Ciudades a escala humana

ciudades a escala humana

La creciente mancha urbana en las ciudades del país ha desatado un incremento  poblacional, aumentando la demanda de los servicios y la movilidad, por lo que los gobiernos han diseñado ciudades pensadas en los vehículos, y así dejar en el olvido la convivencia de los habitantes.

Así lo señala  Jorge Macías, Director de Desarrollo Urbano y Accesibilidad del WRI México, quien explica que las ciudades deben de generar un ambiente donde los objetos con los que interactúa el ciudadano sean de tamaño y forma razonable, lo que se denomina Ciudades a Escala Humana.

“En el momento en que dejamos de pensar en esta dimensión humana, se desata la planeación pensada para los automóviles”.

A pesar que la movilidad es un derecho que abre caminos hacia la educación, salud, vivienda y  trabajo, entre otros, las ciudades deben de pensarse de manera humanizada, generando ciudades pensadas para las personas y no generarlas para que las personas adquieran vehículos, manifestó el funcionario del WRI.

EL ORIGEN DE LAS CIUDADES A ESCALA HUMANA

En el momento en que las ciudades comenzaron a erguirse, fueron planeadas para ser caminables, y conforme el progreso fue alcanzando estas comunidades, las ciudades fueron adaptándose a esta manera de crecimiento desmedido y sin una previa planeación.

Como lo describe Macías, las ciudades que tienen un origen colonial y cuenta con centros históricos, fueron pensados de manera “caminable”, es decir, todo giraba alrededor de un espacio o plaza pública, un espacio destinado a la convivencia.

“Las ciudades se planeaban para que todos fueran capaces de acceder a la plaza central; y con la entrada de los vehículos, llegaron las pretensiones de acceder a otros territorios y es ahí cuando las ciudades se empiezan a expandir”.

El detonante que dio paso a la generación de infraestructura pensada para el vehículo, fue cuando el ser humano se dio cuenta del poder que tienen los automóviles, “fue ahí cuando empezamos a generar vías más amplias, vías para que los vehículos circulen a 120 km/hr, lo que hace que los terrenos que tenemos que cubrir se vuelvan más amplios; accedemos a velocidades en las que ahora muy pocos humanos podemos sobrevivir en caso de un incidente vial”, expresó Jorge Macías.

Según refiere el experto del WRI México, las ciudades a escala humana existían desde el pasado; entrando de cierta manera un elemento distorsionador, que es el vehículo y fue ahí donde cambió la perspectiva de modernidad o desarrollo, construyendo ciudades, asumiendo que todos serían dueños de un automóvil.

CIUDADES 8/80

De acuerdo con investigaciones del WRI México, se espera que para el año 2050, más de la mitad de la población mexicana tendrá más de 50 años.

Según el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, los planeadores de las ciudades deben construir ciudades bajo el concepto 8/80, es decir, ciudades para niños de 8 años a adultos de 80 años. Este concepto de ciudades permitiría que esta estadística de habitantes pueda hacer uso de su ciudad de manera individual y segura.

Tenemos que hacer ciudades amigables para que personas que quieran acceder sin su automóvil a un centro de servicio lo puedan hacer, que un niño de 8 años o una persona de 80 años tenga la tranquilidad de hacer uso de las calles sin ninguna preocupación”, indicó Jorge Macías.

REINTEGRAR LA ESCALA HUMANA A LAS CIUDADES

El especialista señala que para contar con ciudades a escala humana, primero hay que generar condiciones de ciudadanía, es decir, tener empatía y corresponsabilidad con los ciudadanos que nos rodean.

Después asegurar condiciones de planeación, de ordenamiento territorial y de institucionalización, orientar mejor los recursos para la ciudad.

“Hay algunos números que exponen que con lo que se gastó en la construcción del segundo piso del Periférico de la Ciudad de México, se pudieron haber construído 10 líneas de Metrobús. En lugar de atender un número menor a 50 mil personas diarias, que es lo que atiende el segundo piso, ahora estaríamos con la capacidad de atender a dos millones de personas diariamente y eso con el mismo dinero”, evidenció el Macías.

Para avanzar hacia una mejora planeación territorial, se necesita crear ciudades más densas, más próximas, más cercanas a escala humana, “ciudades donde seamos capaces de hacer más viajes en menos espacio”, apuntó el integrante del WRI.

En conclusión, señaló Macías, una ciudad es más humana cuando se dedica la mayor parte de su espacio público a los habitantes que realizan sus viajes a pie, más que a los vehículos automotores.