Riesgo de transmisión de enfermedades respiratorias (COVID-19) en los sistemas de transporte público - Pasajero7

Riesgo de transmisión de enfermedades respiratorias (COVID-19) en los sistemas de transporte público

RIESGO DE TRANSMISIONComo lo comente en mi participación anterior, la desaceleración del área metropolitana de Guadalajara se logró reduciendo sus actividades educativas, comerciales, laborales y de convivencia social, controlando la tasa de contagio del COVID-19. La desaceleración de las actividades provocó una caída económica muy importante, ocasionando una pérdida de empleos, además del fallo del mercado en el sector transporte, provocado por esta variable exógena del sistema.

La ciudad enfrentó un reto mayúsculo, reactivar la economía, que generó un crecimiento en la tasa de contagios. Para mantener el control en la transmisión del virus, la autoridad determinó 2 criterios (indicadores), siendo estos: mantener en un porcentaje menor al 50% de la ocupación hospitalaria y si la incidencia semanal de contagios llega a los 400 casos, el botón de emergencia  se activaría.

El 30 de octubre cruzamos los límites de los criterios marcados por la autoridad y se reactivó la emergencia sanitaria con una duración de 14 días; con un solo objetivo, desacelerar los contagios, pero con una visión diferente, reducir el impacto negativo en actividades productivas y ampliar su impacto en la vida social de Guadalajara.  Sabemos que la actividad social es la más relajada y por ende de las que mayor contagio puede generar, por lo que estoy de acuerdo en que se cancele temporalmente esta función urbana.

En lo que se refiere a las actividades nocturnas y de fin de semana, como lo dije renglones arriba, el mayor impacto lo sufren las reuniones sociales y añado los servicios de transporte, sea público o servicio de transporte por plataformas. Todas las actividades comerciales entre semana no se eliminaron, solo se están ajustando a los horarios propuestos o permitidos por las autoridades. Los fines de semana se eliminaron todas las actividades comerciales, sociales, recreativas y culturales.

De igual manera lo comente en mi anterior participación, que la reactivación económica sin que incremente la tasa de contaminación es factible a través del uso de la tecnología, realizando actividades como el trabajo en casa, el comercio electrónico y la escuela en línea, lo anterior  garantiza la continuidad de las funciones urbanas. De gran ayuda es el uso del Internet, pero sabemos que es imposible lograr hacerlo de manera universal, por lo que se tienen que reactivar actividades principalmente productivas.

Desde mi punto de vista y apoyado por un número importante de estudios científicos que circulan en la red informática mundial, de las restricciones a las funciones urbanas propuestas, solo la referente a la movilidad urbana, dejó mucho que pensar. Ya que con base en la revista médica publicada en la Gran Bretaña “The BMJ (British Medical Journal)”  el uso del cubrebocas, el tiempo de duración de los viajes, la concentración de usuarios, hablar o gritar a la hora de recibir el servicio y la ventilación de las unidades son los elementos que determinan el nivel de riesgo a la contaminación del COVID-19.

A continuación, muestro la gráfica desarrollada por “BMJ” que nos indica el riesgo de transmisión de enfermedades respiratorias en el uso del transporte público; lo realmente importante de comentar es, siempre existirá riesgo de contraer la enfermedad (covid-19), aunque existen diferentes niveles de riesgo de transmisión de acuerdo a las siguientes condicionantes: uso de cubrebocas sea por corto o largo tiempo, ocupación de la unidad; la unidad cuenta con un interior bien ventilado y las personas dentro de la unidad guardan silencio, van hablando o gritando.

grafica texto romero

¿Por que me dejó mucho que pensar las acciones que impuso la autoridad de Jalisco en lo referente al transporte público?, si analizamos con base en el BMJ ante la entrada en vigor del botón de emergencia, me explico:

  1. Desde la percepción  del que escribe los asentamientos urbanos se conforman o dependen de un sistema de redes de servicios públicos fijos, que no deben de estar sujetos a cambio de horarios. Sabemos que las redes al diseñarse dan respuesta a las necesidades de la sociedad. Por lo que los cambios de horario solo son aceptados para realizar el mantenimiento de las mismas. En el caso del transporte público solo se debe permitir el cambio del intervalo de servicio, recordemos que las autorizaciones que otorga el gobierno reflejan las características de vida de la población, y van en relación al tiempo requerido para acceder a su destino.
  2. Según lo señala un diario local, los habitantes del AMG requieren de más de 80 minutos promedio para realizar los viajes con destino al trabajo. Lo anterior lo confirmó el “índice de satisfacción del acreditado” del INFONAVIT. Por lo que la exposición a largo plazo y nivel de servicio F generan mayor riesgo de transmisión del virus.

  3. Con base en lo anterior, los cambios de horario en el inicio o terminación del servicio no pueden dictarse desde el escritorio y todos iniciar y terminar al mismo tiempo. Los inicios del servicio responden a los tiempos requeridos por los usuarios para 

    acceder a sus destinos. Por lo que al forzar a que todas las rutas inicien y terminen al mismo tiempo vamos en contra de la lógica del diseño del servicio, ocasionando problemas de ocupación de las unidades. 

    Con base en lo anterior, la propuesta debió ser que los operadores de los servicios iniciaran y terminaran de acuerdo a lo autorizado en su concesión, y conforme se fueran cerrando las actividades de la ciudad (que esas sí deberían ser perentorias) y los usuarios del servicio fueran llegando a sus destinos, los concesionarios fueran reduciendo el intervalo de paso de acuerdo a las necesidades que presenta cada ruta. 

    Esta acción reduce el riesgo de transmisión en un porcentaje importante, ya que la oferta continua del servicio reduce la alta ocupación de las unidades.

  4. En lo económico, el sector transporte a partir del mes de marzo a la fecha ha visto crecer un boquete económico en sus arcas por la reducción de la demanda, recordemos que ya vamos por el octavo mes donde la función educativa pasó de forma presencial a virtual.  Aunque  solo se limitó a dos fines de semana, el impacto sigue creciendo de acuerdo a la información generada por las autoridades responsables. Y la economía de las empresas sigue sin consolidarse y presenta un severo déficit que les imposibilita pagar sus compromisos contraídos con anticipación. Por lo que las autoridades deberán buscar alternativas para apoyar a tan golpeado sector y evitar siga perdiendo eficiencia. 

    Finalmente, hago un llamado para que los tres sectores de la sociedad se sienten e impulsen una política que le vendría bien a nuestra ciudad (la crisis sanitaria continuará), me refiero al escalonamiento de los horarios, no solo para el sector empresarial, también para el sector académico, es bueno recordar que esta propuesta tiene más de 20 años sin concretarse, ya que ningún gobierno del color que sea la ha podido aterrizar; la situación sanitaria que vivimos es la justificación perfecta “salvar vidas”, así como fuentes de trabajo. 

    Reconozco la voluntad política del gobernador Alfaro en beneficio de los tapatíos. Para mí,  esta sería una verdadera refundación del sector transporte, impulsar un proceso de cambio de horario con importantes consecuencias para la eficiencia funcional de la ciudad.