El cambio climático y la necesidad de una MOVILIDAD SOSTENIBLE - Pasajero7

El cambio climático y la necesidad de una MOVILIDAD SOSTENIBLE

CAMBIO CLIMATICO

El cambio climático hace sentir cada día sus efectos, se puede controlar, sin embargo, mientras más nos tardemos será más difícil hacer realidad la meta de mantener el aumento de temperatura por debajo de 1,5 grados. Además, está en peligro la supervivencia de numerosas ciudades a causa del aumento del nivel del mar, la erosión de las costas y el incremento de los fenómenos meteorológicos extremos. La tendencia mundial es dejar atrás los combustibles contaminantes fósiles.

En noviembre pasado, la cumbre sobre el cambio climático COP26, concluyó con la firma de un documento por más de 200 países que asistieron a este evento y cuyo compromiso fue establecer una agenda global contra el cambio climático para esta década; incluso a los países desarrollados se solicitó duplicar el financiamiento para ayudar a las naciones en vías de desarrollo a adaptarse al cambio climático a partir del año 2025.

El carbón sigue siendo el mayor contribuyente al cambio climático, aunque se ha progresado en reducir su uso, todavía se utiliza para generar el 40 por ciento de la electricidad en el mundo, por este motivo se le solicitó a los países actualizar sus metas de reducción de carbono para 2030 y hacer un llamado para reducir gradualmente su uso como fuente de energía.

Según cifras de la Organización Panamericana de la Salud, en América Latina y el Caribe, nueve de cada 10 personas viven en ciudades que ya superaron las directrices de calidad del aire de la OMS desde el 2005, datos publicados por ese organismo desde el  2018 demuestran que más de 320 mil muertes al año son atribuibles por la exposición de contaminantes atmosféricos; se calcula que cada año en el mundo la contaminación del aire provoca 7 millones de muertes prematuras así como la pérdida de años de vida saludable.

De acuerdo con datos del World Resource Institute (WRI) de 2015, el sector transporte en América Latina y el Caribe (ALC) contribuye con aproximadamente el 34 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero relacionados con la generación de energía, en contraste con los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

En nuestro país, con el fin de escuchar a todas las voces y posturas, así como modificar el esquema legal que tenemos para la generación y aprovechamiento de la energía eléctrica, se llevó a cabo el parlamento abierto durante enero y febrero, donde se planteó una transición energética que permita el acceso a energías renovables que mitiguen el cambio climático.

Toda la industria eléctrica tiene correlación con la industria de los combustibles, porque para producir electricidad se necesita combustible; entre 70 y 80 por ciento del costo de la electricidad tiene que ver con qué tipo de fuente se utiliza para su generación, éste puede ser combustóleo, diésel, gas natural, principales que tenemos en México, pero también otras fuentes limpias como la eólica, la solar y la nuclear. 

Los autos eléctricos pueden ser una opción en términos de movilidad para reducir las emisiones de carbono, pero el reciclaje de dichos metales todavía es muy complejo, ya que las baterías tienen un número limitado de ciclos de carga y descarga. Casi un siglo demoraron los vehículos eléctricos en superar las barreras tecnológicas que impedían su mayor desarrollo.

Hoy, con baterías cada vez más eficientes, el crecimiento de esta industria es una realidad. Se estima que, en una década, al menos 145 millones de autos eléctricos circularán por las carreteras de todo el mundo impulsados por baterías.

Debemos considerar que los autos eléctricos no son la panacea que nos va a librar de los problemas de emisiones de carbono a la atmósfera, y recordemos que la energía más limpia es la que no se usa y que en todo lo que compramos hay energía involucrada.

En las grandes ciudades se desarrollan y promueven programas para fomentar el uso de los vehículos eléctricos en su modalidad de transporte público colectivo y compartido. El uso de los taxis, bicitaxis, bicicletas de carga asistidas y transporte público eléctrico brindan grandes beneficios ambientales y a la salud pública como:

  • Eliminar las emisiones de contaminantes.
  • Mejorar la calidad del aire en las zonas donde circulan.
  • Reducir  la contaminación auditiva y
  • Favorecer la salud de la población.

Otros factores que se proponen para mejorar la movilidad eléctrica en las grandes ciudades son:

  • Abastecer a los vehículos con energía renovable para contribuir en la mitigación de gases de efecto invernadero que ocasionan el cambio climático.
  • Crear estrategias para reducir la demanda de transporte, así como mayor infraestructura peatonal y ciclista.
  • Mejorar y ampliar la red de transporte público asequible y equitativo.
  • Incrementar el número de estaciones de servicio para recarga de los vehículos eléctricos.

La tendencia a la baja en los costos de las baterías, junto con el desarrollo acelerado tecnológico, ha sugerido un llamado a la actuación proactiva de los países para recibir la electromovilidad, de tal forma que pueda alinearse con los objetivos de transporte sostenible.

Los gobiernos deberán avanzar en una agenda integral, políticas públicas y regulación que consideren los distintos componentes de la electromovilidad. Además, el transporte y la energía son fundamentales para asegurar un funcionamiento óptimo de las tecnologías y modelos de negocio para contribuir a mejorar  la movilidad.