La privactización de los intereses públicos, el caso del Huerto Roma Verde - Pasajero7

La privactización de los intereses públicos, el caso del Huerto Roma Verde

huerto roma

Francisco Javier Campos García

Alumno de la Especialización en espacio público y movilidad urbana de la UNAM

camposfrancisco.1992@gmail.com

En décadas pasadas y en la actualidad, se ha hecho presente el vacío de las instituciones públicas y del gobierno en la administración, gestión y desarrollo de las ciudad de México, eso ha generado un campo de conflicto sobre espacios de valor dentro de su territorio, la idea de libre mercado y la gestión del particular sobre lo público, aún hoy, con el discurso del actual gobierno, sigue ganando terreno; las ciudades alrededor del mundo son espacios de conflicto, en donde los intereses particulares intentan opacar los derechos ciudadanos y de interés público.

Vivimos en la era de la reivindicación de los derechos; hoy en día se habla del derecho a la ciudad, del derecho a la vivienda, del derecho al suelo, del derecho a la movilidad, etc., sin embargo, estamos lejos de llegar a lograr en físico este objetivo, pues la figura de estado a la que estamos sujetos hoy en día, está debilitada, de modo que hay una perversión sobre lo comunitario, sobre lo público.

Las asociaciones civiles, en la mayoría de los casos, ayudan a articular las demandas de las personas, trabajar en soluciones e impulsar la ejecución adecuada de los recursos públicos, que en estricto rigor son de todos los ciudadanos; son digamos un catalizador entre los ciudadanos y el gobierno, lo cual puede ser peligroso, ya que la mayoría de los ciudadanos no conocen sus derechos y a veces yo diría que hay un desinterés causado gracias a este desconocimiento, y también por lo difícil que es entender el concepto “espacio público”, concepto que de pronto es algo difuso, pero en palabras del urbanista Jordi Borja, “el espacio público es la ciudad en sí misma”.

Sin espacio público se disuelven los derechos y se pierden libertades, ya que la calidad de vida en una ciudad se mide por el número de cosas que tu puedes hacer gratis; alrededor del mundo vivimos una crisis de lo público, lo cual da como resultado las tendencias de urbanización, que tienden a ser extensivas, difusas, excluyentes y privatizadoras.

Caso Huerto Roma Verde

El Huerto Roma Verde, es un espacio que formaba parte del desarrollo de vivienda “centro urbano presidente Juárez” en la CDMX, obra de gran valor arquitectónico diseñada por el arquitecto Mario Pani, el cual es un espacio que quedó libre después de la demolición de los edificios C4, A1 y B2 del conjunto que resultaron dañados en el terremoto de 1985; el entonces director del ISSSTE, declaró que ya no iban a reconstruirse, sino que esos espacios iban a transformarse en áreas públicas y verdes como homenaje a la tragedia.

El espacio, como muchos de la ciudad, entró en una etapa de abandono, lo cual ocasionó que se volviera en un lugar peligroso, oscuro y sucio; fue entonces que la organización La Cuadra, generó un movimiento para recabar firmas y obtener la posesión del suelo del terreno, en el cual se hacen actividades culturales de todo tipo, venta de artesanías, comida y artículos de toda índole. Lo perverso del tema es que hoy en día bajo la posesión de esta organización con “interés público” pero, de carácter privado, obtiene beneficios económicos de un terreno que en principio era de todos, con el falso discurso de que “lo cuidan y de que es de todos”; esto no es así ya que en principio el lugar esta bardeado y tiene hasta protecciones con alambres de púas, condición que no existe en ningún espacio público, por lo tanto el espacio no es público, pues está privatizado por un grupo, y las actividades que ahí se realizan y que generan recursos económicos no acaban en la ciudad sino en un grupo con intereses aparentemente privados; terminan por segregar, excluir y privatizar un espacio que debería de estar abierto todo el día y que no debería de ser cuidado por un grupo sino por los ciudadanos.

Las perversiones más fuertes en las ciudades se dan por aquellas facciones privadas que se dicen defensores de los derechos de todos, pero, un espacio público tiene que ser resultado de una inversión pública en primer lugar y no por la organización de los intereses privados de unos cuantos.




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