Legislando con visión de futuro

vision de futuro

Como saben soy originario de la ciudad de Guadalajara y circulaba por Av. de las Américas para dar vuelta en Av. Vallarta, pero como es costumbre en medio de un congestionamiento bárbaro, cuando empecé a oír el anuncio generado por el Senado de la República -después me di cuenta que también existía la versión en  video- me dio mucho gusto, el audio inició diciendo: “el Senado de la República le da la bienvenida a la movilidad urbana sustentable”, mi primera impresión fue creer que por fin teníamos la legislación que nuestras ciudades necesitan. Subí el audio de mi auto porque semejante noticia la debía oír bien, puse atención y continuó la voz diciendo, “incluyendo en sus instalaciones señales para el tránsito de la bicicleta, rampas para las personas con capacidades diferentes, ciclopuertos, constante fomento al uso de la bicicleta”, la voz se calló y yo seguía dentro de un embotellamiento como los que tenemos en las principales ciudades del país.

No lo podía creer, un anuncio que se transmite (creo que en todas las estaciones de radio de la República Mexicana) en el que han utilizado 31 segundos, no sé cuántas veces al día, ni por cuantos días para decirnos que ya señalizaron las instalaciones del senado, no era congruente lo que yo estaba viviendo (ruido, contaminación y tiempo perdido) con lo que acababa de oír; lo más terrible del anuncio fue cuando de nuevo la voz dijo: “Senado de la República legislando con visión de futuro”, apagué el radio y puse atención en resolver el problema que tenía frente de mí.

Solo seguía oyendo la última frase una y otra vez “legislando con visión de futuro”, mi cerebro no creía lo que estaba oyendo. Recordé que hace 17 años en coordinación con la universidad jesuita de Guadalajara, realizamos el libro “Movilidad: una Visión Estratégica en la Zona Metropolitana de Guadalajara”; en ese tiempo me tocaba coordinar los trabajos del CEIT (Centro Estatal de Investigación de la Vialidad y el Transporte), con apoyo de un grupo de académicos, en el que marcábamos como estratégico la creación de una norma que pudiera darnos rumbo a las ciudades.

Después de 45 minutos, llegue a mi destino, y mi cerebro continuó repitiendo “legislando con visión de futuro”, el coraje del anuncio y la frustración de nuestras vialidades me hizo pasar un día realmente con un sabor amargo. Me pregunté ¿cómo es posible que hoy algunos de los estados ya cuenten con una ley de movilidad y no tengamos una norma federal que nos determine un camino común a las ciudades del país?

Llegaron muchas ideas a mi cabeza, una de ellas, la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, que en su artículo primero, fracción III nos dice: “Fijar los criterios para que, en el ámbito de sus respectivas competencias exista una efectiva congruencia, coordinación y participación entre la federación, las entidades federativas, los municipios y las demarcaciones territoriales para la planeación de la fundación, crecimiento, mejoramiento, consolidación y conservación de los centros de población y asentamientos humanos, garantizando en todo momento la protección y el acceso equitativo a los espacios públicos.”

La misma ley en su título séptimo aborda el tema de la movilidad en tan solo 4 artículos y 14 fracciones; de algo estoy seguro, el tema de la movilidad debe analizarse y normarse de manera conjunta con los asentamientos humanos, por lo que hago votos para que nuestras flamantes cámaras de diputados y senadores consoliden esta materia de manera urgente y no tener que hacer adecuaciones a las normas estatales vigentes en materia de movilidad.   

Sabemos que hoy son varias las entidades federativas que ya cuentan con una ley de movilidad,  entre las que a manera de ejemplo señalo Jalisco, Nvo. León, CDMX, Guanajuato y Colima, que sin tener una congruencia de coordinación y participación entre la federación con las entidades federativas ya cuentan con su ley de movilidad, cada una visualizando los problemas que los diputados pueden entender; repito sin contar con la guía federal, sabemos que el problema de movilidad debe ser enfrentado de una manera integral entre todas las entidades y de la mano con el desarrollo urbano, siendo éste el responsable de los problemas que hoy padecen nuestras ciudades.