
Acudir a la escuela a pie o en bicicleta genera en las comunidades un ambiente de mayor seguridad vial y entornos saludables, por ello organismos especializados en el tema lanzaron una guía para impulsar dicha práctica a nivel local, con el objetivo de eliminar las muertes en percances viales, a través de medidas educativas y de rediseño urbano.
Durante un foro realizado con motivo del Día Mundial del Peatón, que se conmemoró el 17 de agosto, Sonia Medina Cardona, coordinadora de movilidad activa del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP, por sus siglas en inglés), resaltó que aunque ir caminando a la escuela se ha relacionado con personas en situación de pobreza, dicha práctica puede tener efectos positivos tanto en los menores como en sus entornos.
Según la especialista, 57 por ciento de las niñas y niños en México llegaron caminando a sus colegios en 2018, año en que los accidentes de tránsito fueron la segunda causa de muerte en personas de 5 a 9 años, lo mismo que en adolescentes de hasta 19 años de edad y en adultos jóvenes, de 20 a 39 años.
No obstante, muchas medidas de seguridad vial no siempre son bien recibidas por la ciudadanía, como la reducción de la velocidad permitida para los autos o la ampliación de las banquetas, por lo que la promoción de una llegada segura a las escuelas a través de caminatas o de la bicicleta debe involucrar más a la sociedad, indicó.
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Menos puentes peatonales
Debido a que los puentes peatonales complican el cruce de calles a los transeúntes al hacerles caminar hasta 10 veces más que la distancia original del crucero, ITDP, por sus siglas en inglés, llamó a que las ciudades descontinúen esta infraestructura y la cambien por opciones más modernas.
Para lograrlo se requiere un planteamiento inicial de la Ciudad, para que priorice al peatón sobre los vehículos, de esa manera podrá desarrollarse la infraestructura en función de las facilidades para las personas, no para que los autos puedan circular a mayor velocidad.
“Debido al diseño hostil de estos puentes, los peatones a menudo renuncian a usarlos y en cambio cruzan las carreteras debajo de ellos”, señala el ITDP.
“Los puentes peatonales no están asociados con una mayor seguridad para los peatones. En la Ciudad de México, las delegaciones con la mayor cantidad de puentes peatonales tienen las tasas más altas de accidentes que involucran atropellos, 27 por ciento de los cuales ocurren dentro de los 300 metros de un puente”.
La alternativa que sugiere y que están implementando ciudades en busca de ser amigables con el peatón tiene que ver con incrementar los cruceros a mitad de la cuadra, en superficie, así como semáforos peatonales, senderos seguros, topes, entre otros.



































