Transporte, pobreza y accesibilidad - Pasajero7

Transporte, pobreza y accesibilidad

TRANSPORTE Y POBREZA

ESCRITO POR: Isandra Villegas Julien* – Rosa Virginia Ocaña O.**

*Profesora Universidad de Carabobo y Consultora-  isandravillegas@gmail.com

** Consultora Movilidad Sostenible– rosavocana@gmail.com

La sostenibilidad de las ciudades se ha convertido en un objetivo trazado desde hace varios años por diferentes gobiernos y organizaciones. Los desplazamientos de las personas en la ciudad han significado un reto para los planificadores urbanos convirtiendo la movilidad y el transporte en una variable urbana de primer orden desde finales del siglo XX. Este reto no se ha concretado en muchas ciudades del mundo.

Numerosos estudios han demostrado que la accesibilidad a los medios de transporte es un elemento fundamental para la inclusión social y el desarrollo humano y, un factor importante en la restricción del acceso a la oportunidad y elevación de calidad de vida de los habitantes de las zonas de pobreza extrema.

Los desplazamientos de las personas en las ciudades han significado un reto para los planificadores urbanos, convirtiendo la movilidad y el transporte en una variable urbana de primer orden desde finales del siglo XX. Todo esto ha producido un cambio de paradigma en los estudios de movilidad, transporte y ciudad, impulsado desde ámbitos del conocimiento diversos, donde se subrayan las interacciones entre diferentes factores que proceden de varias disciplinas tales como: el urbanismo, geografía, la ingeniería, la sociología, la economía, y el ambiente.

La libertad de desplazamiento de los ciudadanos se encuentra estrechamente relacionada con el acceso a distintos medios de transporte. En el espacio urbano, los ciudadanos deben disponer de una oferta de varios  medios de transporte para desplazarse. Sin embargo, no todos los que viven en la ciudad tienen las mismas posibilidades de uso de los medios de transporte. “Circunstancias personales como el nivel de renta, la edad, el género o las capacidades mentales o físicas condicionan la competencia en la utilización de los diversos modos de desplazamiento, introduciendo con ello una nueva fuente de desigualdad en la ciudad” [1]

El sistema de transporte es el instrumento de acceso al conjunto de bienes y servicios que permite a los ciudadanos realizar sus actividades habituales para el desarrollo de su vida cotidiana. Por tanto, la relación entre transporte y exclusión se establece a partir de las posibilidades de acceso a dichos bienes y servicios. Preston y Rajé [2] exponen: “la relación entre exclusión social y movilidad no se establece a partir de la falta de oportunidades sociales,  sino debido a la falta de acceso a dichas oportunidades”. En otras palabras, se trata de que el transporte debe posibilitar el acceso a bienes y servicios en términos de equidad social.

La restricción de acceso a los servicios de transporte incide con especial gravedad en la periferia de las regiones urbanas y metropolitanas, pues aumenta considerablemente el tiempo necesario para acceder a otros servicios esenciales (por ejemplo, salud y educación) y a las fuentes de ingreso. También puede afirmarse que ello afecta especialmente a las mujeres y que excluye por lo menos parcialmente a los pobres, sobre la base del género, alejándose de la vida social y política de sus zonas metropolitanas y urbanas[3].

Los ciudadanos que residen en zonas informales están obligados a realizar múltiples y largos desplazamientos para obtener buena parte de los servicios necesarios para la vida cotidiana tales como: trabajo, compras, salud, educación, recreación. Dada la imposibilidad de realizar a pie la mayor parte de estos trayectos debido a las largas distancias que deben recorrerse, y no tener recursos económicos disponibles para  adquirir y mantener un vehículo particular, “el transporte colectivo se convierte en prácticamente la única posibilidad de desplazamiento de las personas en situación de pobreza”[4].

En este sentido, se entiende el transporte colectivo como un importante instrumento de promoción de la inclusión social de la población urbana en situación de pobreza en tanto que mejora la accesibilidad y la movilidad urbana sostenible permitiendo el acceso de los más pobres a las oportunidades y a los servicios sociales, reduciendo la pobreza y promoviendo la inclusión social [5].

La movilidad sostenible y su eficiencia social están ligadas a las personas que desean desplazarse no a los medios empleados, el fin último es el usuario. Por tal razón, podría calificarse como eficiente socialmente si genera:

a) mayor autonomía en los desplazamientos.

b) sí existe la prevalencia de los modos no motorizados sobre los vehículos motorizados de desplazamiento.

c) si reduce en número y longitud los desplazamientos.

d) si prioriza la accesibilidad y proximidad mediante una planificación urbanística racionalizando la expansión urbana, y

e) si guarda una estrecha relación entre los modelos urbanos y territoriales.

Así pues, la movilidad es una actividad derivada del marco de necesidades y deseos sociales, pero también es consecuencia de las actividades y localización de las viviendas, así como la propia configuración del tejido urbano, espacios públicos y edificaciones,[6].El transporte público y la movilidad deben considerarse como un elemento importante de promoción de la inclusión social para los grupos más pobres, en la medida que les permite el acceso a las oportunidades y a los servicios que ofrece la ciudad,[7].

Por su parte la erradicación de la pobreza extrema sigue siendo uno de los principales desafíos de estos tiempos y es una de las principales preocupaciones de la comunidad internacional [8]. En América Latina y el Caribe han logrado algunos avances en la reducción de la pobreza pero han sido modestos si se comparan con otras regiones en desarrollo.

Actualmente, 180 millones de habitantes de la región (más de un 33%) viven en condiciones de pobreza [9]. Los efectos de la urbanización acelerada sobre el transporte público adquieren especial relevancia en América Latina, la región más urbanizada del mundo. La proporción de la población latinoamericana que vive en las ciudades creció del 40% en 1950 a cerca del 80% en 2014, y se prevé que ascienda al 90% en 2050 [10].

Para poner fin a este flagelo se necesitan los esfuerzos combinados de todos los niveles de gobierno, las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado. En este esfuerzo, es fundamental asegurar un desarrollo humano inclusivo y equitativo.

BIBLIOGRAFÍA

[1] MIRALLES, C. Transporte y Ciudad. El binomio imperfecto. Barcelona: Ariel, 2002.

[2] PRESTON, J. & RAJÉ, f.  Accessibility, mobility and transport-related social exclusion. Journal of transport geography, 2007, vol.15, nº 3,151-160.

[3] CEPAL, El transporte, la pobreza y el avance hacia sociedades con bajas emisiones de carbono, Unidad De Servicios De Infraestructura, Boletín FAL  Edición Nº 318, número 2, 2013

[4] Itrans (2004): Mobilidade e pobreza. Pesquisa sobre a mobilidade urbana na populaçâo de baixa renda. Relatório final. Brasília, Instituto de Desenvolvimento e Informaçâoem Transporte, pág. 145

https://www.teses.usp.br/teses/disponiveis/3/3138/tde-07122006- 163515/publico/dissertacao_silvio_jose_rosa.pdf

[5] ÁVILA GOMIDE, A. Transporte urbano e inclusâo social: elementos para políticas públicas. Brasília: IPEA. Instituto de Pesquisa Econômica Aplicada, 2003.

[6] Gutiérrez, Andrea ¿Qué es la movilidad? Elementos para (re) construir las definiciones básicas del campo del transporte Revista Bitácora Urbano Territorial, vol. 21, núm. 2, julio-diciembre, 2012, pp. 61-74 Universidad Nacional de Colombia Bogotá, Colombia

[7]AVELLANEDA, P. (2007): Movilidad, pobreza y exclusión social. Un estudio de caso en la ciudad de Lima. Tesis doctoral. Bellaterra (Cerdanyola del Vallès), Universitat Autònoma de Barcelona.

[8] Naciones Unidas (2018). La Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible: una oportunidad para América y el Caribe (LC/G.2681-P/Rev. 3), Santiago.

[9] ONU, HABITAT, Estado De Las Ciudades de América Latina Y El Carie 2012, PÁG 42,Rumbo a una nueva transición urbana.

[10] Atlantic Council. 2014.“Urbanization in Latin America”. Washington, DC: Adrienne

Arsht Latin America Center. Accedido https://www.atlanticcouncil.org/wp- content/uploads/2014/02/20140205_LatAm_UrbanizationTwoPager.pdf