4 Transformaciones de la movilidad para reconstruir Acapulco:El Marinabús entre el transporte, el territorio, la técnica y el turismo - Pasajero7

4 Transformaciones de la movilidad para reconstruir Acapulco:El Marinabús entre el transporte, el territorio, la técnica y el turismo

MARINABUS

La reconstrucción de Acapulco después de los huracanes Otis y John no está dependiendo únicamente de viviendas, carreteras o apoyos económicos. Está ocurriendo algo más profundo y estructural: el uso de la movilidad como una herramienta de reconstrucción post-desastre, capaz de reactivar economías locales, conectar territorios dañados y abrir una nueva etapa en el modelo turístico del país.

En este nuevo paradigma, el Marinabús adquiere una relevancia estratégica. México avanza hacia esquemas de transporte que trascienden lo exclusivamente terrestre y empiezan a integrar soluciones marítimas, intermodales y costeras, alineándose con experiencias de ciudades como Vancouver y Nueva York.

El Marinabús es una de las primeras señales visibles de esta transición, una que redefine no solo cómo se mueve el turismo, sino también cómo se reconstruyen los territorios costeros. Los cuatro componentes que explican este proceso -transporte, territorio, técnica y turismo- permiten entender por qué este proyecto representa una oportunidad clave para el Acapulco que está emergiendo.

I. Transporte: una nueva movilidad para un nuevo Acapulco

El Marinabús trasciende la operación turística convencional: se configura como un sistema de transporte público marítimo, con tarifas diferenciadas para residentes, turistas nacionales y extranjeros, y una ruta que conecta el Zócalo con Puerto Marqués en menos de 40 minutos. Su operación diaria (excepto los lunes) lo sitúa dentro de una lógica de movilidad real y cotidiana.

Ejemplos internacionales evidencian su pertinencia:

  •  SeaBus (Vancouver), operando desde 1977, está plenamente integrado al sistema de transporte y ha reducido congestión en corredores críticos (Roess, 1981).
  • NYC Ferry (Nueva York) generó mejoras en accesibilidad, revitalización urbana y dinamización económica de zonas ribereñas (Schreurs, 2023).

Acapulco está entrando a esta familia de ciudades que entienden que la movilidad marítima no sustituye al autobús: lo complementa, lo ordena y lo transforma.

La movilidad puede ser una herramienta central de reconstrucción, siempre que se acompañe de procesos comunitarios, infraestructura adecuada y coordinación técnica, asegurando que los beneficios lleguen de forma clara a quienes habitan la bahía.

II. Territorio: donde la movilidad se encuentra con la comunidad

La implementación del Marinabús ocurre en un territorio con profundos vínculos económicos, culturales y sociales con el mar. Por ejemplo, Puerto Marqués, como muchas comunidades costeras, es un espacio donde la actividad turística y de servicios forma parte de la vida diaria. En ese contexto, un nuevo sistema de transporte marítimo representa una oportunidad para fortalecer la integración económica local, diversificar la movilidad y mejorar la conexión entre zonas clave de la bahía.

El Programa de Desarrollo Turístico Integral Acapulco se Transforma Contigo ha incorporado esta visión de manera amplia. La creación del Centro Integralmente Planeado (CIP) de 3,510 hectáreas, la instalación de la Comisión Intersecretarial y los proyectos ejecutivos de alumbrado, señalización, soterramiento, accesibilidad y rehabilitación de espacios públicos muestran un enfoque integral orientado a recuperar el entorno urbano y turístico.

Este conjunto de acciones evidencia que la reconstrucción se está entendiendo como un proceso coordinado, escalonado y multisectorial, donde la movilidad marítima puede desempeñar un papel articulador. Al conectar el centro urbano con zonas de valor turístico y social, el Marinabús puede contribuir a generar nuevas oportunidades económicas, una mayor afluencia ordenada de visitantes y una integración más armónica entre infraestructura y comunidad.

Cuando la movilidad se diseña en sintonía con las necesidades del territorio, se convierte en un elemento clave para detonar bienestar local y fortalecer la identidad costera.

III. Técnica: una reconstrucción basada en coordinación y presencia territorial

La etapa de reconstrucción post-desastre requiere de claridad técnica, continuidad administrativa y una coordinación interinstitucional sólida. Acapulco ha avanzado en esta ruta a través de proyectos en proceso que incluyen infraestructura urbana, alumbrado público, mejoras hidrosanitarias, accesos seguros, mantenimiento a corredores turísticos y rehabilitación de espacios costeros.

En ese ecosistema de intervenciones, el Marinabús demanda un enfoque técnico que vaya más allá del transporte por sí mismo. Requiere:

  • Accesos peatonales seguros y ordenados.
  • Información turística integrada.
  •  Operación coordinada entre niveles  de gobierno.
  • Infraestructura complementaria   en muelles.
  • Señalización visible.
  • Acompañamiento constante  durante su etapa de maduración.

Las experiencias internacionales muestran que los sistemas marítimos exitosos combinan planeación técnica con diálogo permanente entre autoridades, comunidades y prestadores de servicios. Este diálogo no sustituye la técnica; la potencia, porque permite tomar decisiones basadas en evidencia y en la realidad cotidiana de quienes viven y trabajan en la costa.

La reconstrucción actual ofrece una ventana estratégica para consolidar prácticas de gobernanza moderna, con procesos participativos, comunicación clara y presencia institucional territorial. Una técnica cercana, accesible y orientada a resultados es un factor clave para que la movilidad marítima se convierta en un proyecto sostenible y aceptado.

IV. Turismo: movilidad como catalizador del nuevo modelo costero

En el Acapulco que se está reconstruyendo, la movilidad turística ya no es un servicio accesorio. Se está convirtiendo en un detonador estructural que puede diversificar experiencias, activar economías locales, ordenar flujos de visitantes y mejorar la vitalidad comercial de zonas costeras.

Si se integra de manera adecuada, el Marinabús puede:

  • Revitalizar restaurantes,  comercios y servicios.
  • Conectar visitantes con destinos naturales.
  • Fortalecer rutas peatonales y accesos a playas.
  • Impulsar nuevos circuitos turísticos intermodales.
  • Complementar la actividad náutica local.
  • Disminuir presiones viales en la Costera.

El proyecto abre la posibilidad de construir un corredor turístico costero donde el mar, la ciudad y el espacio público trabajen de manera conjunta. Esta visión conecta directamente con tendencias globales en movilidad turística sostenible, donde los destinos exitosos combinan transporte marítimo, terrestre, ciclista y peatonal para ofrecer experiencias más diversas, menos dependientes del automóvil y más respetuosas de su entorno.

México está avanzando en esa dirección. Los corredores marítimos, tranvías turísticos, trenes de conectividad, centros integralmente planeados y nuevas infraestructuras costeras muestran que el país está entrando en una etapa de movilidad multimodal, que lo posiciona en la vanguardia latinoamericana. En ese panorama, el Marinabús es una pieza estratégica dentro de una visión mayor.

Por último…. reconstruir moviendo

La movilidad, bien diseñada, puede contribuir decisivamente a la reconstrucción post-desastre, conectando territorios, activando economías y fortaleciendo la resiliencia comunitaria. El Marinabús abre la puerta a una conversación de largo plazo sobre la articulación entre infraestructura costera, técnica interinstitucional y desarrollo turístico.

Si se integra con procesos participativos, obras complementarias y una visión clara de destino, este sistema puede convertirse en una de las claves del renacer costero. Acapulco tiene una oportunidad histórica: reconstruir moviendo, conectando y alineando voluntades.

Los cuatro componentes: transporte, territorio, técnica y turismo, muestran que el futuro de la ciudad no está en volver a lo que fue, sino en consolidar un nuevo modelo costero donde la movilidad sea parte de su identidad y su capacidad de resiliencia.