Transporte ferroviario, urbano y viviendas sostenibles, principales retos del desarrollo en las ciudades - Pasajero7

Transporte ferroviario, urbano y viviendas sostenibles, principales retos del desarrollo en las ciudades

transporte vivienda

Existe una vinculación directa, pero no claramente comprendida, entre transporte, empleo y vivienda. Recientemente se pensaba en estos conceptos como algo desconectado, pero el tema viene cobrando mayor relevancia conforme avanza la planeación de las ciudades y del transporte de forma entrelazada.

El costo de la vivienda se incrementa cuando sus habitantes tienen acceso a líneas del Metro, Metrobús y autobuses urbanos y se abarata cuando no existe cerca el transporte público, es por ello que ahora no sólo se favorece la construcción de viviendas cercanas a los centros laborales, educativos y de recreación, sino que se diseñan sobre la lógica de una política de transporte público.

Sin duda, esto contribuye a reconocer que la movilidad no es solamente el medio, sino el origen y el destino, a pesar de no olvidar que en múltiples zonas de la ciudad persiste una gran desigualdad en el acceso al transporte público.

La reflexión viene a cuenta debido a que unas semanas atrás la virtual presidenta electa anunció la construcción de trenes de pasajeros para conectar regiones distantes del país, pero también ciudades, que son polos de trabajo y vivienda. Debido al avance tecnológico, existen propuestas en el sentido de un desarrollo eléctrico del transporte ferroviario, así como la necesidad de construir vías secundarias y terciarias.

Las rutas de tren de pasajeros que presentó la virtual candidata electa son: Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA)-Pachuca; México- Querétaro- Guadalajara; y México – San Luis Potosí – Monterrey – Nuevo Laredo, así como la ampliación del Tren Maya a Puerto Progreso y el Interoceánico a Dos Bocas, con el evidente objetivo de conectar al país por vía férrea y no solamente por autopistas y así impulsar proyectos vinculados al sector financiero, inversionistas y empresas internacionales con capacidades para desarrollar grandes proyectos de infraestructura.

Asimismo, se ha anunciado la creación del Consejo Asesor Empresarial, dirigido por Altagracia Gómez, que busca generar prosperidad a través de un trabajo conjunto entre las instituciones de gobierno y las empresas, lo cual se puede alcanzar con la creación del Consejo Asesor para el Desarrollo Regional y la Relocalización de Empresas.

Este organismo trabajará de forma conjunta con las secretarías de Economía (SE), Relaciones Exteriores (SRE) y otras, que impulsan la inversión extranjera directa para poder potenciar al máximo el proceso de industrialización del país, así como el desarrollo regional, vinculado con la relocalización, que se refiere al esquema denominado Prosperidad Compartida.

Si algo requiere la construcción del segundo piso de la Cuarta Transformación, es generar confianza en el país, concepto al que responde la Estrategia Nacional de Relocalización y Desarrollo Regional de su Proyecto de Nación. Resulta obvio que esta confianza se construye con políticas públicas estables, de largo plazo, decisiones más técnicas que políticas y una ejecución contractual impecable por parte del Estado, en lo social, lo ambiental y en la calidad de vida para la ciudadanía; pero para construir confianza sostenible, es necesario contar con estabilidad jurídica, concepto que pretende otra de sus iniciativas, que no abordaré en esta columna cuyo enfoque es fundamentalmente la movilidad.

El costo de la vivienda se incrementa cuando sus habitantes tienen acceso a sistemas de transporte, es por ello que ahora no sólo se favorece la construcción de viviendas cercanas a los centros laborales, educativos y de recreación, sino que se diseñan sobre la lógica de una política de transporte público. 

Más bien me centraré en la igualdad de oportunidades que genera ésta, entendida como el acceso a los sistemas de transporte, que está íntimamente relacionada con los grupos de población alejados de los centros de vivienda, educación o de empleo, para lo cual es imprescindible contar con una red barata y flexible que les permita acceder a ellos.

Ahora bien, por cuanto al ferrocarril, su desarrollo tuvo varios momentos determinantes en México: la primera ruta México-Veracruz fue inaugurada en 1873 durante la presidencia de Sebastián Lerdo de Tejada. Los Ferrocarriles Nacionales de México fueron creados por Porfirio Díaz en 1907, sirvieron en la Revolución para transportar ropas y fueron nacionalizados por Lázaro Cárdenas del Río en 1937.

En 1995 inició el proceso de privatización del sistema ferroviario mexicano al aprobarse una reforma al Artículo 28 Constitucional que permitió la inversión privada en ferrocarriles, por lo cual, para agosto de 1999, Ferrocarriles Nacionales de México dejó de administrar y operar las vías generales de comunicación ferroviaria y de prestar el servicio público de transporte ferroviario.

El nuevo gobierno planea resolver esa fractura, lo cual se enfoca hacia considerar al transporte como uno de los motores de desarrollo y competitividad en las ciudades, pero eso no tendrá el resultado pretendido si no se diseña también una red local que permita la circulación hacia y de esos polos de desarrollo, con transporte limpio, interconectado, sostenible, sustentable y accesible.

Un sistema de transporte que brinde un servicio de calidad a todas las personas y reduzca las brechas de desigualdad existentes, que atienda los desafíos que enfrentan las metrópolis en materia de planeación urbana y acceso a la obtención de vivienda, que es otro de los derechos humanos y un instrumento para el crecimiento económico, generación de empleo y patrimonio, por lo que su construcción debe hacerse de manera formal, segura y de manera sostenible.

Si algo requiere la construcción del segundo piso de la Cuarta Transformación, es generar confianza en el país, concepto al que responde la Estrategia Nacional de Relocalización y Desarrollo Regional de su Proyecto de Nación.