
Después de 12 años sin cambios significativos en la movilidad, el Gobierno de Puebla ha anunciado el Programa Integral de Reordenamiento y Modernización del Transporte Público, con el que busca mejorar la calidad del servicio, regularizar concesiones y garantizar mayor seguridad para los usuarios.
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta presentó la iniciativa como parte de sus primeros 100 días de gestión, asegurando que este plan beneficiará tanto a pasajeros como a concesionarios. Sin embargo, la urgencia de esta reforma pone en evidencia el rezago en la modernización del transporte poblano y los desafíos que enfrenta su implementación.
De acuerdo con Armenta, este programa se alinea con la estrategia estatal de seguridad y tiene como prioridad ofrecer un servicio de transporte público más seguro, eficiente y accesible, con especial atención en la protección de las mujeres.
“El objetivo central son las y los ciudadanos. Necesitamos un transporte de calidad que garantice traslados seguros y eficientes. Este programa forma parte de un esfuerzo integral de Seguridad Ciudadana”, expresó el mandatario.
Por su parte, la secretaria de Movilidad y Transporte, Silvia Tanús Osorio, subrayó que este programa pone fin a más de una década sin revisiones estructurales, y contempla medidas como:
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Sustitución de unidades con financiamiento de Nafin por 250 millones de pesos.
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Aportaciones a fondo perdido para la compra de unidades eléctricas.
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Condonación de multas y recargos acumulados.
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Extensión de la vida útil permitida a taxis de 7 a 10 años.
Una revisión vehicular clave, pero con retos pendientes
Uno de los puntos centrales de la modernización es la Revista Vehicular, que iniciará el 15 de abril y durará 60 días. Esta inspección permitirá identificar qué unidades cumplen con las normas de seguridad y calidad, y cuáles deben salir de circulación.
El reto será garantizar que la revisión se lleve a cabo sin sesgos ni irregularidades, y que realmente impacte en la mejora del servicio. En ocasiones anteriores, medidas similares han sido criticadas por falta de seguimiento y corrupción en la verificación de unidades.
Condonaciones y apoyos económicos
El gobierno estatal asegura que este programa no tiene fines recaudatorios, y por ello se condonarán adeudos por control vehicular y permisos para taxis acumulados en los últimos cinco años. No obstante, la condonación de pagos no resuelve el problema de la antigüedad del parque vehicular, y la falta de incentivos más agresivos podría frenar la renovación de unidades.
Adicionalmente, la administración estatal dejará de percibir 184 millones de pesos por estos beneficios, lo que plantea dudas sobre la viabilidad financiera de sostener estos apoyos a largo plazo.
Para fortalecer el esquema, se trabaja con Nafin, la Agencia de Cooperación Alemana GIZ y el Banco Alemán KFW en un fondo de apoyo para la compra de nuevas unidades, que cubriría hasta el 16.75% del enganche de vehículos eléctricos y el 10% en autobuses a diésel.
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Un avance necesario, pero con grandes retos
El programa de modernización del transporte en Puebla es un paso urgente y necesario tras años de abandono. Sin embargo, su éxito dependerá de la transparencia en la implementación, la capacidad de los concesionarios para renovar unidades y el compromiso del gobierno para dar seguimiento a las medidas anunciadas.




































