
Las autoridades de la Ciudad de México y del Congreso local dieron un paso hacia la discusión de un subsidio para el transporte público concesionado. La medida busca atender la crisis financiera que arrastra el sector y que amenaza con afectar la movilidad de millones de usuarios en la capital.
Durante una reunión celebrada este fin de semana, legisladores y representantes del Gobierno capitalino solicitaron a los concesionarios y operadores elaborar una propuesta conjunta que exponga sus necesidades y alternativas de solución. El documento deberá estar listo para el próximo 26 de septiembre, fecha en la que será presentado ante la Secretaría de Movilidad y el Congreso de la Ciudad.
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Entre los asistentes destacaron la diputada Xóchitl Bravo, coordinadora de Morena en el Congreso capitalino, y el diputado Pablo Trejo, presidente de la Comisión de Hacienda, quien subrayó que la discusión del paquete económico 2026 iniciará a finales de septiembre y concluirá en noviembre. “Estamos en el tiempo adecuado para poder desarrollar las cosas”, afirmó el legislador, al tiempo que llamó a que cualquier propuesta de subsidio cuente con reglas claras y permanentes.
Por parte del Ejecutivo local, participó Alejandro Chávez Contreras, representante del Gobierno central, además de líderes de empresas concesionarias y rutas del transporte urbano.
Una crisis que se arrastra desde la pandemia
En el encuentro, Alejandro Luna, dirigente de Movilidad de Vanguardia (Mova), advirtió que el transporte concesionado atraviesa una crisis que lo coloca “al borde de la desaparición”. Explicó que el modelo actual es insostenible, ya que el costo de operación rebasa por mucho lo que se cobra al usuario mediante la tarifa social fijada por las autoridades.
Recordó que hasta antes de la pandemia, el déficit era manejable gracias al volumen de pasajeros. Sin embargo, la emergencia sanitaria provocó una caída de hasta 80% en la demanda, que no se ha recuperado del todo. Actualmente, el número de usuarios es 20% menor a los niveles previos a 2020, y sigue disminuyendo alrededor de 2% cada año.
Entre las causas, mencionó la competencia con el transporte gubernamental, el crecimiento del trabajo a distancia, el aumento del uso de motocicletas, bicicletas y scooters eléctricos. Este cambio en los hábitos de movilidad, señaló, no resuelve la congestión vial, sino que la agrava.
Tarifas rezagadas frente al alza de costos
El representante de Mova también ofreció cifras para dimensionar el rezago del sector. De 2005 a 2025, la tarifa del transporte concesionado pasó de 4 a 8 pesos, mientras que el precio del diésel se disparó de $5.24 a $25.48 por litro, lo que equivale a un incremento de 386%. En el mismo periodo, la inflación acumulada fue de 76%.
Esto significa que mientras los combustibles se encarecieron casi cuatro veces más rápido que la tarifa, los ingresos de los concesionarios se han mantenido rezagados, generando un déficit que crece a una tasa de 5% anual.
Llamado a la unidad del sector
Pese al panorama adverso, Luna descartó presionar por un alza inmediata en la tarifa. Consideró que la vía adecuada es dialogar con autoridades y legisladores para diseñar un mecanismo de subsidio que dé certeza financiera al transporte sin trasladar la carga económica al usuario.
“Pedir aumentos a la tarifa no resuelve el problema de fondo y sólo posterga la crisis. Si nos dividimos, no resolveremos nuestros problemas ni los de la ciudad. El servicio seguirá deteriorándose y la crisis del transporte, junto con el crecimiento vehicular, se agravarán”, puntualizó.
La propuesta final será revisada por especialistas académicos, empresarios y representantes del sector antes de presentarse formalmente ante el Congreso capitalino.





































