Políticas Públicas de Movilidad Sostenibles, instrumento esencial para evolucionar hacia la calidad de vida, competitividad y desarrollo urbano sostenible e inclusivo: Caso Chile - Pasajero7

Políticas Públicas de Movilidad Sostenibles, instrumento esencial para evolucionar hacia la calidad de vida, competitividad y desarrollo urbano sostenible e inclusivo: Caso Chile

CASO CHILE

Escrito por: Martha Lucía Gutiérrez Echeverri, 

Secretaria General Red SIMUS

Contexto

América Latina y el Caribe (ALC), en materia de política pública de movilidad urbana enfrenta grandes retos y desafíos, pero en esa relación, tenemos que coincidir que no hay equilibrio, coherencia ni una visión regional integradora. Nuestros desafíos no concuerdan con la forma como abordamos los problemas públicos que son comunes en las ciudades de la región, tratamos de resolverlos con estrategias o acciones aisladas donde no prevalece la sistematicidad, la mirada integradora y holística, y los abarcamos con una temporalidad cortoplacista que no se alinea con un modelo de visión de ciudad o país enfocado a generar impacto social, ambiental, económico e institucional de forma sostenible, equitativo, inclusivo y duradero. Está claro que, si seguimos insistiendo en atender soluciones que abarquen dimensiones limitadas a aspectos cualitativos y cuantitativos, difícilmente lograremos encarar los problemas vinculados a la movilidad en nuestras ciudades.

Este es pues, uno de los grandes aprendizajes y reflexiones que, como caminante de los Sistemas Integrados de Transporte de América Latina por más de quince (15) años, he podido evidenciar. Máxime, cuando la sostenibilidad de la movilidad urbana está en jaque, no sólo por los impactos de la reciente crisis sanitaria y su evidente daño colateral financiero, sino por el lastre que cargamos de varios problemas estructurales multicausales que pueden ir desde el diseño conceptual, operacional, económico técnico y de infraestructura, hasta el modelo institucional y financiero, supone un atraso en el desarrollo de América Latina.

Sin embargo, cada una de nuestras ciudades se enfrenta al mismo dilema: ¿cómo hacer sostenibles y evitar el colapso de los sistemas de transporte público, mientras se intenta recuperar una economía en crisis? Pues bien, han sido muchas las estrategias que se han venido implementando para reactivar el sector a raíz de los fenómenos que en los últimos cuatro años la región de América Latina y el mundo viene enfrentando, lo cierto es que, lo que puedo destacar como buenas prácticas y lecciones aprendidas, son aquellos modelos referentes de ciudades que han venido apoyando su gestión y toma de decisiones en la definición de políticas públicas innovadoras y eficaces, en su mayoría con visión de largo plazo, que las hacen que trascienden ciclos de administraciones públicas subnacionales y nacionales  con visión a no memos 20 años, como respuesta clara a los problemas públicos multisectoriales y multicausales que traen consigo el transporte y la movilidad. Normas que blindan sin duda todas y cada una de las medidas que en materia de gestión de demanda y oferta se puedan adoptar, de gestión del suelo y de transición energética, entre otras muchas.

Justamente, esa construcción y definición de la política surge como resultado de un trabajo colaborativo y cooperado que debe liderar la autoridad de la mano directa y a partir de las necesidades y expectativas de la ciudadanía, del sector privado, la academia, la industria, los gremios y la banca de primer y segundo piso, para construir Políticas Públicas de Movilidad Sostenibles como instrumento esencial que permite evolucionar hacia la calidad de vida, competitividad y desarrollo urbano sostenible e inclusivo en las ciudades. Este será el enfoque de análisis del caso a presentar en la serie de lecciones aprendidas de América Latina que venimos realizando a través de estos especiales. Hoy centro la atención en el caso chileno, miembro de nuestra Red SIMUS, como una de las mejores experiencias que en materia de gestión de políticas públicas, han encarado de manera oportuna y acertada camino a la evolución y madurez del Sistema de movilidad, en varias áreas que ameritan destacarse como prácticas exitosas, veamos:

Caso Santiago de Chile: La evolución de políticas de transporte a políticas de movilidad sostenible de calidad e inclusión social.

CASO CHILE 2Sin lugar a dudas, hablar de Santiago de Chile es hablar de crisis y resiliencia, un binomio que ha permitido evolucionar de un sistema que, se anunció para el año 2007 de clase mundial por sus altos estándares de servicio en superficie que buscaba mejorar la calidad, congestión y cobertura del transporte público, pero cuyos resultados estuvieron por debajo del sistema antiguo que incluso esperaba remediar y, peor aún, odiado por la ciudadanía y rechazado por los clientes de Transantiago; a pasar quince ( 15 ) años después, a ser considerado uno de los mejores sistemas de movilidad referente de América Latina por liderar cambios que transformaron el modelo. En esta transición, podemos destacar desde el replanteamiento del modelo en lo: institucional, técnico, operacional, contractual y financiero, con un enfoque hacia la mejora de la calidad y satisfacción del usuario/cliente, hasta asumir una nueva identidad de marca como propuesta de valor asociada a nuevos modelos de negocio y a un estándar de calidad y de servicio, denominado .

Esta nueva identidad está asociada a la incorporación progresiva de buses de alta gama, eléctricos y Euro VI, de color rojo y blanco, equipados con WIFI, puertos USB, cabina de seguridad para el operador, cámaras internas y externas, aire acondicionado, sistemas de detección de proximidad y pantallas de información, entre otras  condiciones que ofrecen un viaje seguro y con confort.

Estos avances han estado basados en la adopción de políticas públicas de Estado, como respuesta fundamental a la realidad social de las actuales generaciones y pensando sin afectar a las futuras. Como ejemplo podemos citar la Política Nacional de Subsidios al Transporte Público, la Estrategia Nacional de Movilidad Sostenible y el Programa Nacional de Movilidad Urbana para la Mitigación y Adaptación al Cambio Climático, como instrumentos de planeamiento estratégico con visión al 2050; la Estrategia de Transformación Digital. Chile Digital 2035 la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde y, La Política de Equidad y Género en el Transporte Público, para destacar algunas de las más representativas.

Tecnología orientada al cliente, con altos estándares de calidad:

  1. Electromovilidad

ELECTROMOVILIDADActualmente, América Latina cuenta con más de 4,000 buses eléctricos, siendo Chile y Colombia los países con la mayor cantidad de flota eléctrica, seguida de países como Uruguay, Brasil, Ecuador, entre otros. Santiago de Chile, consolida la expansión de la Red Metropolitana con el ingreso de 1.637 nuevos buses con altos estándares de calidad y seguridad para los clientes del Sistema, de los cuales, 991 serán eléctricos conformando así una de las redes de buses eléctricos más grandes de América Latina con un total de 1.770.

Esta iniciativa liderada en la región por Chile e inspirada a través de una alianza público – privada entre el Ministerio de Transporte y la empresa privada, ha devenido en la definición de la Estrategia Nacional de Electromovilidad adoptada mediante la  Resolución Exenta N°8/2022, como política de Estado que define una hoja de ruta para avanzar hacia el desarrollo de un transporte sostenible, con beneficios directos a la ciudadanía, y reducción a la dependencia de combustibles fósiles.

2. Transformación digital del transporte 5G

transformacion digitalLa Transformación digital como elemento catalizador de la nueva era que vivimos, está caracterizada por la transformación de modelos de negocio, de consumo, de producción y de gestión. Esto como resultado de la adopción e integración de tecnologías digitales avanzadas como el Internet de las Cosas, inteligencia artificial, 5G, automatización, electrificación, robótica, análisis de macrodatos, etc, y, en esta línea Chile, se pone a la vanguardia de importantes proyectos que vienen siendo implementados gracias a las alianzas público privadas en diferentes sectores de la industria del transporte, la minería, la ganadería, entre otros. Por ejemplo, la Universidad de Chile actualmente tiene un rol protagónico en esta revolución de las telecomunicaciones al crear el primer campus 5G del país en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, al desarrollar un Laboratorio Espacio 5G, unidad dedicada a la investigación, docencia, exploración y desarrollo de programas y aplicaciones en torno a la nueva red 5G, que se espera contribuya en generar soluciones para mejorar la calidad de los procesos productivos para el país.

En materia de transformación digital del transporte, El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, a través de la Coordinación de Sistemas Inteligentes de Transportes y la empresa Entel, desarrollaron un piloto de monitoreo automático de tránsito, utilizando conexión inalámbrica 5G e Inteligencia Artificial en el uso de sus Cámaras de Monitoreo, utilizadas por la Unidad Operativa de Control de Tránsito (UOCT), uniendo tres tecnologías: la nueva red experimental 5G, Inteligencia Artificial y Edge Computing. Con la información recabada, se busca analizar en tiempo real la formación de filas de vehículos en intersecciones, incidentes de tránsito, bloqueo de pistas y cruces, congestiones, cantidad de bicicletas y peatones, en la primera Zona Experimental 5G de Latinoamérica.

Actualmente se está en la consolidación de la “Estrategia de Transformación Digital. Chile Digital 2035”, como parte de la definición de políticas de Estado de largo plazo en la que se ha vinculado la empresa privada, organizaciones internacionales, la academia, el Senado de Chile y el Gobierno Nacional, entre otras importantes organizaciones, ojalá que se logre consolidar y hacer parte de las políticas estratégicas y planes de desarrollo de largo plazo que trascienda los ciclos presidenciales y administraciones, que avancen con una visión clara y definida.

3. Innovación y democratización del medio de pago

innovacionEl fundamento común fue dos (2) ejes de innovación donde la tecnología expresó su capacidad para mejorar la calidad de los servicios de movilidad para los usuarios: (a) Abrir el sistema a nuevos medios y modelos de pago y (b) Mejorar la información al usuario en todo su viaje, haciéndolo partícipe de ella.

Actualmente Santiago de Chile, cuenta con la tasa de internet móvil por habitante y de smartphone por persona más alta en la región, mayores al 100%, lo que ha permitido un entorno propicio para la implementación de plataformas de entrega de información basadas en móviles y Apps. Esta tecnología sin duda vino a actualizar el único medio de pago que desde el año 2007 viene funcionando a través de la Bip, que permite acceder a distintos modos de viajes con una tarifa integrada sin costo de transbordo para las personas, ahora con la actualización tecnológica permitirá además que sea el usuario quien elija el medio de pago para cancelar su viaje, esto como una clara medida que tiende a incentivar el pago del pasaje en el transporte público. Veamos los medios innovadores implementados.

Pasaje QR y Recarga Automática

QRMedio para diversificar los medios de pago y recarga, incorporando tecnologías y modelos como el ABT (Account Based Ticketing), el mobile ticketing, la recarga automática y las redes de carga en la nube. Según el Ex Gerente de Sistemas inteligentes del DTPM, Carlos Orellana, quién lideró la implementación de esta tecnología, afirma que “… en sólo los 2 primeros meses de operación, 3.5 millones de viajes (transacciones) con estos nuevos medios de pago, habían sido realizados por más de 240 mil personas, el doble de ellas se enroló para adoptar esta tecnología. Originalmente se estimó que, en su primer año, más del 10% de los usuarios del Sistema usarían Pasaje QR diariamente, meta que a este paso – ya más de 100 mil viajes al día- se alcanzará en menos tiempo.” Y al consultarle por las razones del éxito afirmó que “La razón del éxito de los nuevos medios de pago, particularmente del Pago Directo, se basa en los beneficios para los usuarios, los que incluyen: No se requiere comprar una tarjeta, no se requiere cargar (ni siquiera remotamente), los saldos no caducan, los usuarios no requieren instalar una App nueva ni sacar su billetera para extraer la tarjeta bip”.

Pero ¿cuáles fueron esos 3 mecanismos de pago inteligente?:

  1. El pago directo
  2. Pago con cuenta bip y Qr
  3. Recarga automática

Estas nuevas formas de pago inteligentes permiten programar en forma automática la recarga de la tarjeta Bip y de otros medios de acceso, evitando la falta de saldo para viajar en el transporte público. Además, se suman nuevas alternativas de validación mediante códigos QR, de la App Red de Movilidad, y un sistema de Pasaje QR que descuenta el valor del viaje de la cuenta Rut o cuenta corriente de los pasajeros. Este último sistema ya está disponible y operando a través de la Aplicación de BancoEstado, aliado del proyecto.

4.Red social del transporte público. Una estrategia para informar y fidelizar al cliente: App Red

REDSabemos que quien tiene la información, tiene el poder de decidir. Pues bien, esta premisa fue acuñada como parte de la estrategia que impulsó el gobierno para construir una mejor relación de confianza y fidelidad con el cliente del transporte público, reduciendo incertidumbre a la hora de tomar sus propias decisiones de cómo desplazarse, movilizarse, en qué modo de transporte y a través de qué forma y medio de pago.

Con casi 400.000 usuarios instalados y más de 90.000 reportes realizados sólo por pasajeros el año 2020, esta App se ha consolidado y muestra cómo la tecnología permite mejorar la calidad, cantidad y oportunidad de la información que reciben los usuarios, a través de una red social del transporte público, adoptada y validada por ellos. Esta es una de las buenas prácticas y lecciones aprendidas para replicar en la región, no como una acción aislada sino integral que innova y aporta claros beneficios al cliente de la Red Metropolitana.

Es claro que, el uso de estas tecnologías orientadas a ofrecer servicios de calidad y una mejor experiencia al usuario, desde la óptica de Loreto Porras, Ex -Gerente de Clientes/Usuarios del DTPM, quien por más de diez años estuvo al frente del seguimiento de los usuarios, analizando las encuestas de calidad y satisfacción, afirma que como grandes desafíos será “Educar e informar mejor a nuestro cliente, entender que la Red es multimodal y no sólo trimodal (Buses, Metro y Metro/Tren), que se debe avanzar hacia la integración con otros modos blandos de movilidad que seguramente se integrarán al sistema y que el foco debe ser la mejora de la experiencia de viaje y de la información como un todo sistémico que integre no sólo los modos sino la infraestructura del transporte, a la hora de informar al cliente”.

Pues bien, sin limitarnos a ello y compartiendo el enfoque de lograr sistemas integrados multimodales, que privilegien a las personas sobre los coches, la apuesta sin duda va por fortalecer y consolidar las políticas públicas que incentiven el transporte público, la movilidad sostenible y limiten cada vez más el uso del coche privado: Disminuya su propiedad o titularidad, eliminen los vehículos contaminantes, fijen mecanismos de precios para el estacionamiento y/o limiten el espacio público para su uso, salvo regulación y reasignación del espacio público que, bien administrado y explotado económicamente, resulta una propiedad inmobiliaria de primera para que las ciudades potencien de manera adecuada y equilibrada las polifuncionalidades que nos ofrece, ya que como siempre digo, “el espacio público es el mayor activo de las ciudades, y se convierte esencialmente en una propiedad inmobiliaria de primera.”, para ser explotado adecuadamente apoyados en el uso de la tecnología, un modelo de negocio interesante son las aceras digitales.

Políticas que incentiven la micromovilidad activa para distancias más cortas y transporte compartido para viajes más largos. peatonalización de las calles, la construcción de carriles bici integrados a la infraestructura de la Red Metropolitana de Movilidad, los servicios de coches y motos eléctricos compartidos, la intermodalidad integrada, segura y accesible, el transporte a la demanda apoyados en desarrollos de Apps y centros de servicios  compartidos para ampliar la oferta del transporte público a aquellas zonas consideradas como “muertas” porque no llega el transporte público formal, seguro y de calidad;  políticas de transporte armonizadas con políticas de desarrollo urbano que promuevan cambios en el uso de la tierra orientado al transporte, que acorte distancias y defina usos multifuncionales para eliminar cada vez más los viajes largos e incentiven los cortos a través de la movilidad activa o blanda; políticas que permitan migrar del viaje en automóvil privado al público o principalmente a taxis, viajes compartidos, taxi-bus, taxi-metro, entre otras formas multimodales que se pueden dar.

TRANSPORTE CHILEChile, sin duda seguirá avanzando en la vanguardia y tendencia de la transformación, modernización y mejora de la Movilidad Urbana Sostenible, para ofrecer a través de ella, una mejor condición de vida a los chilenos, con altos estándares de calidad, competitividad y desarrollo sostenible, seguro e inclusivo para todos y todas.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *