Honor a quien honor merece

honor a quien honor merece

Hace ya unos cuantos años, tuve la oportunidad de asistir a un evento en Acapulco organizado por la CONTURMEX y al cual habían invitado a un expositor nuevo. Para mí, era la vez primera que iba a escuchar a un transportista dando una plática, aspecto que insistía y sigo insistiendo que deben hacer, ya que son ellos los que con su experiencia, deben salir al ruedo.

Esta fue una plática congruente, llena de ideas y con una visión diferente a lo que normalmente se escuchaba del transportista tradicional. Me llamó la atención el llamado al cambio, a la búsqueda de nuevos paradigmas que dejaran la figura del hombre-camión y se integrarán en empresas y su discurso incluía una buena dosis de tecnología y lógica en sus planteamientos. Una historia contada desde la posición de transportista y no de autoridad o consultor.

El tiempo siguió pasando y con ello el inicio de la operación del Metrobús, la aparición en escena de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad y sus ya varios congresos en cartera. Todo ello me llamaba la atención,  ya que era resultado del empuje y dinamismo de un transportista apoyado por un entusiasta grupo de compañeros y profesionistas que habían conformado el Corredor Insurgentes, S.A. de C.V.

Un evento siguiente, el esfuerzo de generar una revista, siguió a estas extrañas iniciativas de este grupo transportista. En lo personal, me dio gusto que se propiciara un intercambio escrito de experiencias y sobretodo, el ver un liderazgo profesional en el sector. No el líder, sino el empresario. Un garbanzo de a libra, generado por el sector transportista y mostrando acciones encaminadas en pro del transporte público en la Ciudad de México y no discursos obsoletos y fuera de contexto. Una más de las muchas palomitas que ha ido sumando el Corredor Insurgentes.

Hago este pequeño recuento, porque normalmente no hay la capacidad de reconocer las iniciativas y la buena fe que puede existir en los miembros de un sector criticado, en donde todas sus actuaciones son negativas y muy pocas veces valoradas. Tanto Jesús Padilla como su grupo de trabajo han cambiado la idea del microbusero, hacia una imagen de emprendedores y empresarios capaces. Han puesto la pauta de que se pueden hacer los cambios y en ello están. Son ya 15 empresas que en poco tiempo han empezado a dar frutos y que están en su proceso natural de afianzarse y consolidarse.

Tomó muchos años lograr el cambio de mentalidad y el entender la necesidad de evolucionar y poder concretar y concertar los diferentes elementos que impedían este cambio de paradigmas. Por una parte, la necesidad de entender que el cambio vendría del transportista mismo y no de la autoridad; el requerimiento de tecnologías modernas y recaudo centralizado; los periodos de maduración y las envidias que una modificación al status quo conlleva; la concepción de que un transporte de calidad, cuesta al igual que la formalidad. Estos conceptos hace poco más de diez años parecían insalvables; la voluntad y tenacidad de Jesús y su grupo de trabajo ha  logrado pasar de la idea a la práctica e instrumentación de lo que muchos buscamos previamente.

Es de esperarse que este esfuerzo, ya coronado con nueve congresos, 15 empresas y sobretodo con el reconocimiento del sector, no se pierda y se de atención a la semilla del cambio que Corredor Insurgentes S.A. de C.V. y sus integrantes le han dado para ofrecer un servicio de calidad internacional a nuestra ciudad y a nuestro país ¡Enhorabuena!