Lo que pueden decir los números - Pasajero7

Lo que pueden decir los números

romero abril

En una plática de café con un grupo de amigos –todos con perfil técnico- interesados en la promoción de proyectos desde la sociedad civil para influir en la eficiencia de nuestra ciudad, se aportaron ideas innovadoras e interesantes; en esta ocasión  a lo largo de nuestra conversación se tocaron diferentes temas (urbanos, ambientales y de movilidad), es obvio que en el tema de la movilidad uno de los participantes me preguntó mi opinión sobre los procesos que emprendieron las autoridades de Jalisco en el tema del  transporte. Y tomando como referencia la presentación del programa de “Mi Movilidad”, cada uno habló haciendo mención a sus interés.

Para mí, la concepción del programa es la adecuada porque prioriza la transformación del gobierno en un facilitador, ayuda a los empresarios a resolver la severa crisis que enfrentan desde el sexenio pasado, regula, reordena y re articula el servicio de transporte público. Los resultados del programa se reflejarán en una mejora sustancial a las condiciones de la ciudad.

Como conozco el perfil de los participantes es muy fácil imaginar lo que cada uno diría, y así fue. El académico apuntó sobre el protocolo del evento, del perfil de los integrantes al mismo, de los procesos diseñados; por otro lado, el ambientalista, se sintió frustrado porque no fue el actor principal del evento, el ciclista se sentía molesto porque no entró en escena, pero nuestro amigo el matemático fue el que en esta ocasión llevó la voz cantante de nuestra reunión y con la tranquilidad que les caracteriza a los que viven con los números, nos preguntó ¿ustedes saben lo que nos dicen  los números que presentaron?, cada uno de los participantes tomando la palabra decían, ¡claro!, y comenzaron a expresar sus opiniones, “que hay muchos viajes en el AMG”, “que el problema que enfrenta el gobierno es mayúsculo”, “que el gobierno anterior poco hizo por mejorar el servicio”, y así siguieron expresando cada uno sus opiniones.

Nuestro amigo continuó diciendo, sabemos que cada una de sus respuestas son ciertas, pero les voy a decir lo que mi maestra de estadística nos insistía mucho “tenemos que enseñarnos a oír a los números“, o dicho de otra manera, debemos conocer los códigos para entenderlos y su forma de aprovecharlos. Les adelanto, los números ahí dichos, dicen más de lo que ellos se imaginaron.

El ciclista con su ceño marcado dijo, ¡anda ya dinos que dicen;! continuó hablando el matemático, “que el gobierno anterior no realizó adecuadamente la actualización del estudio de origen y destino o de plano que desconocían cómo leer los datos que definen el problema”. Como siempre, la inconformidad del grupo salió a relucir por lo dicho por nuestro amigo, ¡como dices eso!, ¡ya vas a empezar!, ¿de verdad lo crees? Y nuestro amigo el matemático insistió, lo creo y se los demuestro: se acuerdan el número de viajes que se realizan en autobús al día, todos asintieron con la cabeza, claro, 4 millones 400 mil viajes, y el número de unidades de transporte, 5,007.

Los asistentes a nuestra reunión mensual confirmaron las cifras y solicitaron a nuestro amigo el matemático que nos dijera qué significa eso. Y solo nos dijo, de ser cierta esa información no se requeriría incremento en la tarifa, ya que las empresas gozarían de salud financiera, y de acuerdo con los discursos de solicitud de incremento a la tarifa en los últimos 7 años, no serían factibles.

Pero ¿por qué lo dices?, miren, si hacemos una sencilla división entre el número de viajes en autobús  realizados  en un día (4´400,000) y el número de unidades que prestan el servicio (5,007), el cociente  es  el promedio de pasajeros transportados que cada unidad mueve al día, así es, son 879 pasajeros al día – este resultado es superior a todos los diagnósticos presentados por la autoridad o los empresarios en el último decenio-, y, si además calculamos su IPK (índice de pasajeros por kilómetro), usando el promedio de kilómetros recorridos utilizado por el IMTJ, que es de 250 kilómetros por día, nos arrojaría un indicador de 3.51 pasajeros por kilómetro recorrido. Antes de que el matemático señalará su conclusión, nuestro amigo el académico que siempre quiere saber el por qué de las cosas, preguntó ¿y eso que significa?, la conclusión es que los dos indicadores obtenidos nos da una radiografía  clara de la situación de los empresarios, y los valores son suficientes para tener un sistema (transporte colectivo) sustentable económicamente, con buenas condiciones económicas de los conductores y por ende, sus unidades deben estar en excelentes circunstancias físicas, al poder cumplir con todas las normas establecidas.

De nuevo comentó el matemático, los invito a hacer un ejercicio, dejemos fijo el número de viajes al día -4 millones 400 mil- y calculemos cuantas unidades necesitamos para llegar a un promedio de 700 viajes por unidad, que de acuerdo a los procedimientos aprobados para los cálculos de la tarifa, se considera entre 650 y 700 pasajeros promedio. Después de hacer algunas operaciones, concluimos  que para ese tamaño de demanda total y para estar en el rango de los 650 y 700 pasajeros por unidad promedio, deberían estar circulando un promedio de 6,769 y 6,290 unidades, dato que tampoco es validado por las autoridades.      

Siguió la plática, y hablamos de que hay rutas con aforos superiores a los 800 pasajeros, obviamente  pretendiendo justificar la validez de la información presentada, y sabemos que son contadas las rutas que lo superan (R380, R619, R622, R632 por decir algunas). Nuestro amigo el académico con su semblante de preocupación, provocado por la no validez de información preguntó, entonces, ¿Por qué presentaron como oficial la información antes citada?, nos volteamos a ver y el silencio inundó nuestra reunión.