Con más de 2500 asistentes y representantes de 80 empresas de la Asociación Mexicana de Gas Natural Vehicular (AMGNV), se realizó del 11 al 13 de marzo la tercera edición de “AltFuels México 2019”, en donde gran parte de los ponentes afirmaron que el mayor reto para el desarrollo de las energías alternativas al diésel, es lograr el apoyo gubernamental para la construcción de estaciones de abastecimiento.
Andrés Bayona, presidente de la AMGNV, aseguró que el reto es que los gobiernos municipales, estatales y el nacional quiten las trabas y haya facilidad en la entrega de permisos para desarrollar más infraestructura para el Gas Natural Vehicular (GNV),
“Finalmente no se requiere subsidio, no se requieren mayores inversiones de parte del gobierno, sencillamente un apoyo como política del Estado e igualmente que también los vehículos oficiales puedan migrar a este tipo de combustible lo cual detonaría de manera importante el proyecto”, señaló.
La directora comercial de DINA, Claudia Gutiérrez, mencionó que no existe la adecuada aplicación de las normas por parte de los gobiernos para el desarrollo de infraestructuras de GNV en el país.
“Hoy existe mucha desinformación a nivel de gobiernos municipales y estatales respecto a la normatividad y se le quiere aplicar a las estaciones de gas natural una norma que se aplica para combustibles líquidos cuando acá es muy diferente; estamos como en el limbo porque no estamos ni en la norma que existe ahora ni ninguna otra actualizada”, manifestó.
También sostuvo que es necesario que Protección Civil como los gobiernos se pongan de acuerdo y faciliten el crecimiento de la infraestructura para que este combustible sea más fácil y rápido de llegar a los transportistas.
“Eso es importante que primero entre ellos se pongan de acuerdo y faciliten el crecimiento de esta infraestructura. Yo creo que para mí es el principal reto, el precio y otras cosas son más fáciles de debatir porque hay argumentos que te demuestran que al final en un plazo determinado es más conveniente el uso del gas natural”, dijo.
Cabe destacar que los más de 19 mil vehículos que usan gas natural pueden abastecerse mediante las estaciones que cuentan con ductos por las que pasa el energético o mediante ductos virtuales que es una serie de camiones con cilindros presurizados que viajan de las terminales de suministro hasta los puntos de ventas. De esta última los principales beneficiados son las localidades que no tienen una red de este combustible.
Por ello en la mayoría de los paneles, los ponentes hicieron énfasis en la necesidad de que haya voluntad política para que se puedan aprovechar mejor los recursos y la infraestructura al extraer, procesar y vender GNV.
Por su parte Ricardo Ortiz, consejero de la Asociación Mexicana de Gas Natural, señaló que aunque en muchos casos hay una buena intención desde las instancias federales para fomentar el desarrollo de infraestructura de GNV, en los gobiernos locales es donde se frenan los permisos.
“Cuando llegamos a los municipios es donde empezamos a tener problemas con los permisos, ese mensaje de promover el gas natural no llega hasta donde están los municipios ni a algunos estados. Necesitamos un mayor involucramiento del gobierno federal. Además, que el municipio y el estado adopten el mismo interés en desarrollar las redes de distribución”, apuntó.
ENERGÍA VERDE
En las mesas de debate se criticó que a pesar de los beneficios ecológicos y económicos del GNV hay poca intención de las autoridades o información para que los transportistas conviertan sus unidades o adquieran nuevas de uso de este tipo de energía.
Este combustible alternativo tiene un costo en el mercado de alrededor de 10 pesos el litro, 50% menos que el precio del diésel y genera un 90% menos de emisiones contaminantes que las gasolinas. Además la conversión de un vehículo de diésel a GNV se realiza en un promedio de 24 horas.
Jesús Padilla, titular de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad, afirmó que se requieren esfuerzos de todos los involucrados en los procesos de uso de GNV para impulsar una política pública que promueva la calidad del aire y tener un transporte menos contaminante en beneficio de la salud de los habitantes.
“Es necesario que las autoridades, los proveedores, los consultores, los transportistas y la industria podamos converger de tal suerte que aseguremos el uso masivo del GNV. Se deben discutir los temas de infraestructura, abastecimiento, terminales automotrices, conversiones, cambio de tecnología para impulsar la calidad del aire y reducir las emisiones contaminantes”, dijo durante su participación.
Mencionó que la sustitución del parque vehicular en el país, principalmente el transporte concesionado, no solamente está relacionado con las nuevas tecnologías sino con la capacidad financiera “que se tenga en dos sentidos, la que paga la tarifa y el que absorben los gobiernos de los estados como subsidios”.
“Los vehículos a gas natural tienen un mayor costo, pero la relación costo beneficio sobre el uso del combustible es una alternativa obligada para todos los habitantes, es un asunto de calidad del aire, es por lo tanto un tema de calidad de vida”, expresó.
No obstante, aceptó que sí se han realizado grandes esfuerzos para impulsar una mayor infraestructura de abastecimiento de GNV, pero no son suficientes ante “la intensidad del uso de transporte público” en las grandes urbes.
“Les pedimos que nos pongamos de acuerdo para arropar este esfuerzo, para aumentar la infraestructura, que las condiciones de tecnología sean asequibles a quienes son los usuarios y en el material de negociación con las autoridades nos den las facilidades en términos de trámites”, sostuvo.
Ante todos estos señalamientos, César Gálvez, Subdirector de Gestión de Calidad del Aire en la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) de la Ciudad de México, aceptó que el GNV sí es considerado “muy limpio” comparado con algunos otros combustibles fósiles. En este sentido aseguró que si hubiera más personas que conviertan sus vehículos a GNV tendrían las posibilidades de circular más días por la capital ya que no generan tantos gases contaminantes.
“Si usan un combustible más limpio tienen posibilidades de circular con muchas menores restricciones como con el programa “Hoy no circula” que para muchas empresas resulta complicado porque afecta su logística“, dijo.
Sin mbargo, manifestó que sí hace falta la construcción de más estaciones de GNV para que los transportistas y particulares se decidan a usar este combustible alternativo.
“El cuello de botella que hay, es que los potenciales usuarios no se convierten porque no hay suficientes instalaciones de distribución de GNV. Aunque consideremos que es un combustible amigable con el ambiente si no logramos romper ese limitante de la suficientes estaciones para distribuir el combustible vamos a frenar el crecimiento”, declaró.
Refirió que una de las dificultades para la construcción de las estaciones es la disponibilidad de uso de suelo en ciudades altamente pobladas y por miedo. “Por desconocimiento exigen que no se instale una estación cerca de su domicilio por lo que hace mucha falta sensibilizar de los beneficios que ofrece este combustible”, precisó.
SOCIALIZACIÓN
Otro de los temas a debate fue que en algunas localidades del país solamente hay estaciones móviles, ya que los habitantes rechazan la construcción de áreas de abastecimiento de gas natural por miedo.
“Hay que hacer un gran trabajo en el lobby político de cercanía con las alcaldías con las organizaciones vecinales y de la sociedad civil para sensibilizar en una relación costo beneficio de las ventajas de este uso alternativo”, señaló Jesús Padilla.
Por su parte, Claudia Gutiérrez afirmó que sí existe rechazo de algunos transportistas a usar este combustible alternativo por el desconocimiento de los beneficios. “Hay un antecedente que es el gas LP, que no es ambientalmente favorecedor, y el principal problema que ellos (los transportistas) ven, es que cuando muchos decidieron cambiar a gas LP en la década de los 80 o 70 se subió el costo, incluso el doble que la gasolina. Entonces lo que están pensando es que puede pasar igual con el GNV. El gas LP es igual que el diésel, requieren procesamientos que solo van encareciendo pero el caso del gas natural es diferente”, afirmó.
También señaló que las personas temen la entrada del GNV debido a que relacionan los ductos de gas con incidentes o explosión en el pasado. “En el imaginario mexicano existen todavía recuerdos de lo que pasó en San Juanico, en Jalisco y eso a la gente le preocupa que pueda pasar, pero es como cualquier tipo de combustible que si no se tienen los cuidados suficientes puede explotar“, sostuvo.
En este sentido, Andrés Bayona mencionó que el GNV es más seguro que la gasolina ya que en dado caso de una fuga, el gas natural es muy ligero y sube, no se queda estancando. “Con el GNV no hay vapores como la gasolina, se expande. El GNV tiene beneficios de seguridad importantes, inclusive el manejo del mismo combustible es mucho más seguro porque existen normas internacionales que se cumplen, lo cual nos permite tener una infraestructura segura, entonces sí existe un control estricto en los procesos”, indicó.
Al destacar las ventajas de seguridad del GNV, se mencionó que incluso las estaciones ubicadas en la Ciudad de México no tuvieron algún daño durante el sismo del 19 de septiembre del 2017. “La red de distribución de la CDMX está funcionando en muy buenas condiciones, ahora que se presentó el sismo no hubo ningún incidente relacionado con el GNV; sin embargo, con el gas LP si hubo una serie de situaciones complicadas y eso es un ejemplo de por qué el gas natural debe existir con suficiente disponibilidad en las grandes ciudades”, refirió Ricardo Ortiz.
MÁS ESTACIONES
Con un programa de conversión a GNV en los próximos 10 años que alcance 10% del actual parque automotor mexicano, hoy cercano a 45 millones de vehículos, nuestro país podría sustituir la importación de 230 mil barriles diarios de gasolina y diésel, equivalente a 23% de la importación de estos combustibles realizadas en enero de 2019”, aseguró. Agregó que cada estación tendría un costo de alrededor de un millón de dólares.
Cabe destacar que en el evento hubo 60 stands en los cuales participaron empresas de diversa nacionalidades como China, Corea del Sur, Turquía, Brasil, Alemania, Estados Unidos, Canadá, Colombia, India, Francia, Italia, Noruega, Emiratos Árabes Unidos y México con el fin de ampliar el uso de este energético alternativo.
“Tuvimos gente de los cinco continentes, de países que nunca habían venido y una presencia masiva de proveedores, de contratistas, de gente que está interesada en el tema. Fue interesante la presencia de tantas compañías de tantos visitantes, de compañías inversionistas interesadas en el uso del gas natural”, dijo Andrés Bayona.
En los stands se pudieron encontrar empresas especializadas en Gas Natural Vehicular (GNV), Gas Natural Comprimido (GNC), Gas Natural Licuado (GNL) y biogás. Además, de sistemas para la conversión a este tipo de combustibles alternos, producción de elementos para la instalación de gas, empresas de suministro; asimismo, se exhibieron autobuses de última generación de uso de energías alternas al diésel.
Cabe destacar que en el foro los participantes pronosticaron que a 10 años habrá en el sector inversiones directas cercanas a los 10 mil millones de dólares, más de 70 mil nuevos empleos, 3 mil estaciones de servicio, 600 talleres de mantenimiento y conversión, más de 3 millones de usuarios y un aumento en la calidad del aire.
Asimismo, se iniciaron los preparativos para la cuarta edición de “AltFuels Mexico” que se realizará en abril del próximo año, con una reserva ya de un 65 por ciento.






































