Recientemente, escuchaba en medios, aunque después lo desmintieron, que el Nuevo Aeropuerto en Santa Lucía solo atendería vuelos internacionales y el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) solo Nacionales, lo cual en un principio me pareció coherente si es que solo lo analizamos desde el punto de vista de la distribución de demanda de viajes, no obstante, me cuestionaba qué pasaría con aquellos vuelos de conexión que requerirían escalas nacionales. Los usuarios tendrían que desplazarse una distancia considerable entre ambas terminales e invertir tiempo y costo de traslado, dado que no se había propuesto ninguna solución de transporte o conectividad. Así mismo, pienso en qué pasará con los usuarios de ciudad y trabajadores del nuevo aeropuerto, ya que también, deberán desplazarse e invertir un costo mayor si es que lo comparamos con lo que se invierte actualmente al AICM.
Bajo estas circunstancias, fácilmente, se podría pensar en la extensión o creación de una nueva línea de metro, una red de buses o trolebuses tipo BRT o un tren tipo monorriel que conecte ambas terminales, y con ello dar una solución parcial a la problemática identificada, pero si ampliamos un poco la visión, la propuesta que creo podría tener un gran impacto por su envergadura económica y social, sería la ampliación del Tren México-Toluca hacia Santa Lucía y un ramal hacia el Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT). Con ello se estaría dando conectividad a tres de los aeropuertos más importantes del país y sin duda a regiones con gran potencial de desarrollo.
La propuesta considera 58 km de extensión hacia Santa Lucia partiendo de la terminal Observatorio y 11 km del ramal que dará conexión al Aeropuerto de Toluca con el trazo del tren actual. La inversión estimada, más o menos, oscilaría entre 65,000 y 70,000 millones de pesos, dependerá mucho de los puntos de estación, si es trazo subterráneo o elevado, obras inducidas y problemas técnicos que surjan durante la ejecución de la obra, sin embargo, si tomamos en cuenta que existen encierros y talleres en Zinacantepec, flota, además que la orografía en la ciudad es menos complicada que la del trazo actual y la liberación del derecho vía no tendría mayor problema porque gran parte de los terrenos son federales, esta inversión podría ir a la baja.
Por otra parte, en el terreno donde se construía el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) en Texcoco podría considerarse como “Hub de desarrollo”, donde se ubicarían ampliaciones de Universidades Públicas, Hospitales, oficinas y/o espacios recreativos que pudiesen conectarse también a la propuesta mencionada. Es más, si rompemos paradigmas se podría pensar en una conectividad indirecta al proyecto que recientemente anuncio la jefa de gobierno de la CDMX, donde en “2019 se licitará el proyecto ejecutivo para llevar a cabo un sistema de transporte público masivo en el que participará la federación y el Estado de México que irá de Constitución de 1917 a Ixtapaluca, Estado de México” ¹ , así como, con la propuesta de “Anillo Metropolitano” que he expuesto en aportaciones pasadas.
Solo es cuestión de estudiar y evaluar la viabilidad del proyecto y con ello priorizar dentro del presupuesto o vehículos de inversión que actualmente utiliza el gobierno. Pero, sobre todo, dejar de lado los colores que representan cada área geopolítica donde impacta, dado que eso siempre frenará cualquier propuesta por buena que esta sea.







































