Elias Dana, Director General de LIPU México - Pasajero7

Elias Dana, Director General de LIPU México

¿Cuál es la historia de LIPU?

La historia arranca hace 15 años, con la adquisición de una empresa de transporte escolar que contaba con  una flota aproximada de 60 autobuses. Hoy tenemos un parque vehicular de 2900 unidades, dejamos de ser un empresa familiar y dimos un paso al proceso institucional. El cambio que se está llevando a cabo para colocar a la empresa a nivel  público es largo y complejo, pero importante para seguir creciendo.

¿Porqué deciden cambiar a un modelo corporativo?

Una de las características que tiene la industria del transporte es la alta inversión que se necesita para desarrollarse; si no migrábamos al modelo corporativo difícilmente hubiéramos podido  alcanzar los objetivos que nos marcamos. Es un proceso que arrancó con los mismos inversionistas, los cuales se fueron incorporando al grupo; hoy en día el consejo de administración es un cuerpo sólido que nos ayuda a establecer objetivos y directrices de la empresa.

¿Cómo podría definir hoy la situación del transporte de personal?

Definitivamente fue un año complicado por muchas razones; las empresas decidieron frenar proyectos y otros decidieron reducir gastos. Debido a que nosotros somos un commodity de prestaciones que se le brindan al personal, entramos en la lista de los servicios en donde se buscan reducir costos.

Las  empresas que contratan el servicio son compañías  que se caracterizan por brindar un ambiente favorable  de trabajo a los empleados, que buscan seguridad, puntualidad y calidad en su gente.

¿Qué retos tienen y qué oportunidades ven frente a la situación del país?

Proyectamos para el 2014 un crecimiento  del 15% al 20% lo que representa un gran reto. Este  potencial de crecimiento está sustentado en las necesidades del mercado que ya conocemos; creemos que la contracción que tuvo el 2013 se va a recuperar pronto, por ello estamos buscando establecer sociedades como la que tenemos con DINA para renovar y crecer el parque vehicular.

¿Qué función tienen el transporte de personal y escolar en mejorar la movilidad de las ciudades?

En el caso de la Ciudad  de México  somos líderes en transporte escolar operando entre 1100 y 1200 unidades. Está comprobado por la Secretaría del Medio Ambiente que las zonas en donde los colegios han contratado transporte escolar tienen una disminución importante de contaminantes; cada uno de estos camiones está retirando de circulación dentro de la zona escolar alrededor de 25 a 30 autos particulares. En otras palabras, si tenemos en operación 1100 unidades estamos retirando de la zona escolar alrededor de 33 mil automóviles, impactando directamente el tránsito en el área y el medio ambiente.

Por otro lado, nos hemos dado cuenta  que el transporte escolar ha permitido a muchas escuelas tener alcance más allá de la zona en la que está ubicada, además de brindar opciones a padres de familia de poder escoger el colegio que realmente necesitan. Las escuelas que han adquirido transporte escolar han obtenido en el  corto y mediano plazo un crecimiento importante al  contar con este servicio.

¿Cuál es su opinión acerca de que haya una política pública para el desarrollo de las ciudades, en la cual  el transporte escolar sea un factor importante?

Es una gran iniciativa por los datos duros y oficiales que hemos encontrado. Con el servicio que brindamos se contribuye a mejorar la calidad del medio ambiente, se logra un impacto importante en el tránsito, se establece una mayor competitividad en las escuelas y en el servicio de transporte escolar,  el cual se convierte en un valor agregado para cualquier colegio y para los alumnos que lo utilizan.

Sin embargo, es un política que se debe de implementar de forma cuidadosa;  el transporte escolar no deja de ser un foco rojo si no se aplica bien, por lo cual  hay que tener cuidado con los criterios de seguridad.

LIPU se ha caracterizado y distinguido por incursionar en tecnología para aumentar la seguridad de los estudiantes; en implementar procesos de capacitación enfocados en la reacción de nuestros operadores en casos de seguridad; y en invertir en una infraestructura para que se pueda reaccionar ante cualquier situación. Esto lo hacemos porque sabemos que llevamos lo más preciado que tiene el país, lo más preciado que tienen nuestra familias, los niños.

¿Cómo es la convivencia comercial, con la competencia y cómo afecta esto a las tarifas? 

Por ser un mercado relativamente pequeño, si existe convivencia entre las empresas que participan en el ramo. Algo que hemos palpado  en los últimos años, es que nuestros competidores más chicos han tratado de imitarnos y eso nos da gusto, porque significa que estamos haciendo las cosas bien.

El tema de tarifas y costos para los padres de familia es un impacto importante en la colegiatura; sobre todo en las escuelas  de clase media y media baja que tienen niveles de colegiaturas no tan altos. Hemos experimentado en el tema y hemos visto que aquellas familias que decidieron tomar el sistema de transporte terminan viendo el servicio como una inversión.

En el tema de tarifas no hay costos ocultos, cualquier compañía del ramo tiene costos similares; podríamos tener diferencias con empresas en economías de escala pero estas son limitadas. Cada autobús es un centro de costos independiente, que se tiene que pagar por sí solo. Las economías de escalas que podríamos obtener, por ser una empresa grande, están orientadas hacia una inversión de infraestructura, no hacia un beneficio de costos hacia el mercado.

Háblenos del proceso de negociación y la entrega de unidades DINA

Decidimos explorar  con DINA por ser una empresa 100% mexicana, ya que como transportistas nos comprometemos en contribuir al país. El proceso de negociación nunca termina, arrancó hace seis o siete meses y sigue; la compra fue  de 175 unidades y el servicio de posventa que hemos tenido ha sido bueno así como  los tiempos de reacción. La  respuesta que hemos  recibido ha  marcado una diferencia y es algo que a nosotros nos tiene contentos, porque nuestros clientes, colegios y empresas son muy exigentes, por el tipo de personas que transportamos, y esa exigencia nosotros la transmitimos a DINA que se ha sensibilizado de la importancia de nuestros clientes, no hay quejas; es el comienzo de una relación que podría crecer.