
La red de transporte público de León, Guanajuato, podría experimentar cambios en sus 170 rutas de autobús a partir de un estudio integral de origen-destino que permitirá identificar los patrones de viaje de los usuarios y determinar ajustes en la operación del Sistema Integrado de Transporte (SIT).
El proyecto es impulsado por los concesionarios del transporte público en coordinación con autoridades estatales y municipales. Daniel Villaseñor Moreno, presidente de Transportistas Coordinados de León, informó que actualmente se preparan los convenios de colaboración y confidencialidad con el gobierno y seis instituciones académicas que participarán en el levantamiento de información.
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De acuerdo con el representante de los transportistas, se prevé formalizar los contratos con las universidades en un plazo de un mes, para iniciar el trabajo de campo entre diciembre de 2026 y enero de 2027. El estudio se desarrollaría durante 2027 y sus resultados servirían de base para definir las modificaciones a la red de rutas.
Seis universidades participarán en el levantamiento
La investigación contempla la participación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad de Guanajuato (UG), el Tecnológico de Monterrey, la Universidad Iberoamericana, la Universidad La Salle y la Universidad Tecnológica de León (UTL).
El operativo prevé desplegar al menos 2 mil 220 encuestadores durante los periodos de mayor afluencia de pasajeros. Según lo informado por Villaseñor Moreno, se busca encuestar a cerca del 60% de los usuarios, con el propósito de obtener información más precisa sobre la demanda del servicio.
El dirigente señaló que en diagnósticos anteriores se identificaron márgenes de error de hasta 40% en las estimaciones de demanda, una de las razones para ampliar el alcance del nuevo levantamiento.
La información permitirá conocer los puntos de origen y destino de los viajes, así como las necesidades de desplazamiento de quienes utilizan el transporte público en la ciudad y sus comunidades.
El diagnóstico definirá los cambios en las rutas
Con los resultados del estudio, los responsables del proyecto evaluarán distintas modificaciones a la red actual: eliminar recorridos con baja demanda, ampliar o acortar itinerarios y determinar cuántos autobuses y conductores requiere el sistema.
El análisis también permitirá identificar corredores viales donde podría ser necesaria la implementación de carriles exclusivos para el transporte público, con el objetivo de mejorar las condiciones de circulación y los tiempos de traslado.
Otra de las medidas que se estudiarán es la ubicación de estacionamientos satélite para bicicletas, motocicletas y vehículos particulares, infraestructura que facilitaría la conexión entre distintos medios de transporte y los servicios de autobús.
Las decisiones sobre el rediseño de las 170 rutas se tomarán una vez concluido el estudio y analizada la información recopilada durante 2027. Hasta entonces, la reestructuración forma parte de las alternativas que se evaluarán, sin que se hayan definido de manera anticipada los recorridos que cambiarían o desaparecerían.



































