
En seis países de Latinoamérica incluido México, se podrían evitar 60 000 fallecimientos al año en siniestros viales. Para ello los fabricantes de vehículos deberían incluir una serie de dispositivos de seguridad que ya existen, y colocar en cada auto una etiqueta que informe al consumidor el nivel de seguridad del mismo.
Es la conclusión a la que llegó Latin NCAP, el organismo que realiza los crash test y pruebas de seguridad de los modelos que se venden en la región, y que surge de la investigación “Mejoras de los Estándares de Seguridad de los vehículos en América Latina y el Caribe a través de la adopción de Reglamentos de Naciones Unidas (ONU) y sistemas de información al consumidor”.
Los países tomados en cuenta para el trabajo fueron Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, México y Uruguay.
En el caso de los dispositivos de seguridad, se analizaron los frenos antibloqueo (ABS), el control de estabilidad (ESC), las bolsas de aire frontal y laterales, los cinturones de seguridad, las barras de impacto lateral en las puertas, los protectores laterales, apoyacabezas y diseño frontal del vehículo para la protección de los peatones.
Desde el organismo destacaron que si todos estos elementos estuvieran de serie en los vehículos, la reducción de víctimas fatales según el país sería de entre 33 000 y 53 mil 400 personas.
Pero además, Latin NCAP sostiene que si se tuvieran en cuenta mecanismos como los que propone para mejorar el diseño de los autos (en lo que hace a seguridad), en la región América Latina y Caribe se podrían evitar unas 7mil 400 muertes más.
Otro ejemplo: la implementación obligatoria del control de estabilidad podría salvar 22 800 vidas en la región por año, según estimaron. Además, las bolsas de aire laterales podrían generar 3300 menos muertes, ya que son el dispositivo más importante para mitigar lesiones y muertes en caso de choque lateral.




































