
La Ruta Quetzalcóatl, que conecta Paseo de la Reforma con las terminales 1 y 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), se convirtió en la primera del Metrobús operada exclusivamente por mujeres, con una plantilla de 48 conductoras.
La incorporación forma parte de las acciones del sistema de transporte capitalino para ampliar la participación femenina en puestos operativos de un sector históricamente dominado por hombres. Para concretar el cambio, Metrobús realizó evaluaciones y coordinó el proceso con la empresa concesionaria responsable del servicio.
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La participación de las mujeres en la plantilla total del sistema aumentó de 1.6% en febrero a 3.7% en octubre de 2026. En ese periodo, el número de operadoras pasó de 33 a 80, de acuerdo con las cifras difundidas por el organismo.
Certificación para conducir
Además de ampliar la participación femenina, Metrobús informó que 57 mujeres cuentan con una certificación del Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (CONOCER) para desempeñarse como conductoras de autobuses de tránsito rápido en los corredores del sistema.
La acreditación contempla una evaluación teórica y práctica de las competencias necesarias para operar estas unidades. El proceso se integra a las acciones de profesionalización de operadores y al proyecto de seguridad vial del organismo.
Metrobús también señaló que estas medidas forman parte de su participación en la Estrategia de Perspectiva de Género del Sistema de Movilidad, orientada a impulsar condiciones de movilidad seguras e incluyentes.
Ruta eléctrica hacia el aeropuerto
La Ruta Quetzalcóatl pertenece a la Línea 4 del Metrobús y fue ampliada el 30 de enero de 2026 hasta la estación Amajac, ubicada sobre Paseo de la Reforma. Desde ese punto conecta con las terminales 1 y 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México Benito Juárez.
El servicio opera con 19 autobuses eléctricos de 8.5 metros, identificados con una cromática alusiva a Quetzalcóatl, la serpiente emplumada. La frecuencia reportada es de entre siete y diez minutos.
La integración de las conductoras amplía la presencia de mujeres en la operación cotidiana del transporte público capitalino, mientras el sistema mantiene sus acciones de profesionalización y seguridad vial.


































