
El Consejo Asesor de Movilidad y Seguridad Vial a nivel estatal en la Ciudad de México estaba listo para arrancar a finales de la administración de Miguel Ángel Mancera, pero se frenó para que la nueva mandataria, Claudia Sheinbaum lo inaugurara; no obstante, a pesar de que ya pasó un año del inicio del nuevo gobierno aún no se ha podido instalar, lo cual va contra la ley, según integrantes de la sociedad civil.
Laura Ballesteros, senadora suplente e impulsora de la Ley de Movilidad en la capital, mencionó que “es imperante” que se instale el Consejo, ya que es necesaria la participación ciudadana en la toma de decisiones en este rubro; asimismo, apuntó que no se ha concretado este asunto debido a dos temas: el político y el técnico.
“En el técnico los nuevos funcionarios no creen en la participación colaborativa y colectiva de la sociedad civil o de otros actores en los procesos de política pública, son un ente cerrado, dijo.
El segundo tema (el político), es que el gobierno actual descarta arbitrariamente todo lo que tenga que ver con la administración pasada, señaló la especialista.
“En el político, que me parece que es el más importante, este nuevo gobierno trae una consigna de deshacer lo poco que se avanzó en materia de movilidad en años anteriores para poner ellos su propio sello, lo cual es muy preocupante, porque la política pública de movilidad tiene que ser de mediano y largo plazo. La buena noticia es que, como es parte de la Ley de Movilidad están obligados a cumplirla”, declaró.
Por su parte el diputado federal, Javier Hidalgo, considera necesario que en el Consejo se integre la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones.
“El Consejo es importante por la participación que pueda tener la sociedad civil, los especialistas y los académicos en un tema con cierta importancia, porque la movilidad de las personas tanto en la eficiencia como en el tema de la seguridad vial es algo que cada vez se vuelve más complejo”, manifestó el legislador.
Por ello, expresó que la ciudad requiere realizar una toma de decisiones “pensadas y consensuadas” que permitan facilitar la movilidad y la accesibilidad a las personas en condiciones de seguridad.
Francisco de Anda Orellana, especialista en seguridad vial, indicó que la instalación del Consejo es “fundamental” puesto que la sociedad civil es un órgano con mucha experiencia que comprende los problemas que afectan a la ciudadanía.
“Es poder conformar un órgano oficial ciudadano cerca del gobierno para poderle dar línea de trabajo y no se trabaje sobre líneas políticas o modas del momento, ahí es donde cobra una relevancia enorme”, aclaró.
Por su parte Areli Carreón, alcaldesa de la Bicicleta, subrayó que es necesario que se cumpla con ley y se instale el Consejo para crear el espacio público institucionalizado para el diálogo y acuerdos indispensables.
“Perderemos tiempo y oportunidad de avanzar como ciudad si no logramos dialogar fructíferamente. Dimes, diretes, amparos, desacato y a ver qué sigue si no se instala el Consejo como espacio de construcción de consensos y herramienta de gobierno democrático”, señaló.
GOBIERNO EN FALTA
Uno de los antecedentes del Consejo fue el proceso de formación de la Ley de Movilidad desde el 2012, cuando integrantes de la sociedad civil, activistas, académicos, expertos, empresarios y el mismo gobierno organizaron mesas de trabajo con lo cual se aprendió a trabajar de manera colaborativa, colectiva y democrática.
Laura Ballesteros señaló que ese fue un Consejo para que las decisiones de las políticas públicas “fueran siempre colegiadas, que se garantizara que no salieran de la ocurrencia del funcionario en turno, por eso el Consejo Asesor de Movilidad es importante, porque es su antecedente”, dijo la exsubsecretaria de Movilidad de la ciudad.
Así, después de que la Ley de Movilidad fuera aprobada en 2014, quedó listo el proyecto del Consejo pues ya se contaba con los documentos para su conformación, las reglas de funcionamiento y los representantes que la debían integrar.
“El problema es que no se publicó porque la jefa de Gobierno entrante pidió como cortesía que ya no se publicara nada, que fueran ellos los que ya empezaran con las cosas pendientes y al final, pues era lógico, para que entrar con cosas del gobierno anterior”, apuntó Laura Ballesteros.
No obstante, a pesar de que Claudia Sheinbaum lleva un año de Gobierno no se ha avanzado en la instalación del Consejo ni trabajado en la implantación que se requiere. Además, en el 2017 se realizó una reforma para dotar al Consejo, en el cual se informaba que tendían 180 días naturales para la instalación del proyecto.
“Me parece que es un asunto de agenda en donde no se le ha dado la importancia adecuada y por supuesto esto se refleja en el tiempo que no se le ha dedicado para poder realmente armar esto. No es algo sencillo, no es algo que se haga de la noche a la mañana, se necesita un esfuerzo. Requiere planeación que no se ha dado hasta el momento de manera formal”, declaró Francisco de Anda.
Ante esto, Laura Ballesteros indicó que el Gobierno “ya está en falta, porque tienen prácticamente un año que el plazo se cumplió, de acuerdo a lo que la ley establece.
De acuerdo con la legislación, el Consejo Asesor tiene que estar integrado por funcionarios del gobierno, así como con cuatro personas de la sociedad civil, dos de la academia y dos de organizaciones civiles, con el fin de dar un acompañamiento al Gobierno en la toma de decisiones y en la fiscalización de los proyectos.
RETOS DE LA MOVILIDAD
De acuerdo con Laura Ballesteros el principal reto del Consejo es transparentar la toma de decisiones del gobierno, que acusó que integrantes de la Secretaría de Movilidad (Semovi) han tenido reuniones con el gremio taxista desde hace varios meses y “han surgido acuerdos que nadie conoce”, además de otras experiencias negativas como la aprobación de aumentar las velocidades de los automóviles en algunas calles de la ciudad.
“De haber un Consejo Asesor se habría tenido que colegiar esa decisión y además transparentar la forma y los argumentos, que tampoco hicieron”, dijo.
El diputado Javier Hidalgo indicó que el mayor reto en seguridad vial es reconocer que desde hace 40 años se ha establecido un modelo de movilidad violento para la ciudad con el uso del automóvil privado y “con su dominio sobre las calles, incompatible con la forma que se ha definido con las personas”.
Finalmente, Francisco de Anda también opinó
que en el tema de seguridad vial se tienen que adecuar las calles para mejorar el tránsito de los peatones y reducir la velocidad de los automóviles en ciertas áreas, además de replantar las multas de velocidad.


































