Construir ciudad desde sus venas: Metrobús - Pasajero7

Construir ciudad desde sus venas: Metrobús

ciudad venas

De origen indudablemente latinoamericano, los autobuses de tránsito rápido (BRT por sus siglas en inglés) han demostrado ser una poderosa herramienta transformadora en las ciudades. En menos de dos décadas en su mayoría, hoy existen sistemas de BRT en más de 160 ciudades alrededor del mundo, de 38 países distintos; lo que equivale a más de 4,256 kilómetros de un sistema eficiente, de calidad y sustentable. La experiencia internacional, nacional y local, han demostrado que, además de ser un elemento de mejora en el tránsito urbano, los BRT representan un cambio urbano que aboga por ciudades para todos, conectadas y seguras para los que allí residen.

La experiencia de la CDMX no ha sido la excepción. Implementado en 2005, el Metrobús ha permitido la expansión de un sistema de transporte público masivo con muy buenos niveles costo-beneficio. La inversión requerida es considerablemente menor a otros sistemas como Metro (¡casi 20 veces menor!) o Tren Ligero, siendo también más rápida su implementación. En tan sólo 12 años, el Metrobús de la CDMX cuenta ya con 125 kilómetros de red en 11 de las 16 delegaciones, siendo de su tipo el más extendido y que más rápido ha crecido en América Latina. Hoy su cobertura geográfica y flexibilidad al adaptarse a vialidades rectoras trae consigo distancias menores entre estaciones, es decir, más puntos de acceso en comparación con otros sistemas, siendo entonces una pieza fundamental para la implementación de un Sistema Integrado de Transporte.

Más allá de beneficios del sistema per se, el Metrobús logró ser elemento de construcción de ciudad. A través de vialidades tan importantes para la dinámica urbana —como lo son ahora Insurgentes, Eje 4 Sur, Eje 1 Poniente, Eje 3 Oriente o Eje 5 Norte—, las intervenciones han sido una herramienta de ordenamiento y estructura urbana que permite mejorar el tránsito de todos los modos, activos y motorizados, y su relación con las zonas urbanas aledañas. Cada corredor intervenido mejoró su imagen urbana, aseguró espacios públicos de calidad, y creó infraestructura segura para todos los modos: cruces peatonales seguros, mejora en la semaforización y señalamiento adecuado. El Metrobús trajo consigo intervenciones integrales necesarias y mostró la planeación e innovación a nivel de calle.

La experiencia de BRT en la CDMX mostró que inversión en transporte público de calidad, eficiente y seguro significa comenzar a mirar la ciudad y cualquier acción de política urbana con la persona como centro; a diferencia de antiguos paradigmas en movilidad, cuyo objeto prioritario eran los vehículos. El impulso al transporte público revela la importancia de construir agenda capaz de dar respuesta a las necesidades del 70% de la población usuaria de sistemas colectivos, sobre privados. Y no sólo ello: el ver las dinámicas urbanas a nivel de calle permitió la intervención integral de las principales vialidades de la ciudad. Cada corredor intervenido hasta ahora y proyectos en puerta como la Línea 7 son insignias de la recuperación de nuestras calles para ser espacios centrales de ejercicio de derechos, creación de capital social, y desarrollo democrático y de libertades. El Metrobús es construir ciudad desde sus venas.

Es hora de exigir la agenda de movilidad con los matices que siempre debió tener: una agenda prioritaria, colectiva y de ciudad.