El futuro de la movilidad es dar prioridad al ESPACIO PÚBLICO - Pasajero7

El futuro de la movilidad es dar prioridad al ESPACIO PÚBLICO

espacio publico“Soy pro ciclovías, pero me gustan mas los carriles para autobuses”.

Francisco Javier Romero Pérez

Es del conocimiento general que el uso del transporte público, es uno de los pilares de la economía de las ciudades y causa principal del crecimiento de las mismas, pero por sus características físicas, desde la opinión del que escribe, es el modo de transporte que mejores beneficios aporta a la ciudad.

Me explico, mientras que en teoría sabemos que pueden circular 14 mil personas por hora en bicicleta en un espacio de 3.5 m de ancho, en autobús, solo circulan 9 mil personas. Pero la realidad es otra, aunque hoy en el AMG está construyendo los espacios para las ciclovías, solo un reducido número de ciclistas circulan por estas; lo que hace que su bajo uso, ocasione una subutilización del espacio para este medio y la sobresaturación de los carriles para uso de los automóviles.

Con la construcción de las ciclovías ha crecido la ineficiencia de las vías urbanas, provocando que se enfrenten los ciclistas vs los automovilistas; esta batalla se debiera de dar entre los usuarios del automóvil y los del transporte público, ya que entre los dos son responsables de mover al 60% de los viajes de la ciudad.

Es necesario decir que el imaginario colectivo está en contra del transporte público, lo que promueve la adquisición de más vehículos particulares.

De igual manera debemos de dimensionar que mientras con 5 mil unidades de transporte público movemos la misma cantidad de viajes -3 millones aproximadamente-  que más de 2.5 millones de automóviles, lo que significa un uso ineficiente del espacio público, provocado por una monitorización masiva, una gestión inadecuada de la ciudad  y una mala planeación del transporte público.

Los que hemos caminado por la ciudad, sabemos que por varias décadas las autoridades han descuidado la parte funcional (transporte público) y formal del espacio público, basta con salir y enfrentarse a la inseguridad, la contaminación ambiental, el ruido, la basura, accidentes, las barreras urbanas (congestionamiento, banquetas destruidas, puentes peatonales, por mencionar algunos), es difícil tratar de convivir en un espacio público sin eficiencia y sin identidad; lo indicado no sería esperar un espacio público que evoque la condiciones que caracterizaron a las ciudades mexicanas de mediados del siglo pasado.

Lo cierto es que debemos de reinventar el espacio público, algunos lo llaman reconquistarlo, pero, para mi seria reinventarlo. Debemos de pensar a este como una adaptación a las nuevas condiciones sociales, económicas, culturales y tecnológicas, que nos presenta el siglo XXI. La pregunta obligada que nos debemos hacer es ¿cómo conceptualizar?

La visión que yo propongo para que este se adapte a las condiciones arriba señaladas, es dar prioridad al recurso más escaso de la ciudad, así es, “el espacio público”. Al ser un recurso escaso, su uso debe ser analizado con minuciosidad para no cometer errores y causar incremento en las patologías urbanas. (congestionamiento, contaminación ambiental, accidentes y fatalidades).

La presente opinión me tomará más de una publicación para determinar la reinvención del espacio público, por lo que, en esta entrega, expondré el por qué la necesidad de cambiar la manera de evaluar la eficiencia de las vías urbanas (espacio público), así como la posible composición del índice requerido para conocer las deficiencias del espacio público. Los especialistas hoy miden la eficiencia de las vías con el indicador conocido como nivel de servicio (LOS, por sus siglas en inglés), y de manera aislada se analizan otros conceptos como: contaminación; accidentalidad, etc.

Con base en lo anterior, para conocer los problemas del espacio público requerimos no solo el conocimiento de los desplazamientos que se realizan en las calles, además, necesitamos entender a la ciudad como un ecosistema vivo; saber cómo se construyen los indicadores de eficiencia; cómo se conforma la estructura de la ciudad; cómo se articula el espacio público; cuáles son los costos sociales que genera la movilidad, así como las maneras como los diferentes investigadores están enfrentado esta problemática, por lo que la propuesta es contar con una métrica que sume todas las patologías cuantitativas y cualitativas.

Fernando García Córdoba, señala que “problematizar es intentar aproximarse al objeto de estudio desde  diferentes perspectivas, explorar algunas de ellas antes de elegir. Todas las alternativas pueden ser apropiadas, pero sólo algunas resultan afortunadas. Es por eso que mientras más elementos conformen la medición de la eficiencia funcional, mejores propuestas se realizarán por los especialistas”.

A continuación, propongo cuales deben ser los componentes que desde mi experiencia se deben considerar para conocer la causa de las patologías que inciden en generar las condiciones actuales del espacio público, en sus dos componentes, las cuantitativas y las cualitativas:

impactos




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *