
La construcción del Tren Querétaro-Irapuato registra un avance global de 25 por ciento. La obra, que contempla un recorrido de 102 kilómetros y una demanda potencial de dos millones de habitantes, avanza con cinco de sus 10 viaductos en proceso de construcción y la fabricación de los 47 trenes que integrarán el servicio.
Durante una supervisión de los trabajos en Apaseo el Grande, Guanajuato, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y los gobernadores de Querétaro, Mauricio Kuri González, y Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, revisaron el desarrollo de un proyecto que forma parte de la estrategia federal para recuperar el transporte ferroviario de pasajeros.
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La conexión Querétaro-Irapuato se suma al proyecto México-Querétaro y a una red ferroviaria que, de acuerdo con los objetivos de la administración federal, contempla al menos dos mil 500 kilómetros de nuevas vías para el traslado de pasajeros y mercancías.
Sheinbaum sostuvo que la expansión de los servicios ferroviarios permitirá ofrecer alternativas a quienes actualmente utilizan las autopistas, reducir los tiempos de traslado y disminuir la presión vehicular sobre las carreteras. También señaló que la conectividad entre Querétaro y Guanajuato puede fortalecer la actividad económica de una región con importante presencia de industrias manufactureras y electrónicas.
La presidenta explicó que antes de definir el servicio se realizó un análisis de la demanda de pasajeros, con el propósito de establecer condiciones que permitan mantener la rentabilidad del sistema y ofrecer tarifas accesibles para la población.
El proyecto está dividido en dos segmentos. El primero comprende 30 kilómetros desde Querétaro, mientras que el segundo abarca 70 kilómetros y contempla estaciones en Apaseo, Celaya, Cortazar, Villagrán y Salamanca, antes de llegar a Irapuato.
En materia de infraestructura, las autoridades informaron que cinco de los 10 viaductos previstos ya se encuentran en construcción, dos están próximos a iniciar trabajos y la expectativa es que, antes de concluir el año, todos estén en proceso de ejecución.
A la par de las obras civiles, comenzó la fabricación de los 47 trenes destinados a operar en esta ruta, aunque durante la supervisión no se precisaron fechas de entrega de las unidades ni de inicio del servicio comercial.
Para el gobernador Mauricio Kuri, la conexión ferroviaria representa una oportunidad para ampliar los vínculos de Querétaro con el occidente y el norte del país, además de fortalecer su conexión con la Ciudad de México. El mandatario consideró que este proyecto, junto con el tren México-Querétaro, recupera una aspiración regional que durante décadas permaneció pendiente.
Por su parte, la gobernadora Libia Dennise García destacó el efecto que la construcción ferroviaria puede tener en la generación de empleos, la actividad industrial y las oportunidades de desarrollo económico para Guanajuato.
La puesta en marcha de esta ruta busca ampliar las opciones de transporte interurbano en el Bajío, una región donde la actividad industrial y los desplazamientos entre ciudades mantienen una demanda creciente de conectividad. Su impacto dependerá, además de la conclusión de la infraestructura, de las condiciones de operación, las tarifas y la capacidad del servicio para responder a las necesidades de los pasajeros.


































