
La ha llegado a mostrar que moverse por la ciudad en distancias medias y cortas, sin sudar ni gastar en gasolina, es posible; también subir montañas sin agotarse y disfrutar a tope de esta actividad sin que te pesen los años, hace que las e-bikes hayan alcanzado la categoría de medio de transporte en claro ascenso. Y aunque no son precisamente económicas –en México puedes encontrar desde los 10 mil pesos –, la flota total de bicicletas eléctricas en las carreteras solo en España, según la Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE), supera el millón de unidades.
¿Pero, para quién son las e-bikes? Esta pregunta se la ha hecho el fabricante mundial de componentes para bicicletas, Shimano y la respuesta obtenida, después de desgranar un estudio realizado entre 15,792 adultos en 12 países europeos, de los que mil eran españoles, arroja que, en general, son para las personas preocupadas por el medioambiente. También para aquellas que las usan para desplazarse al trabajo, seguido de las personas mayores, las que tienen un presupuesto ajustado y las que tienen hijos.
Esto desvela que la eco mentalidad es muy importante para las nuevas generaciones a la hora de decidirse por este medio de transporte, pero hay más factores determinantes que animan, según este estudio realizado entre el 17 y el 25 de agosto de 2022, a la compra o alquiler de una bicicleta eléctrica ahora más que hace 12 meses, en España.
Y estos son el aumento del costo de la vida y el apoyo con los costos de compra a través de una subvención para las e-bikes. Ambas razones son incluso más decisivas que el Covid-19 (para evitar el transporte público) como factor de ‘empuje’ para aumentar el uso de las e-bikes (18%).
Eduardo Roldán, managing director de South Europe Region, dice que “ver que las nuevas generaciones españolas contemplan el uso de las e-bikes como una de las grandes opciones de sostenibilidad y ecología es una demostración del enorme compromiso social y la concientización por el futuro de los jóvenes de este país, y es un motivo para sentirse orgullosos”.
Océane Dorange, portavoz de Consumer Insights y research manager de Shimano, asegura por su parte que “la preocupación por el medioambiente sigue siendo una motivación importante para el 33% de las personas en toda Europa, y en España alcanza el 46%”. Es la franja de jóvenes de 18 a 24 años la que muestra “mayor preocupación”, señala, y “con las mujeres por delante de los hombres”.
Otra motivación, cuenta, “son los beneficios físicos y mentales que aporta montar en bicicleta. Aquí, nuevamente son las mujeres por delante de los hombres las que creen que montar en una e-bike podría beneficiar a su salud personal y a su forma física: un 42% de mujeres frente al 35% hombres”.

Efectivamente, la ciencia avanza en ese sentido y habla de los beneficios físicos y psicológicos que aporta montar en bicicleta. Entre los primeros destacan la reducción del riesgo de enfermedades coronarias, de accidentes cerebrovasculares, diabetes, hipertensión arterial, obesidad y algunos tipos de cáncer.
En el terreno mental influye en la liberación de endorfinas, la reducción de los niveles de estrés, la mejora de la autoestima, la prevención del deterioro cognitivo y mejora de la memoria. También invita a socializar y a dormir mejor; incluso, por la liberación de dopamina, ayuda a controlar las adicciones.
¿Cree que los jóvenes se mueven también más en bici eléctrica porque no necesitan carnet de conducir y es más económica que un coche?
Creo que sobre todo piensan en su uso para los desplazamientos urbanos cortos y que, cuanta más gente veamos en bicicleta, más positivo es. Dicho esto, los jóvenes son quizás los más sensibilizados con el medio ambiente y el impacto de la movilidad sostenible en lo que se refiere a las e-bikes.
¿Y ahora que ya hemos controlado el tema Covid, se va a ralentizar la tendencia de compra y el uso de las e-bike?
Hace un año, buscábamos una forma de entender cómo sería la nueva normalidad, según íbamos saliendo de la pandemia mundial de Covid-19; las predicciones eran muy variadas. A medida que Europa se aleja de los bloqueos, la opinión es que las sociedades parecen estar adaptándose bien.
El 41% de los encuestados dice que una mayor infraestructura ciclista que garantice la seguridad aumentaría la motivación para usar una e-bike.
¿Qué opina de las infraestructuras que hay actualmente para las bicis?
La infraestructura ciclista puede tener un gran impacto en la percepción (y motivación) de la gente para ir en bici, ya sea con una bicicleta normal o una e-bike. En el centro de todo esto está la seguridad: la gente tiene que sentirse segura si va a montar en bici. De acuerdo con las últimas cifras de nuestro informe, una gran mayoría de europeos no ve grandes mejoras en sus infraestructuras locales.
Pero si analizamos la situación país por país, vemos que existen dificultades para desarrollar planes más amplios de mejora de las infraestructuras. En Italia, Alemania y el Reino Unido, por ejemplo, la mitad de quienes respondieron a esta pregunta en nuestro informe dijeron que no veían ninguna mejora en sus ciudades en lo que se refiere a carriles bici. Sin embargo, Polonia es un ejemplo positivo: el 56% de los polacos está de acuerdo en que su infraestructura ciclista local ha mejorado.
¿Cómo va a ser la e-bike del futuro?
Las e-bikes ayudan a los ciclistas a pedalear más lejos y más rápido de lo que podrían hacerlo por sí solos, ayudándoles así a mantener un estilo de vida activo. Y las del futuro serán ¡muy silenciosas!
Y nosotros añadimos que nos gustaría que además fueran cada vez mejores, más ligeras, más asequibles, con buenos sistemas antirrobo y, por encima de todo, que nos ofrezcan grandes experiencias. Y que el manido y obsoleto recurso de “las bicicletas son para el verano” se quede en lo que fue, el título de una hermosa obra de teatro escrita por el inolvidable Fernando Fernán Gómez.


































