Daniel Villaseñor Moreno, Presidente de PagoBús

Commuters wait to board a subway train in Mexico City, Mexico, on Monday, Jan. 30, 2012. The Mexico City Metro, officially called Sistema de Transporte Colectivo, is the second largest metro system in North America after the New York City Subway. Photographer: Susana Gonzalez/Bloomberg via Getty Images

Presidente de Transportistas Coordinados de León y Presidente del Organismo Administrador PagoBús, detalla los desafíos de migrar de hombre-camión a ruta-empresa.

EL RETO DEL TRANSPORTISTA: VENCERSE A ÉL MISMO

“El reto más importante para el transportista, es él mismo, sus formas de trabajar, tiene que romper esquemas, tiene que romper sus propios paradigmas. No se trata de hacer BRT´s por hacer BRT´s, se trata de adaptarnos, de tropicalizar los  sistemas. Si  bien es cierto, no es necesario implementar un BRT, puedes traer una estructura de rutas y con eso tienes para darle un  buen aspecto a tu ciudad, y donde quepa un BRT ¿por qué no hacerlo?. Pero tampoco hay que hacerlos aislados, un BRT solo, no funciona. Creo que es el mayor reto que tienen los transportistas; es preciso   que rompan los paradigmas, que tropicalicen los sistemas, que los lleven a su tierras y que analicen como su tierra los pueda adoptar, no copiar”.

RELACIÓN GOBIERNO-TRANSPORTISTA, LA CLAVE PARA EL ÉXITO

“A pesar de los pesares, sigue habiendo cambios de gobierno y cambios de personas. En el caso de León, hemos tenido la bella suerte de tener solo tres directores de Movilidad en 15 años: Luis Enrique Moreno Cortés, quien es el actual Director de Movilidad y sus antecesores, Fernando Tehuintle Basáñez y Amílcar López Zepeda, muy buenos directores los dos; pero creo que el secreto está  en la buena comunicación entre autoridades y transportistas, y si esos dos no se llevan bien, ahí están los resultados en otros estados. A la distancia veo que ese ha sido parte del éxito y el secreto, la buena relación entre autoridad y transportistas. La información la tenemos nosotros, los transportistas, la certeza de la información la tenemos y la compartimos con ellos, ellos la trabajan y regresan con un plan de operación validado por nosotros. Tenemos gente que es experta, y les decimos si es viable o no dicho plan, y gracias a ello, hemos llevado bien hasta hoy  lo que es el Optibús de León”.

QUE ES MÁS RENTABLE ¿SER HOMBRE-CAMIÓN O TENER ACCIONES?

“El hombre-camión tiene una confusión, yo también fui hombre-camión, y sí, se recibía más dinero del que hoy obtienes; el asunto es que lo recibía, pero no  tomaba en cuenta el  costo de mantenimiento, compra de refacciones, infraestructura, no lo veía, y como ruta-empresa si lo veo todo y aparte de todo eso, me queda un buen dividendo. El tema es que el hombre-camión piensa que le queda mucho dinero y no es así, se está comiendo el capital poco a poco y no se quiere dar cuenta de ello. Un autobús 2016 con las legislaciones estatales, tiene más o menos 10 años de vida útil. Durante ese tiempo el  hombre-camión no le mete mantenimiento a su unidad y no guarda  una reserva para llevar a cabo la renovación a los 10 años, por eso piensan que ganan más dinero. El hombre-camión no tiene patios de encierro, de lavado, simulador para capacitar a  los operadores, con lo cual se logra disminuir los índices de accidentalidad. Cuando trabajabas como hombre-camión, ese costo lo tenías aquí y no lo querías ver, porque lo que no se mide, no se controla, entonces están ciegos en ese sentido; en contraste,  nosotros empezamos a  medirlo y empezamos  a cambiar”.

REPLANTEAMIENTO DE LA FASE TRES Y CUATRO DEL OPTIBÚS

“Es otro planteamiento, ahí si no es problema del transportista ni de la Dirección de Movilidad, el retraso del proyecto es cuestión de Obra Pública. Los recursos no alcanzaron a llegar. Se retrasaron las obras de la cuarta etapa, y nosotros estratégicamente detuvimos  los pedidos de las unidades porque sabemos que vienen una serie de cambios y de ajustes en el trayecto de estudio”.

“Imagina que se hubieran comprado 92 unidades de 12 metros que te cuestan 2 millones 200 mil pesos cada una y estuvieran ahí paradas, nos hubiéramos dado un balazo en el pie, de ahí que la comunicación con la autoridad es muy importante”.