
El problema no siempre es cuántos viajes hace una ciudad, sino cuántos de ellos ocurren al mismo tiempo. En la zona metropolitana de Monterrey, el gobierno de Nuevo León busca intervenir precisamente en esa concentración de desplazamientos con una estrategia que traslada parte de la responsabilidad de la movilidad al sector productivo: modificar los horarios de entrada y salida de las empresas.
La propuesta de horarios escalonados ya involucra a alrededor de 300 empresas, de acuerdo con el gobernador Samuel Alejandro García Sepúlveda, quien destacó que el proyecto comenzó con la participación de unas 60 compañías.
El planteamiento fue presentado durante el foro Horarios escalonados y la estrategia de movilidad integral, realizado en el Tecnológico de Monterrey, como parte de una estrategia estatal que pretende reducir la concentración de vehículos durante las horas de mayor demanda.
“Hay tareas como la que hoy nos convoca, de horario escalonado, que es voluntad. A mí me da mucho gusto que cuando empezó el proyecto éramos 60 empresas y hoy gracias a las cámaras y a los empresarios ya se sumaron como 300. Aunque no lo crean, nos ayuda bastante. En primer lugar, porque nos quita esta loca idea de todos salir a las 7 de la mañana”, resaltó García.
La lógica detrás de la medida es sencilla, pero su aplicación involucra a uno de los actores que más inciden en los patrones cotidianos de movilidad: los centros de trabajo. Si una parte de los empleados modifica sus horarios, los viajes pueden distribuirse en distintos momentos y disminuir la concentración que actualmente caracteriza a la llamada hora pico.
La propuesta forma parte de un paquete de acciones que incluye la incorporación de 4 mil unidades de transporte público, el carpool, mil 300 escuelas de tiempo completo y las nuevas Líneas 4 y 6 del Metro.
El objetivo político y operativo es modificar la forma en que se mueve la población de Nuevo León. García planteó incluso una meta concreta: llevar la participación del transporte público hasta 40 por ciento en un plazo de uno a dos años.
“Si hoy Nuevo León dice, ‘Ahora el tema es el tráfico y nos metemos todos de lleno, en un año o dos podemos llegar a 40 por ciento (uso de transporte), y le das la vuelta completamente a la tendencia. De haber perdido menos 20 puntos, vamos a subir más 20”, apuntó García Sepúlveda.
El secretario de Movilidad y Planeación Urbana, Hernán Villarreal Rodríguez, colocó la propuesta dentro del Plan Integral de Movilidad, cuyo propósito es reducir los tiempos de traslado y el impacto ambiental asociado con el crecimiento de los viajes.
“Disminuir los tiempos de traslado significa menor contaminación y también implica bienestar para las personas, pero sobre todo tener más tiempo las personas para mejorar su entorno familiar”, señaló.
Para Villarreal, el cambio en los horarios también tiene una dimensión territorial. La distribución de los viajes puede acompañar una mayor densificación alrededor de los corredores de transporte masivo y favorecer una distribución modal menos dependiente del automóvil.
En paralelo, el gobierno estatal busca intervenir en otro de los momentos de mayor concentración de viajes: la entrada y salida de las escuelas. Durante el foro, el secretario de Educación, Juan Paura, presentó las bases del Programa de Movilidad y Transporte Escolar en Escuelas de Educación Básica, con acciones dirigidas a ordenar los desplazamientos asociados con los centros educativos.
La discusión adquiere relevancia en una metrópoli donde el crecimiento urbano y económico ha incrementado la presión sobre los desplazamientos cotidianos. Por eso, la estrategia presentada ante las cámaras empresariales parte de una premisa distinta a la tradicional ampliación de vialidades: no solamente construir más infraestructura para absorber el tráfico, sino intervenir en el momento en que ocurren los viajes.
El sector empresarial quedó así en el centro de la estrategia. Durante el panel Retos e implementación, representantes de la industria analizaron las posibilidades de aplicar buenas prácticas de movilidad en los centros de trabajo y expusieron las condiciones operativas que deben considerarse para modificar horarios.
El foro concluyó con la ponencia El futuro de la movilidad, a cargo de José Antonio Torre, director del Centro para el Futuro de las Ciudades del Tecnológico de Monterrey, quien abordó los retos que plantea el crecimiento urbano y la necesidad de construir respuestas coordinadas.
La apuesta de Nuevo León es, en última instancia, desconcentrar la demanda: que trabajadores, estudiantes y usuarios del transporte no tengan que desplazarse al mismo tiempo y por las mismas vialidades. El desafío ahora está en convertir la adhesión de las empresas en cambios efectivos de horario y, al mismo tiempo, ofrecer alternativas de transporte capaces de absorber esa nueva distribución de los viajes.



































