Pendiente la rehabilitación integral del Tren Ligero - Pasajero7

Pendiente la rehabilitación integral del Tren Ligero

tren ligero

Con una inversión de 744 millones de pesos para su rehabilitación, el Tren Ligero de la Ciudad de México actualmente goza de una nueva etapa en su funcionamiento tras la rehabilitación de 13.5 kilómetros de vía.

La atención a este medio de transporte dio origen luego de que se llegó a contar con prácticamente el 50 por ciento de la flota parada por descompostura, situación que generó retrasos en la prestación del servicio, además de volverse poco seguro por las condiciones generales de su infraestructura.

Autoridades de movilidad de la Ciudad de México, reconocieron que la falta de mantenimiento en las vías hacía que el paso de los trenes fuera muy lento, ocasionando así un exceso en el tiempo del recorrido en su tramo Tasqueña-Xochimilco.

De acuerdo con Andrés Lajous, secretario de Movilidad de la capital del país, la rehabilitación del Tren Ligero y otras obras de transporte forman parte de un concepto que tiene que ver con que los usuarios puedan reducir sus tiempos de traslado.

El Tren Ligero en su día a día

En un recorrido realizado por Pasajero7 para constatar el tiempo de traslado entre terminal y terminal (Tasqueña-Xochimilco) se pudo comprobar que el tiempo de tardanza entre tren y tren es de entre 10 y 20 minutos y que el recorrido completo se efectuó en 32 minutos, tiempo menor a los más de 55 minutos que anteriormente se realizaban.

Al llevar a cabo una supervisión por las estaciones se pudo constatar que prácticamente éstas fueron rehabilitadas; sin embargo, entre las zonas  que no se atendieron como parte de esta rehabilitación se encuentran los paraderos Tasqueña  y Estadio Azteca.

En el caso de la parada Estadio Azteca, prácticamente el CETRAM se encuentra igual que hace muchos años. En las inmediaciones de los andenes no hay señalización hacia el Tren Ligero y menos se cuenta con un espacio de acceso como elevador para personas con alguna discapacidad.

Lo mismo ocurre en la terminal del Tren Ligero Tasqueña, cuyo paradero se encuentra desorganizado y con un aspecto de descuido a pesar de que a unos metros se encuentra la “Terminal Central de Autobuses del Sur”; al igual que en la estación Estadio Azteca no cuenta con señalización ni acceso seguro y fácil para personas con discapacidad.

En un vistazo aleatorio por las diversas estaciones, también fue posible apreciar que no hay infraestructura como bici estacionamientos. Tampoco se observó la prestación del servicio de bicicletas de anclaje por parte de empresas privadas, tal como sí ocurre en otras partes de la ciudad y lo cual quizá sea motivado porque no se cuenta con infraestructura ciclista en Calzada de Tlalpan por donde circula el Tren Ligero.

Con tan solo tres pesos un usuario puede realizar el recorrido completo. Durante el trayecto en la parada Huipulco donde se encuentran los talleres del Tren Ligero, se observó la presencia de 4 trenes en completo abandono; asimismo, la flota con la que se presta el servicio es prácticamente la misma.

La primera fase de rehabilitación del Tren Ligero se llevó a cabo en el tramo Tasqueña-Estadio Azteca, mientras que la segunda fase corresponde de Estadio Azteca a Xochimilco, la cual se estima concluya a finales de 2021, aunque durante el recorrido no se apreció ningún tipo de intervención o trabajos de mantenimiento.

Ya se había solicitado atención urgente

Luego de un accidente registrado en el año 2011 por el choque de dos convoyes, El Poder de Consumidor AC solicitó a las autoridades una urgente mejora de este sistema de transporte.

“En El poder del Consumidor hemos destacado en varias ocasiones que instalar sistemas de transporte público es solo un primer paso, que debe ir acompañado de programas de mantenimiento, capacitación y mejora continua. No hacerlo de esta manera significa mantener un servicio básico para la ciudadanía en condiciones de extrema fragilidad” expresó la organización luego del accidente en el que según versiones oficiales y periodísticas hubo aproximadamente 20 heridos.

Al respecto en entrevista para Pasajero7, Víctor Alvarado, experto en temas de movilidad, dijo que uno de los grandes pendientes que tiene la Ciudad de México es elaborar, estructurar, gestionar y diseñar proyectos integrales. A consecuencia de la falta de ello, se puede percibir e identificar que, aunque se realicen grandes inversiones, hay grandes pendientes en materia de accesibilidad, senderos peatonales, recuperación del espacio público, habilitación de ciclovías, etc.

En el caso específico del Tren Ligero y como lo constató este medio en su recorrido, la intervención no fue integral ya que no consideró los espacios aledaños como los CETRAM, resultando así no ser un proyecto integral, coincidió el experto. 

“La inversión que se hace, si bien es desde el Servicio de Transportes Eléctricos a partir de una exigencia de la administración actual, de repente se nos escapan o no buscan visualizarse o alzar la mano otras dependencias que tienen grandes atribuciones, a estas omisiones (falta de rehabilitación de espacios aledaños) uno de ellos (responsable) es el Órgano Regulador del Transporte; hay que recordar que el ORT es el responsable de la gestión y operación de los Centros de Transferencia Modal o paraderos como normalmente se les conoce”.

Sobre la falta de rehabilitación de los paraderos Estadio Azteca y Tasqueña, Víctor Alvarado señaló que, “como consecuencia de no  elaborar proyectos integrales por la falta de interés de las dependencias, estamos viendo estas omisiones que impactan de forma adversa en la optimización de cualquier sistema de transporte. Entonces el gran pendiente es tener proyectos integrales y lograr empatar estas obras” (rehabilitación del sistema de transporte y rehabilitación de espacios aledaños).

La importancia de los Centros de Transferencia Modal

De acuerdo con datos derivados de información vía transparencia, en la Ciudad de México se contabilizan 49 Centros de Transferencia Modal. En el caso de los que interfieren con el Tren Ligero, el de Tasqueña registra una superficie de 26,383 metros cuadrados (con 750 mil usuarios diarios) mientras que el de Huipulco cuenta con 16,182 metros cuadrados de superficie (y 20 mil usuarios diarios).

De lo anterior se desprende que hay una gran necesidad de tener proyectos que sean integrales en donde participe el gobierno como responsable, pero además la academia y las organizaciones civiles que velan por la movilidad, dijo Víctor Alvarado quien tras compartir la información sobre el CETRAM, reiteró que no es viable contar con proyectos aislados sino que deben de ser integrales, es decir, que consideren la mayor cantidad de factores de mejora posibles.

Sobre el Tren Ligero

El primer tramo del Tren Ligero fue inaugurado en agosto de 1986 de Tasqueña al Estadio Azteca. Entre los años 1986 y 1990 funcionó el ramal Huipulco – Av. San Fernando mediante el cual se utilizó la antigua red de tranvías de la Ciudad de México. Sin embargo, hacia el año 1990 el servicio en dicho ramal fue suspendido.

Como dato curioso, los transeúntes de esta zona aún pueden apreciar que sobre el asfalto yace la infraestructura que dio servicio a ese ramal, se trata de las vías originales por las cuales corrió el tranvía y posteriormente el Tren Ligero. Aun en épocas recientes se conservaba parte de la construcción de lo que fuera la estación terminal San Fernando. Este espacio hace unos años fue modificado para utilizarse como estacionamiento, de ahí que lo único que permanece son las vías que dan vuelta en U para regresar de Avenida San Fernando a Huipulco.




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