profundo sobre la modernización de las formas de transporte, traslado y tránsito que hay las ciudades. Podemos construir urbes mucho más amplias, incluyentes, seguras, saludables y ecológicas”.
Por ello, los foros tuvieron el objetivo de intercambiar puntos de vista, recoger información, contrastar opiniones de la sociedad civil, de legisladoras, legisladores y de funcionarios de gobierno de diferentes entidades del país.
Sobre la Ley de Seguridad Vial, Batres indicó que la legislación debe estar construida bajo el elemento más importante: los derechos del peatón. Así como el libre acceso de las personas con discapacidad, que también encuentran serios obstáculos para trasladarse de un lugar a otro.
Noé Rodríguez, Secretario de Comunicaciones y Transportes de Tlaxcala, expuso que la Ley de Seguridad Vial debe considerar mecanismos con los que las instituciones estatales y municipales generen información que se concentre en el Gobierno Federal, para diseñar políticas públicas que atiendan problemas particulares de cada entidad.
Por su parte, el Secretario de Movilidad y Transporte de Hidalgo, José Luis Guevara Muñoz, expresó que ante las competencias y atribuciones dispersas que hay en diferentes estructuras gubernamentales, es esencial contar con unidades especializadas en materia de movilidad y seguridad vial para que cada estado y municipio del país se alineen con la Ley General.
ES RESPONSABILIDAD de todos
Para lograr que México se encuentre en los estándares de transporte y movilidad incluyente, se requiere la participación colectiva, es decir, sociedad, gobierno, transportistas y asociaciones que promuevan mejores prácticas a favor de la inclusión.
Áreas reservadas para personas con capacidades diferentes, movilidad para todos sin importar el sistema de desplazamiento, asientos exclusivos para mujeres y niñas, servicios de transporte exclusivo para personas con discapacidad, instalación de botones de pánico y cámaras de videovigilancia; así como servicios de transporte operados por mujeres, mejoramiento de banquetas e iluminación, módulos de atención a mujeres y niñas, además de campañas de comunicación que promuevan el respeto a espacios destinados a mujeres, son solo algunas de las medidas que proponen especialistas a fin de garantizar transporte incluyente.
Para la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), el inmenso crecimiento poblacional, la falta de planeación por parte de los gobiernos y un sistema de transporte que no cubre todas las necesidades de la población, son algunos de los factores que han propiciado la falta de un transporte que sea incluyente, por lo que el trabajo requiere una visión integral en donde la sociedad y autoridades trabajen de la mano para mejorar las condiciones.
En este contexto, durante la última década la AMTM ha puesto énfasis en la urgencia de contar con ciudades que ofrezcan mejor calidad de vida, lo cual se expresaría a través de un eficaz transporte público que reflejaría una mejor movilidad para todos.
“Consideramos que una movilidad eficaz, incluyente, equitativa y sustentable, supone priorizar modelos y estrategias en donde el caminar, el pedalear y el uso del transporte público sean los elementos alrededor de los cuales se genere el desarrollo de las ciudades”.



































