“Los precios se igualen a los costos de producción”
La presente participación busca que los objetivos de los empresarios del transporte público y los responsables del control de los servicios se unifiquen. Guadalajara no puede continuar con una tarifa inferior a sus costos de producción del servicio, ya que éste, no puede subsistir con los niveles de calidad que los activistas sociales hoy demandan para una sociedad, que al no encontrar sus satisfactores, buscan otras alternativas que les ofrezcan mayor calidad y menor tiempo en el traslado.
Sin querer que mi participación llegue a ser un augurio, quiero resaltar que de continuar el gobierno de Jalisco utilizando a la tarifa de transporte como un programa social, buscando un beneficio para los usuarios, pero sin cubrir la diferencia a los prestadores del servicio con dinero del erario público, cada nuevo día -como desde hace más de 6 años- los ingresos seguirán sin cubrir los costos de los diferentes elementos o factores que componen la tarifa. Sabemos que mucho más se está perdiendo: calidad, confiabilidad, seguridad y principalmente, espacios de transporte públicos, por falta de recursos para su operación (hoy cientos de unidades están parando por no contar con los ingresos); esto, sigue permitiendo la reducción de usuarios del transporte y obviamente, incrementando los costos de operación.
En general, De Rus nos da la metodología de cómo gestionar un adecuado sistema de transporte, siguiendo los 10 conceptos arriba citados; en lo particular, en su punto número ocho, puntualiza que para lograr la eficiencia económica, debemos de cumplir con la regla de oro: “Los precios se igualen a los costos de producción”.
La verdad, como investigador de los servicios de transporte, estoy convencido en lo referente a los costos sociales, de que “quien más contamine más pague” (el transporte privado es 15 veces más contaminante que el transporte público por viaje realizado), pero esta decisión debe plantearse como una de las políticas más urgentes para las grandes ciudades; debe ser una política integral que internalice los costos y que contenga la visión de lo que se quiere hacer; el plan de acción de cómo alcanzarlo y principalmente, tener una fecha límite para lograrlo. Estoy convencido de que la diferencia entre una ocurrencia y un proyecto serio, es la definición del tiempo para su elaboración, reconociendo que hay ocurrencias que se realizan sin resolver los problemas.
En lo que se refiere al costo del usuario, es importante puntualizar que de existir descuentos para diferentes sectores de la sociedad, estos se cuantifiquen y se integren en los costos de operación (Como hoy se hace en Jalisco), o que, de tener vigente una tarifa por debajo de sus costos de operación, las autoridades diseñen los mecanismos necesarios para buscar la eficiencia económica a la que se refiere la regla de oro de De Rus: “Los precios se igualen a los costos de producción”.
Sabemos que al seguir abriendo la brecha entre los costos de operación y la tarifa, la calidad del servicio seguirá en deterioro y este es uno de los factores que hoy hace a los usuarios del transporte buscar nuevas alternativas e incorporarse al círculo vicioso de la alta tasa de motorización. La principal causa de la Guadalajara ineficiente.







































