En el primer día de febrero de este 2018, los empresarios transportistas volvieron a salir a la calle, reclamando lo que en justicia les pertenece, cobrar la tarifa que el organismo especializado del gobierno del estado de Jalisco ha analizado y calculado y que fue ratificada por el Comité Técnico de Validación, conformada por varios sectores de la sociedad.
Dentro de la metodología de cálculo de la tarifa, uno de los conceptos que considera el organismo especializado es el concepto de boletos de descuento vendidos por hora; esto significa que el gobierno del estado no cumplió lo que en la campaña para la gubernatura Sandoval Díaz prometió, que Jalisco sería el primer gobierno del país que pagaría el transporte público a todos los estudiantes. La anterior promesa parecería, que la actual administración subsidiaría de manera directa el costo del transporte de los estudiantes.
Si fue una promesa de campaña, ¿por qué integra en el valor del costo de operación el concepto de boletos de descuento?, tal promesa me hace recordar aquella famosa frase de Hillary Clinton “se hace campaña en verso y se gobierna en prosa”, ¿por qué digo que la promesa de Sandoval Díaz me hace recordar la frase de la Sra. Hillary?, porque además de simular el pago a través de un subsidio cruzado, no respeta el valor de la tarifa técnica calculada por su organismo especializado, lo que hace que el permisionario esté absorbiendo el valor del subsidio de los boletos de descuento.
Lo primero que debemos hacer es entender lo que es un subsidio, éste, es un estímulo a la economía, y se define como la diferencia entre el precio real de un bien o servicio y el precio real cobrado al consumidor de estos bienes o servicios. De acuerdo con la literatura especializada existen dos tipos de subsidios, los que el estímulo económico se le da a la oferta, y los que se le da a la demanda. En el caso de la tarifa del transporte público, el subsidio solicitado, se clasifica como subsidio a la demanda y este puede ser de dos tipos, los conocidos como directos y los denominados como subsidios cruzados.
En el subsidio directo el Gobierno paga directamente la parte del costo de la tarifa del servicio de transporte público que le descuenta a los usuarios preferentes como estudiantes, personas con capacidades diferentes y personas de la tercera edad, que en el caso del Área metropolitana de Guadalajara (AMG) no sucede así. Lo que se vive en el AMG, es el Subsidio cruzado, cuya principal característica es que al realizar el gobierno el cálculo de la tarifa -que cubre no solo los costos del servicio- se le agrega el porcentaje de boletos de descuento vendidos y se distribuye el costo del valor entre la totalidad de boletos vendidos.
Lo anterior significa que no se cobra el mismo monto a todos los usuarios, ya lo dije en párrafos anteriores, el gobierno incrementó el costo a los sectores no preferentes, beneficiando a los sectores preferentes (estudiantes, discapacitados y tercera edad). Este tipo de subsidios, permitieron evadir la responsabilidad que prometieron de ofrecer un servicio gratuito a los sectores preferentes. Dos supuestos son básicos para que el subsidio sea cubierto por la totalidad de los usuarios: el primero, que el porcentaje de boletos de descuento sea el real y el segundo que la autoridad autorice el cobro de la tarifa técnica calculada por su organismo especializado.
Sabemos que los dos supuestos no se cumplen. En que sustento mi afirmación, el primero de los supuestos, lo sustento en la sesión ordinaria de la comisión tarifaria celebrada el mes de diciembre de 2015, en la que se expone que en el área metropolitana de Guadalajara se generan 4 millones 100 mil viajes, de los cuales el 18.4% su motivo de viaje es la escuela. Este porcentaje representa 754 mil viajes, que al dividirlos entre el número de unidades (5,200) representan 145 boletos que constituyen el 22.3% de los viajes realizados por unidad.
Sabemos que los usuarios preferentes pagan solo el 50% del valor de la tarifa, por lo que el porcentaje de boletos se reduce del 22.3% al 11.1%; este porcentaje representa, más del doble del porcentaje determinado en el cálculo de la tarifa. Esto sustenta que el porcentaje de boletos está por debajo de lo determinado en los datos presentados en la comisión de tarifa del 2015. En el segundo supuesto solo hay que ver el valor de la tarifa presentada en la multicitada sesión, que fue de $8.23 pesos, y la tarifa autorizada por el gobierno varia de 6 a 7 pesos. Esto significa que el segundo supuesto también está por debajo de la tarifa técnica calculada.
La situación que padecen los permisionarios, concesionarios y subrogatarios del transporte público es real y desafortunadamente su situación económica los está orillando a reducir la inversión principalmente en el mantenimiento preventivo y correctivo de las unidades. En la misma sesión en el capítulo E “propuestas de mejoramiento” la segunda petición con mayor porcentaje fue contar con un mayor número de unidades y mejorar la frecuencia de paso. La petición de mejorar la frecuencia, se basa en la disminución de unidades por falta de mantenimiento.
Finalmente, la frase de la señora Clinton no solo es válida en el pueblo norteamericano, en Jalisco también los políticos prometen acciones en campaña que no se cumplen a la hora de gobernar, es decir “se hace campaña en verso y se gobierna en prosa”.





































