Una de las estrategias de trabajo “Hecho en México” de Mercedes-Benz Autobuses, es la de impulsar la manufactura nacional de partes con calidad de equipo original, es por eso que la marca de las tres puntas ha trabajado de manera importante en la nacionalización de refacciones.
Mercedes-Benz Autobuses ha lanzado una amplia gama de líneas de refacciones orientadas principalmente a disminuir el costo de mantenimiento preventivo y correctivo, dicha nacionalización representa de forma global un 17% de la venta de las refacciones de la marca.
Algunos ejemplos que integran el portafolio de productos hechos en México se encuentran, las balatas, aceites y lubricantes, AdBlue®, filtros, tambores y mazas. También cuentan con el soporte en partes de carrocería y accesorios de la marca Marcopolo y Ayco.
La nacionalización de refacciones se traduce en ahorros significativos para el hombre-camión, las flotillas y las empresas, al permitir reducción de costos en el mantenimiento de las unidades, así como tener plena confianza de que son productos con altos estándares de calidad a precios competitivos.
De acuerdo a información emitida por la Secretaría de Economía (SE) y la Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN), la producción de refacciones y accesorios mexicanos genera hasta un 15% de ahorro a las automotrices, lo cual incentiva la exportación de productos y mejora el mantenimiento de los vehículos.
Mercedes-Benz Autobuses cuenta con un Centro Internacional de Distribución de Partes, de 12,000 m2 con una gama de más de 62 mil partes y un inventario con la capacidad de abastecer al mercado mexicano en un horario extendido; buscando agilizar los procesos de entrega y la reducción de tiempos operativos.




































