
Viajar con animales en el transporte público, taxis y plataformas digitales tendría reglas diferenciadas en Durango si prospera el paquete de reformas presentado por la diputada Cynthia Monserrat Hernández Quiñones.
La propuesta plantea establecer tres categorías: animales de asistencia, vinculados directamente con personas con discapacidad; animales de apoyo emocional o terapéutico, sujetos a acreditación profesional, y animales domésticos de compañía, cuyo traslado estaría condicionado a medidas de seguridad, higiene y control.
El objetivo es actualizar las disposiciones estatales que actualmente contemplan la accesibilidad, la inclusión y el acompañamiento de perros de asistencia, pero que, de acuerdo con la legisladora, requieren reglas específicas para las distintas situaciones que se presentan durante los traslados.
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“No se trata simplemente de permitir mascotas en el transporte; se trata de construir una movilidad más incluyente, con reglas claras, que proteja derechos, garantice seguridad y reconozca una realidad cotidiana de las familias de Durango”, expresó Hernández Quiñones.
Para los animales de asistencia, la iniciativa establece que no podrían generarse cobros adicionales por su traslado. Tampoco podría exigirse el uso de una transportadora cuando ésta impida que el animal cumpla con la función para la que está entrenado.
Otro de los puntos planteados es la protección de la privacidad. Las personas usuarias no tendrían que revelar su diagnóstico o historial médico para acreditar su derecho a viajar con un animal de asistencia.
En el caso de los animales de apoyo emocional o terapéutico, la propuesta contempla solicitar una constancia o recomendación emitida por un profesional de la salud legalmente facultado. La documentación deberá manejarse bajo criterios de protección de datos clínicos y privacidad.
Para los animales domésticos de compañía, el traslado estaría sujeto a medidas de seguridad, higiene y control, entre ellas el uso de transportadora, correa o arnés, dependiendo de las características del animal y del servicio utilizado.
La iniciativa tampoco plantea un acceso sin restricciones. El servicio podría negarse cuando exista un riesgo real para las personas, restricciones sanitarias o legales, incumplimiento de las medidas de seguridad o una imposibilidad objetiva para realizar el traslado.
La propuesta busca incorporar estas condiciones a los servicios de transporte público, taxis y plataformas digitales, con reglas que diferencien las necesidades de las personas usuarias y las características de los animales que las acompañan.


































