MACROBÚS, MEJOR SISTEMA INTERMODAL ENTRE BRT: PODER DEL CONSUMIDOR

MACRO-INTER

Los sistemas BRT (Bus Rapid Transit, por sus siglas en inglés) constituyen un exitoso ejemplo de modelo de movilidad sustentable, que permite una intermodalidad rápida, cómoda, segura y accesible, logrando la integración tarifaria con diferentes tipos de transporte público, así lo indicó un diagnóstico elaborado por El Poder del Consumidor sobre calidad y desempeño de los elementos que definen un buen sistema BRT en México, considerando el nivel de intermodalidad dentro de las ciudades.

 

Los elementos definidos en este estudio, tienen como objetivo evaluar y calificar el nivel de desempeño intermodal entre los sistemas BRT y las diversas opciones de transporte existentes en las ciudades, es decir, que se encuentren todos aquellos componentes de infraestructura en el entorno urbano para permitir transbordos y conexiones satisfactorias, rápidas, cómodas y seguras.

 

Para determinar el nivel de desempeño intermodal en cada sistema BRT, El Poder del Consumidor consideró 10 elementos y cada uno se calificó con base en una escala del 1 al 10. Se evaluaron los aspectos de:

 

  1. Servicio de bicicleta pública
  2. Infraestructura para la movilidad no motorizada
  3. Acceso para los usuarios
  4. Accesibilidad
  5. Experiencia de viaje
  6. Información a los usuarios
  7. Existencia de conexiones directas
  8. Integración con otros modos de transporte
  9. Seguridad
  10. Presencia de rutas alimentadoras

 

La evaluación arrojó que el mejor sistema fue el Macrobús con una puntuación de 7.2 de desempeño intermodal, ya que ofrece conexión directa con otras modalidades de transporte público, diversas rutas alimentadoras, servicio de bicicleta pública, seguridad y buena experiencia de viaje. Siguiendo el sistema Metrobús y Optibús con 7.1 puntos y en tercer lugar se ubicó el Vivebús Chihuahua con 6.4 puntos.

 

El sistema que obtuvo el menor porcentaje de eficiencia fue el Vivebús en Ciudad Juárez alcanzando únicamente 3.6 puntos, ya que el sistema que carece de acceso y conexión directa para usuarios hacia otras modalidades de transporte, pocas rutas alimentadoras, ausencia de accesibilidad, infraestructura para la movilidad no motorizada y servicio de bicicleta pública.

 

Los sistemas alcanzaron un promedio nacional de 6.2 puntos, con lo cual se demuestra que la planeación y puesta en marcha de los sistemas BRT en el país ha carecido de una visión integral, lo que ha generado vacíos y deficiencias en las cadenas de viajes de los usuarios.

 

“Esto demuestra que los corredores troncales de los diferentes sistemas se encuentran aislados, y en algunos casos no existe una red de transporte público en las ciudades”, señaló Víctor Alvarado, investigador en Movilidad de El Poder del Consumidor.

 

Los elementos que obtuvieron la peor calificación dentro de los sistemas BRT a nivel nacional fueron: el servicio de bicicleta pública, infraestructura para la movilidad no motorizada, acceso para usuarios, accesibilidad y experiencia de viaje. Sin embargo, estas deficiencias pueden solucionarse a muy corto plazo y con una inversión mínima.

 

La intermodalidad de los sistemas BRT en las diferentes ciudades tiene un papel vital para definir el éxito o fracaso de un transporte público con dichas características. A partir del diagnóstico realizado desde El Poder del Consumidor propone 10 acciones clave que pueden proyectar al sistema BRT como columna vertebral en los sistemas de transporte público de las ciudades mexicanas:

 

  1. Acelerar la implementación de más kilómetros de corredores BRT sobre las vías con mayor demanda del servicio de transporte público, bajo un esquema intermodal con niveles operativos de calidad hacia el usuario.
  2. Establecer la exclusividad de calles para transporte público en zonas que tengan las características urbanas necesarias y el potencial social requerido.
  3. Priorizar entre las obras públicas para el transporte y la movilidad de las metrópolis al transporte no motorizado en torno a los centros de transferencia modal, así como las condiciones necesarias de accesibilidad para los usuarios.
  4. Poner en operación un sistema integrado de tarifa que permita un cobro más eficiente de la misma, para mejorar la calidad y el servicio del transporte público.
  5. Establecer la tarjeta de prepago como herramienta que puede ayudar a mejorar el servicio entre el transporte público convencional y los corredores BRT.
  6. Adecuar la infraestructura de las calles exclusivas, paraderos, señalamientos, semaforización sincronizada, estacionamientos, nodos y tecnologías.
  7. Impulsar un mayor involucramiento de los actores que intervienen en la planeación y ejecución de los nuevos programas de movilidad: gobiernos, empresas de transporte público, iniciativa privada y sociedad civil.
  8. Promover la modalidad del transporte público para troncales, alimentadores y ramales.
  9. Promover la adquisición de unidades de transporte público con tecnología y características que faciliten la accesibilidad de personas, de manera que sean compatibles con centros de transferencia modal que requieran la utilización de rampas en las unidades y así hacer más eficiencia y seguro el abordaje, mientras se reduce riesgo y tiempos.
  10. Generar incentivos fiscales a aquellas ciudades que apuesten y prioricen sus recursos hacia proyectos de movilidad no motorizada y sistemas integrales de transporte público masivo, semi masivo y concesionado.