
Julio dejó una fotografía contrastante para la industria mexicana de vehículos pesados. Mientras la producción, las exportaciones y las ventas al mayoreo aceleraron con fuerza durante el mes, los resultados acumulados de los primeros siete meses de 2026 todavía se encuentran por debajo de los registrados en el mismo periodo del año pasado.
Los datos presentados por la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) muestran una recuperación mensual que convive con una demanda interna más débil, particularmente en las ventas al menudeo, uno de los indicadores que refleja de manera más directa la renovación efectiva de las flotas que operan en México.
Durante julio se comercializaron 2 mil 590 vehículos pesados al mayoreo, 19.1% más que las 2 mil 175 unidades vendidas en el mismo mes de 2025. Entre enero y julio, sin embargo, el acumulado llegó a 17 mil 566 unidades, apenas 5.1% por encima de las 16 mil 708 del mismo periodo del año anterior.
El comportamiento fue positivo tanto en carga como en pasaje. Las ventas mayoristas de vehículos de carga alcanzaron 2 mil 141 unidades en julio, un incremento de 18.1%, mientras que el segmento de pasaje registró 449 unidades, 24% más que un año antes.
El escenario cambia cuando se observa el mercado al menudeo.
En julio se vendieron 3 mil 43 vehículos pesados, 9.9% menos que las 3 mil 377 unidades comercializadas en julio de 2025. En el acumulado de enero a julio, la diferencia se amplía: se colocaron 19 mil 115 unidades, frente a las 23 mil 930 del año anterior, una reducción de 20.1%.
La diferencia entre ambos canales coloca sobre la mesa uno de los principales retos para la industria: que el repunte de la producción y las ventas al mayoreo logre traducirse en una renovación efectiva de las unidades que circulan en el país.
Producción y exportaciones aceleran, pero el acumulado sigue abajo
La manufactura también experimentó un fuerte incremento durante julio. Las plantas instaladas en México ensamblaron 14 mil 675 vehículos pesados, 51.8% más que las 9 mil 668 unidades producidas durante el mismo mes de 2025.
Pero nuevamente el acumulado ofrece una lectura diferente. Entre enero y julio se fabricaron 85 mil 551 unidades, 6.1% menos que las 91 mil unidades aproximadamente registradas durante el mismo lapso del año anterior.
Las exportaciones siguieron una trayectoria similar. En julio salieron del país 13 mil 117 vehículos pesados, un incremento de 66.7% respecto a las 7 mil 867 unidades enviadas al extranjero en julio de 2025.
En los primeros siete meses del año, no obstante, las exportaciones acumularon 71 mil 377 unidades, 6.1% por debajo de las 76 mil 15 del mismo periodo de 2025.
El balance llevó a ANPACT a insistir en la necesidad de fortalecer simultáneamente el mercado mexicano y las condiciones para mantener la actividad exportadora.
“Continuamos el diálogo constructivo y abierto con el Gobierno de México que encabeza la Presidenta Claudia Sheinbaum durante las rondas de negociación del T-MEC, en las cuales consideramos necesario preservar los principios que han dado éxito al T-MEC durante los últimos años, tales como reglas claras y condiciones de certidumbre que favorezcan la inversión, la integración de las cadenas productivas, el empleo bien remunerado y la competitividad regional”, señaló Alejandro Osorio Carranza, director de Asuntos Públicos y Comunicación de ANPACT.
El organismo también planteó la necesidad de revisar los aranceles contemplados en la Sección 232, al considerar que afectan la actividad económica a ambos lados de la frontera.
El otro frente está dentro del mercado mexicano
Para la asociación, el desempeño de la industria no puede analizarse únicamente desde las cifras de producción y exportación. La renovación de las flotas nacionales representa otro de los desafíos para el sector, particularmente en el transporte público y de carga.
En ese contexto, ANPACT reiteró su preocupación por el ingreso de vehículos pesados usados procedentes de Estados Unidos. Según el organismo, por cada 100 vehículos nuevos vendidos en México ingresan y se comercializan alrededor de 53 vehículos pesados usados importados.
La asociación sostiene que parte de estas unidades entra al país con valores inferiores a los precios reales de mercado, una práctica que, desde su perspectiva, genera condiciones de competencia desiguales, distorsiona el mercado y afecta la recaudación.
Para atender este punto, ANPACT mantiene trabajos con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Subsecretaría de Ingresos, con el objetivo de avanzar en mecanismos que permitan combatir la subvaluación de vehículos pesados usados en las aduanas.
“Consideramos que contar con mejores mecanismos de valoración aduanera contribuirá a generar condiciones de competencia más equitativas para los vehículos pesados nuevos fabricados y comercializadas en México, además de fortalecer brindar mayor certeza a la industria automotriz de vehículos pesados establecida en el país”, mencionó Osorio Carranza.
Transporte público, otro punto de presión
La discusión sobre la renovación no se limita al mercado automotor. ANPACT también participó en el Encuentro Extraordinario de Autoridades de Movilidad, organizado por la Asociación Mexicana de Autoridades de Movilidad, donde se planteó una hoja de ruta para atender los principales problemas del transporte urbano de pasajeros.
Entre los retos identificados aparecen la débil renovación de las flotas, la falta de instrumentos financieros para sostener los sistemas de transporte, el ingreso creciente de vehículos pesados provenientes de países sin tratado de libre comercio con México y la necesidad de mantener certeza jurídica y cumplimiento de contratos.
Para la asociación, estos factores deben abordarse desde una política pública que articule distintas áreas y no desde decisiones aisladas.
La propuesta incorpora las políticas industrial, energética, de infraestructura y ambiental dentro de una misma visión de movilidad, bajo la premisa de que la renovación del transporte requiere condiciones financieras, regulatorias y productivas que permitan sostenerla en el tiempo.
Así, el balance de julio presenta dos realidades simultáneas: la industria mexicana puede acelerar su producción, sus exportaciones y sus ventas mayoristas, pero todavía enfrenta una demanda interna rezagada y una renovación de flota que continúa siendo uno de los grandes pendientes del transporte nacional.



































