Mucho se habla de este concepto en el transporte de carga y cadena de suministro, el cual consiste en la articulación entre diferentes modos de transporte utilizando una única medida de carga, a fin de lograr un servicio puerta a puerta al menor costo y tiempo posibles. En pocas palabras, se puede entender como la cadena de sistemas de transporte que homologan sus esfuerzos para lograr un fin en específico.
Si extrapolamos esto mismo a los servicios de transporte público, sin duda se tendría un mejor aprovechamiento de los sistemas en las ciudades e incentivaría la no dependencia al automóvil. Así como, en transporte de mercancías el ferrocarril es el modo de mayor relevancia por su capacidad de carga en las ciudades el símil sería una línea de Metro. El elemento más importante para lograr la intermodalidad, a mi parecer, serían los “Hub o centros de transferencia modal”, dado que son los nodos donde convergen todos los modos involucrados y los usuarios realizan sus transbordos.
La clave para la intermodalidad, es la integración de los modos de transporte en una sola red que incentive su uso y reduzca, muy particularmente, las incomodidades en los transbordos. Esto último es lo que hace que percibamos como malo o no al sistema, por ejemplo, si el tiempo de transbordo y espera son prolongados por las características físicas y/o funcionales de la infraestructura, entonces lo percibimos como malo, caso contrario si se reduce nuestro tiempo de traslado, se tiene un ambiente de confort y es seguro entonces lo percibimos como bueno. La integración en una sola red permite viajar de manera segura, cómoda, y eficiente. Cuando el sistema está desconectado entre sí, no existe intermodalidad y resulta menos atractivo usar distintos modos de transporte. Por esta razón, mucha gente opta por el uso del automóvil, ya que es el único modo que te lleva de puerta a puerta de origen a destino. Ante ello, la articulación de los sistemas es fundamental, debido a que un sistema siempre debe complementar a otro y nunca competir.
Para lograr un buen inicio al cambio de la intermodalidad, es muy importante contar con un diagnóstico que permita conocer a detalle la cadena de viajes de la población y limitantes de integración entre modos para que con base en ello se puedan formular soluciones y tomar decisiones al respecto. Hace poco escuchaba en medios, que el Metro de la ciudad de México había presentado la actualización de su plan maestro para la ampliación de la red[1], o que el Metrobús en algunas de sus líneas dejará de ser sostenible por la saturación de viajes. Yo me pregunto, por qué aún no se ha pensado en un anillo metropolitano de transporte público donde el modo principal de articulación sea el Metro.
Esta sencilla solución podría descongestionar las líneas de Metro y/o Metrobús que actualmente cruzan de manera diametral o transversal por el centro de la ciudad, reducir rutas del sistema concesionado y dar interconexión a modos de transporte suburbanos, regionales o de última milla en los 4 puntos cardinales. Al Norte podría ser en Indios Verdes, al Sur en Vaqueritos-Cuemanco para comunicar Xochimilco y Milpa Alta, al Poniente en Observatorio que tendría comunicación directa con el Tren México-Toluca y al Oriente en Pantitlán para toda la población de las zonas dormitorio en Chalco e Ixtapaluca.
El anillo metropolitano podría prestar servicio como línea convencional y exprés con el fin de agilizar el traslado de los usuarios, además cada punto de transferencia podría ser diseñado bajo el concepto “Hub de desarrollo” donde además de transferir viajes se brinde al usuario oportunidades de negocio, vivienda, estacionamiento, consumo y/o recreación a través de centros o comercios establecidos. El concepto es el siguiente:

De igual forma, se podría pensar en la implementación de tecnologías de la información o sistemas inteligentes para el transporte, ITS por sus siglas en inglés, para hacer más eficiente la operación del sistema y por ende más atractivo al usuario. Bajo este orden de ideas, también se puede pensar en soluciones que gestionen de manera global la movilidad, a través de la creación de un Centro de Control y Operación del Transporte Metropolitano y con ello vislumbrar al proyecto como parte del concepto de “Smart Mobility”.
Es claro que un sistema que integre todos los modos de transporte en una ciudad requiere inversión, gestión del uso de suelo, infraestructura, soporte técnico, pero sobre todo de voluntad política que realmente considere la planeación a largo plazo. Para ello, es de suma importancia la creación de un organismo metropolitano de planeación que sea independiente al paso de las administraciones.
[1]https://www.excelsior.com.mx/comunidad/alistan-modernizacion-del-metro-con-plan-maestro/1261363







































Me parece interesante la idea, la forma en cómo la expones y sobre todo, las encuentro viables.
Gracias Mario,
Un saludo!,
Manuel