Sin garantía de eficiencia se construirá el Viaducto Elevado al Aeropuerto de Santa Lucía - Pasajero7

Sin garantía de eficiencia se construirá el Viaducto Elevado al Aeropuerto de Santa Lucía

viaductoCon una inversión de 8 mil millones de pesos, el Gobierno de la Ciudad de México dio a conocer que se construirá un Viaducto Elevado con la finalidad de conectar con el Aeropuerto de Santa Lucía “Felipe Ángeles”.

Se trata de una obra con la cual las autoridades estiman dar mayor fluidez a quienes pretenden llegar al nuevo aeropuerto mediante la conexión con las diversas carreteras del Estado de México.

De acuerdo con la información proporcionada por Claudia Sheimbaum, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, el proyecto de infraestructura se ejecutará con inversión privada y una aportación por parte del gobierno del Estado de México.

A pesar que de manera inicial no se dio a conocer si esta obra tendrá algún costo para los usuarios, en diciembre de 2020 se publicó la declaratoria de necesidad de concesión para diseñar, construir, conservar y mantener el puente vehicular de incorporación al Viaducto Elevado, con inversión privada, lo que hace suponer que sí tendrá un costo el recorrido a través del puente vehicular de 12.7 kilómetros, que correrá por la Calzada Ignacio Zaragoza.

Declaratoria de necesidad

En la Gaceta Oficial de la Ciudad de México, del día 8 de diciembre del  2020, se estableció la “Declaratoria de Necesidad para el otorgamiento de una concesión para la creación, aprovechamiento y explotación de un viaducto elevado”.

En la página 5 del citado documento, disponible en versión digital y para consulta pública, la jefa de gobierno explicó que “el Programa de Gobierno 2019-2024 de la Ciudad de México, en su eje 3 “Más y Mejor Movilidad”, contempla que las personas estarán en el centro de las políticas de movilidad urbana de la ciudad; por lo cual los sistemas, programas y proyectos de movilidad se orientarán a incrementar la accesibilidad, así como disminuir los tiempos de traslado y de esta manera garantizar que los viajes de las personas sean más cómodos y seguros”.

En este sentido, se considera la obra Viaducto Elevado, de interés y necesaria para resolver problemas de movilidad como fluidez y seguridad.

En el documento se describe esta obra complementaria respecto a los servicios de transporte público y modos de transporte no motorizado. “La demanda de infraestructura vial es una de las más amplias y de mayor crecimiento, por lo que cada año ha sido más notoria la insuficiencia de la red vial, aunado al incremento constante en el parque vehicular, en particular en el Oriente de la Ciudad de México en el tramo comprendido entre Viaducto Río Piedad a La Concordia (salida a Puebla)”.

Acerca del Proyecto

De acuerdo con información oficial, entre enero y agosto de 2019, se detectó que en la Calzada Ignacio Zaragoza (ambos sentidos), hubo un aforo promedio diario de 61,376 vehículos. Mediante el proyecto de Viaducto Elevado se estima que en la zona pueda desahogarse el tránsito vehicular de los miles de vehículos que circulan por día.

La obra plantea que la avenida Ignacio Zaragoza pueda dividirse en dos partes; por un lado la parte alta para quienes van en dirección hacia Puebla y una baja para los habitantes de Iztapalapa y zonas aledañas al Estado de México. Se establece una longitud de entre 12 y 13 kilómetros.

No hay mejor inversión que la del transporte público

Al ser entrevistado para conocer su punto de vista sobre el anuncio de la construcción del Viaducto Elevado, Víctor Alvarado, coordinador de movilidad y cambio climático en El Poder del Consumidor A.C, señaló que si se trata de justificar que la obra tendrá una inversión privada, en México hay claros ejemplos de que la iniciativa privada ha invertido en transporte público.

“Es un proyecto que tiene varios ángulos; número uno es un distribuidor vial que termina funcionando para la Zona Metropolitana del Valle de México, desde la parte técnica y también desde el punto de vista como una infraestructura que se tiene que conectar para lo que va a ser el nuevo Aeropuerto, en ese sentido es una obra que ayuda para esos fines sin duda alguna.

“Ya cuando lo empezamos a desmenuzar, termina siendo una fachada en varios aspectos; uno de ellos tiene que ver con que este distribuidor o cualquier tipo de infraestructura gris que privilegie el automóvil lo único que hacen es, si reducir el tránsito en los primeros tres o cuatro meses, y posteriormente ya tenemos otra vez tráfico, realmente es una fachada, un falso paradigma por parte del Gobierno de la Ciudad de México, de que viene a atender temas de tránsito, simplemente no lo va a resolver”.

Alvarado dio a conocer que en su momento el Gobierno de la Ciudad de México realizó un proyecto ejecutivo para ver el comportamiento y lograr implementar un BRT en avenida Zaragoza, en el mismo tramo en donde va a desarrollar este distribuidor. Este estudio, refirió el especialista, mostraba una viabilidad, tanto así que en 2019 se vuelve a elaborar el estudio para actualizarlo, pero en la cancelación del anterior aeropuerto este proyecto quedó en el olvido.

“Si es bajo el discurso de que viene a atender cuestiones de tránsito de la Ciudad de México, no es así, se sabe que la CDMX pudo haber resuelto los problemas de conectividad, los problemas de tránsito y simplemente solo hay temor de enfrentarse a las rutas de transporte público que operan sobre avenida Zaragoza, o el poco interés de apostar por la movilidad en transporte público”.

Otro factor interesante en este distribuidor, es que no se sabe cuándo vaya a cobrar o quienes van a tener acceso, de tal modo que los únicos beneficiados son los usuarios de transporte particular, sostiene Víctor Alvarado, al reconocer que se va incentivar que las personas tengan que llegar al aeropuerto a través de automóvil y no en transporte público, como sí ocurría con el anterior aeropuerto donde había opción de llegar en Metro, RTP, Metrobús; ahí sostiene Alvarado, realmente había una apuesta significativa por el transporte público.

“La infraestructura que se está planteando busca conectar con el Circuito Interior Mexiquense, no obstante, puede ser un engaño si el gobierno de la ciudad dice que en este distribuidor no se va a cobrar, ya que va a ser financiado por la iniciativa privada; de entrada esperas que la IP quiera recuperar el financiamiento, si habría un peaje, ya que este corredor va a conectar al circuito que sí tiene un peaje, es una de las vías que mejor y de manera más directa  conecta con el aeropuerto de Santa Lucía.

“En conclusión, el único ganador es el automóvil particular y las personas que se mueven en vehículos individuales”.

Si se analizan otras opciones para poder conectar con el nuevo aeropuerto, el también especialista en temas de movilidad, Víctor Alvarado, sostiene que del Mexibús línea 1 al nuevo aeropuerto hay una distancia de 14 kilómetros y del Mexibús Línea 4 hay una distancia de 18 kilómetros, entonces, “en lugar de haber pensado en una infraestructura que solamente beneficie al automóvil se tuvo que haber apostado por un sistema de transporte público que pudiera permitirte llegar al aeropuerto. Este distribuidor o este viaducto lo único que hace es que toma una vialidad de la Ciudad de México, pero lo único que te conecta es con el Circuito Exterior mexiquense

Falta de visión y falta de planeación: Greenpeace

Por su parte Carlos Samayoa, coordinador en transporte y ciudades sustentables de Greenpeace, México, comentó que el Viaducto Elevado es una obra de gran dimensión y aparatosa de casi 13 kilómetros de longitud que tendrá un impacto urbano, ambiental y financiero considerable; que si bien se habla de una inversión de 8 mil millones por parte de la IP, el especialista considera que son proyectos que requieren en su mayoría de mayores recursos de los proyectados.

“Desde Greenpeace hemos hecho muchas propuestas de cómo usar el presupuesto público en obras que benefician de entrada a más personas; recordemos que es la minoría de la población la que utiliza el automóvil, estamos hablando (ZMVM) de un promedio del 20% de la población, mientras que ese 80% restante sigue enfrentando condiciones bastante difíciles en cuanto al uso del transporte público. No es proporcional el número de personas que se mueven en el transporte público al presupuesto que se invierte en éste. Esta obra termina siendo una evidencia más de la reiteración de cómo las autoridades priorizan y esquematizan proyectos sin tal vez vislumbrar en mediano y largo plazo, nos habla de la falta de visión en la priorización de ciudades sustentables”.

Proyectos eléctricos de transporte requerirían 6 mil millones de pesos, poco menos de los estimados por el Viaducto Elevado

En conjunto con diversas organizaciones como El Poder del Consumidor, Bicitekas e incluido Greenpeace, se ha hablado de una inversión de 6 mil millones de pesos para renovar el sistema de servicio de transportes eléctricos de la ciudad, “en este caso solo una obra (Viaducto Elevado) es más que ese presupuesto; en este caso el kilómetro es carísimo, los impactos son grandes” dijo Carlos Samayoa, representante de Greenpeace, organismo internacional.

Lo anterior al reconocer que antes y después de publicar la declaratoria de necesidad de la obra, no se recibió invitación alguna por parte de autoridades del gobierno de la ciudad para participar y dar opiniones al respecto o en relación a la construcción de más infraestructura gris.

Por su parte, la también especialista en temas de movilidad y transporte, Laura Ballesteros, sostuvo a través de sus redes sociales que, tan solo en el año 2020 el PEF consideró más de 30 mil millones de pesos hacia infraestructura gris, es decir, aquella direccionada al automóvil como pisos elevados, deprimidos o puentes vehiculares.

Realizan licitación de obra

Para dar avance al proyecto estipulado, el pasado 28 de enero, autoridades de la Ciudad de México emitieron la convocatoria para la construcción del Viaducto Elevado con 12.7 kilómetros distribuibles del Viaducto Río de la Piedad a la Concordia (salida a Puebla) cuyo tramo abarca tres alcaldías.

La Secretaria de Finanzas de la Ciudad de México, determinó que la licitación contempla la carga financiera para realizar los estudios, diseñar, construir, operar, conservar y mantener dicha vía. La adjudicación será a la empresa que presente las mejores propuestas, asimismo, la determinación y selección del proyecto seleccionado se dará a conocer el 13 de julio próximo.