
El mercado mexicano de vehículos pesados muestra señales positivas en las ventas al mayoreo, pero la recuperación todavía no se refleja de la misma manera en las operaciones al menudeo, uno de los indicadores más relacionados con la adquisición de unidades por parte de los usuarios finales.
Entre enero y agosto de 2026 se comercializaron 20 mil 591 vehículos pesados al mayoreo, 7% más que en el mismo periodo de 2025, cuando se registraron 19 mil 249 unidades.
El crecimiento fue impulsado principalmente por el segmento de carga, que acumuló 17 mil 119 unidades, un incremento de 5.5%. El segmento de pasaje tuvo un desempeño mayor: sumó 3 mil 472 unidades, 14.6% más que un año antes.
En agosto, la diferencia fue todavía más marcada. Las ventas al mayoreo de vehículos de pasaje llegaron a 637 unidades, 25.4% más que las 508 registradas en agosto de 2025. El crecimiento del segmento superó al registrado por las unidades de carga, que avanzaron 17.5%.
Pero el comportamiento cambia cuando se observa el mercado al menudeo. En los primeros ocho meses del año se vendieron 22 mil 309 vehículos pesados, una caída de 18.2% respecto de las 27 mil 286 unidades comercializadas en el mismo periodo de 2025.
Para Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), el crecimiento del mayoreo es una señal favorable, aunque todavía insuficiente para consolidar la recuperación.
“Todavía enfrentamos retos para fortalecer la demanda interna de este tipo de vehículos y acelerar la renovación de una flota que tiene una antigüedad promedio de 19.3 años.”
El dirigente señaló que el objetivo debe ser facilitar que transportistas de distintos tamaños sustituyan sus unidades por vehículos nuevos con mejores condiciones de seguridad, eficiencia y tecnología ambiental.
El reto también alcanza al transporte de pasajeros
Aunque el segmento de pasaje registra un crecimiento mayor al del mercado total, las cifras de ANPACT no permiten afirmar por sí mismas que exista una renovación generalizada de la flota de autobuses. Lo que muestran es un aumento de las ventas al mayoreo dentro de este segmento.
El dato adquiere relevancia frente a la antigüedad promedio de 19.3 años señalada por la asociación. Para ANPACT, la renovación requiere una combinación de financiamiento, incentivos fiscales, programas de chatarrización y medidas para ordenar la entrada de vehículos pesados usados provenientes de Estados Unidos.
Durante 2025 ingresaron a México aproximadamente 26 mil vehículos pesados usados procedentes de Estados Unidos. Aunque entre enero y julio de 2026 su entrada disminuyó 29.2% respecto del mismo periodo de 2025, la asociación sostiene que el volumen continúa siendo elevado: por cada 100 vehículos nuevos comercializados en México ingresan alrededor de 53 unidades usadas.
Arzate planteó que el problema no está únicamente en el número de vehículos usados que llegan al país, sino también en las condiciones bajo las cuales son importados.
“Ordenar estas importaciones no significa cerrar el mercado, sino generar condiciones equitativas de competencia, proteger el patrimonio de los transportistas y evitar que continúe aumentando la antigüedad de nuestra flota”.
La industria también señala como instrumentos para estimular la adquisición de unidades nuevas la depreciación acelerada y un programa de financiamiento para la renovación dirigido particularmente a empresas con hasta 30 vehículos pesados.
Producción y exportaciones siguen debajo de 2019
El comportamiento de la producción ofrece otro contraste. En agosto se fabricaron 16 mil 389 vehículos pesados, un incremento de 100.2% frente a agosto de 2025. Las exportaciones también se duplicaron prácticamente, con 14 mil 310 unidades enviadas al extranjero, 116.7% más que un año antes.
Sin embargo, al comparar el acumulado de enero a agosto con el mismo periodo de 2019, la industria todavía se encuentra por debajo de los niveles previos a la pandemia: la producción acumula una caída de 28.8% y las exportaciones de 28.1%.
Así, las cifras de agosto muestran un repunte importante de la actividad industrial, pero no necesariamente una recuperación equivalente de la demanda interna.
Para ANPACT, consolidar el crecimiento dependerá tanto de las condiciones del mercado mexicano como del entorno comercial de Norteamérica, particularmente de la revisión del T-MEC y de los aranceles aplicados por Estados Unidos.
“Para fortalecer el mercado interno necesitamos combinar financiamiento, incentivos fiscales y medidas que ordenen la importación de vehículos usados, pero también añadir programas de chatarrización. Ninguna herramienta aislada resolverá el problema”, sostuvo Arzate.
El desafío está en conseguir que el crecimiento de la industria se traduzca en una renovación efectiva de las unidades que prestan servicios de transporte de personas y mercancías, particularmente frente a una flota cuya antigüedad sigue siendo elevada.


































