Mtro. Gustavo Jiménez Vera

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El Asesor de Proyectos para México del City GIZ-C40 Cities Finance Facility explica que el objetivo final de esta institución es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y aumentar la resiliencia mediante la movilización de financiamiento para la acción del cambio climático a nivel de la ciudad.

FINANCIAMIENTOS

“En México se dividen los financiamientos en dos tipos, financiamiento en infraestructura y financiamiento para la operación, mantenimiento y conservación de las unidades.

“La infraestructura se resuelve a través de BANOBRAS y se ejecuta el recurso a través del gobierno estatal o local para implementar los carriles confinados, las estaciones o inclusive otros temas que están volviéndose más interesantes, como la tecnología de las propias unidades.

“La inversión que tienen que hacer los transportistas para poder comprar las unidades, operarlas, mantenerlas y tener  rentabilidad, puede que requiera a veces de financiamiento privado de bancas privadas, como puede ser cualquier banco normal o bien de las bancas multilaterales que son las más interesantes en apoyar estos proyectos.

“Para las instituciones financieras es genial apostarle al desarrollo de transporte sustentable, por lo cual otorgan muchos créditos con bajas tasas a transportistas. Entre otras se encuentra  el Banco Mundial, el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF),  el Banco Interamericano de Desarrollo y  ahora también un banco chino, que va a apoyar la adquisición de unidades”.

OBSTÁCULOS Y RETOS PARA LA MODERNIZACIÓN DE UNIDADES

“Cuando los transportistas buscan un crédito, hay varios riesgos u obstáculos, como el no lograr agruparse o constituirse  como asociación o conformar la estabilidad administrativa, fiscal y  jurídica para conseguir el crédito.

“Un obstáculo que ha frenado a los transportistas, es el tema de la tarifa;  en la Ciudad de México se tiene una de las más baratas que hay a nivel latinoamérica, no obstante, en otros estados y municipios la tarifa es un poco más adecuada, pero siempre va a ser un poco más baja, y eso frenará la compra de unidades, mantenimiento de flota o tener un mejor equipo operativo.

“En la Ciudad de México se realizan 17 millones de viajes diarios en microbuses, equivalentes a cerca de 85 millones de pesos, mismos que se mueven en efectivo; ahí hay un negocio, si los transportistas  se agrupan como empresa y se gestionan como empresa con un gobierno corporativo, las instituciones los verán como inversionistas en transporte, que están poniendo dinero, recursos y que se están agrupando para ejecutar un proyecto profesional y de alta calidad. De esta forma, todo mundo les va a querer prestar dinero, porque es un negocio que puede ser rentable, pero hay que prepararlo”.

LÍNEAS DE CRÉDITO PARA MÉXICO

“Ya ha habido modificaciones y ya hay más disponibilidad para otorgar líneas de crédito, de hecho Nacional Financiera (NAFIN), que es el banco de desarrollo de la industria privada de México, ya empezó a preparar  líneas de crédito para la sustitución de unidades de transporte;  a mi me encantó su proyecto, lo van a empezar a detonar a lo largo de este año y creo que en el 2018 tendrán todavía más recursos.

Trabajamos mucho con el banco alemán KFW, el cual va a colocar una línea de crédito de cerca de 50 millones de dólares para que los transportistas  puedan adquirir a tasas muy bajas préstamos para la transformación de unidades más limpias, como el gas natural e híbridas, inclusive también se van a considerar dentro de este  plan autobuses eléctricos”.

EL PRECIO DE FORMALIZARSE COMO EMPRESAS

“Constituirse como ruta-empresa podría costar entre un 30 y 50 por ciento más que como hombre-camión, y a lo mejor puede ser más si utilizan tecnologías limpias.

“Los precios para adquirir nuevas unidades, para formalizarse como empresa, para tener un centro de control, si  eleva los costos; es más caro trabajar como empresa y funcionar bien, pero es una inversión, es una inversión a largo plazo  que si se logra hacerlo bien, la ciudad  va a confiar más en estas empresas.

“Hay que pensar como siempre en el futuro, en invertir; el transportista tiene que entender que le están apostando a algo que va a tener beneficio para él y beneficio para la ciudad, es complicado pero es posible, ya se ha logrado en muchos países; de que se puede se puede, solo que tenemos que alinear todos los astros y estrellas para que se dé en nuestro país”.