
El aumento a la tarifa del transporte público en Jalisco, que pasará de 9.50 a 14 pesos a partir del 1 de abril, estará acompañado de un esquema de subsidios y apoyos públicos con el que el Gobierno estatal busca amortiguar el impacto en los usuarios y garantizar la operación total del sistema durante 2026.
De acuerdo con el Presupuesto de Egresos del Estado, inicialmente se aprobaron 777 millones de pesos para el subsidio al transporte público. Sin embargo, autoridades estatales confirmaron que la bolsa total proyectada asciende a 1,600 millones de pesos, recursos que podrán ampliarse conforme a las necesidades operativas y sociales del sistema.
El secretario de Hacienda, Luis García Sotelo, explicó durante su comparecencia en el Congreso de Jalisco que el diseño presupuestal contempla la cobertura del subsidio derivado del ajuste tarifario y que el Estado cuenta con margen financiero para responder ante eventuales incrementos en los costos. Precisó que los recursos no dependen exclusivamente de la recaudación por fotomultas, aunque parte del financiamiento proviene del Fideicomiso de Administración para la Mejora de la Seguridad Vial.
Uno de los componentes centrales del esquema es la operación de la tarjeta “Al Estilo Jalisco”, cuyo costo mensual para el Estado es de 5.45 pesos por tarjeta activa. Durante la primera etapa, que se extenderá hasta marzo, se prevé la entrega de 1.5 millones de tarjetas, lo que representa un gasto superior a 8 millones de pesos mensuales. Para el resto del año, la meta es alcanzar 3 millones de tarjetas, lo que elevaría el costo anual estimado a 196 millones de pesos.
Un incremento necesario
Durante su comparecencia ante los diputados, el secretario de Transporte, Diego Monraz Villaseñor, señaló que el incremento tarifario responde a factores estructurales como el aumento al salario mínimo, la inflación y el encarecimiento de insumos, combustibles y energéticos. Subrayó que el ajuste no implica únicamente un mayor costo para el usuario, sino un compromiso operativo para el sector transportista.
Entre las condiciones establecidas para 2026, destacó la operación del 100% de las unidades, la cobertura completa de rutas y horarios, así como la reincorporación de vehículos que habían sido retirados del servicio. Estas obligaciones, dijo, serán supervisadas de manera permanente por el equipo de inspección del transporte público.
El esquema contempla además apoyos focalizados para sectores prioritarios. En el caso de los estudiantes, se mantendrá una tarifa preferencial de cinco pesos por viaje, como parte de la política de subsidios orientada a garantizar el acceso a la movilidad cotidiana.
Con este modelo, el Gobierno de Jalisco busca equilibrar la viabilidad financiera del sistema de transporte con la protección del ingreso de los usuarios, apostando por el subsidio público y la supervisión operativa como herramientas clave de la política de movilidad para 2026.
Apoyo para estudiantes
Con el objetivo de atender las principales demandas de la comunidad estudiantil y avanzar en la mejora del transporte público en Jalisco, la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y el Gobierno del Estado alcanzaron una serie de acuerdos que se implementarán a lo largo del año. Entre las acciones destaca la simplificación del registro y la entrega de la tarjeta única Jalisco, un punto relevante considerando la postura crítica que la FEU y su presidenta, Fernanda Romero, han mantenido frente a la bancarización y a la obligatoriedad del uso del plástico para acceder al servicio.
Como parte de esta estrategia, la Universidad de Guadalajara se sumará con la instalación de módulos de prerregistro y entrega de tarjetas en centros universitarios, con horarios amplios de atención. Las autoridades reiteraron que las y los estudiantes que cuenten con la tarjeta podrán mantener la tarifa preferencial de cinco pesos hasta 2030, mientras que quienes no la tengan deberán cubrir la tarifa general de 14 pesos a partir del 1 de abril. De manera paralela, se acordó la creación de una mesa de seguimiento para dar cumplimiento a otros compromisos, como la incorporación de más trenes en las Líneas 1 y 2 del Tren Ligero, así como nuevas unidades para Mi Macro y rutas alimentadoras.
El acuerdo también contempla medidas de cobertura territorial y tecnológica, como la habilitación de unidades del SITEUR para estudiantes de CUCBA y CUTonalá, además de la gestión de camiones para centros universitarios regionales, entre ellos CUNorte en Colotlán. A ello se suma el compromiso de que, para finales de 2026, todas las unidades involucradas cuenten con sistemas de geolocalización, lo que permitirá a las y los usuarios conocer en tiempo real la ubicación del transporte a través de plataformas digitales.





































