CISA LA PRIMERA EMPRESA OPERADORA DE METROBÚS DE LA CIUDAD DE MÉXICO CUMPLE 17 AÑOS DE OPERACIÓN Y SERVICIO - Pasajero7

CISA LA PRIMERA EMPRESA OPERADORA DE METROBÚS DE LA CIUDAD DE MÉXICO CUMPLE 17 AÑOS DE OPERACIÓN Y SERVICIO

opnion padilla julioEran días previos al 19 de junio, fecha en que se puso en marcha el Metrobús, en el todavía Distrito Federal, cuando la expectativa y el desafío eran la constante de un nuevo servicio en carril confinado para uso exclusivo, que reduciría los tiempos de viaje, las emisiones de bióxido de carbono, menor generación de ruido y que comenzaría a dar servicio a 250 mil pasajeros diarios.

Además, este nuevo transporte inédito en la capital del país, contaría con:

  • 36 estaciones cada 400 metros, sobre los 20 kilómetros de la Avenida de los Insurgentes.
  • Intervalo entre unidades cada tres minutos, zona norte y dos minutos, zona sur.
  • 80 autobuses articulados de 18 metros de largo.
  • Capacidad de 160 pasajeros, por unidad y una velocidad de 21.2 kilómetros por hora promedio, que sustituirían a 260 microbuses y 90 camiones del ramal Insurgentes de la Ruta 2 y de la RTP.

Sin embargo, para el inicio los obstáculos no eran menores, invasión de carril confinado por automovilistas, motociclistas, taxistas y peatones, competencia desleal con taxis que funcionaban como colectivos, ambulantaje y valet parking que bloqueaban uno de los carriles para la circulación, falta de puentes, rampas de acceso, semáforos peatonales y sistema de cobro,  ausencia de torniquetes y ausencia de lectores de tarjeta.

Con conductores haciendo el circuito de reconocimiento, pruebas para la apertura de puertas de ascenso y descenso, negociación con otras concesionarios y rutas por retirarlos del servicio, resistencias al cambio por parte de usuarios,  más denuncias de grupos ecologistas por la tala de árboles, resistencia vecinal y de comercios por la reducción de banquetas y camellones, protestas de automovilistas por la cancelación de vueltas  a la izquierda, obstáculos que habría que sortear para ofrecer un servicio de calidad, que sería gratis durante las dos semanas de prueba. 

Metrobús debía pasar su prueba de fuego, evitar la saturación de los articulados, que ya se preveía, crecer la cobertura del servicio hacia el sur, incluir accesos a discapacitados, crear conciencia en usuarios, conductores particulares, peatones, vecinos, comerciantes y transportistas para acostumbrarse a su servicio.

Decía entonces Adriana Lobo, directora del Centro de Transporte Sustentable y especialista en asesorar al Gobierno del Distrito Federal, en el tema del Metrobús, “Creo que no he visto ningún sistema inaugurarse al 100 por ciento, por más que se prepare, esto es un cambio operativo completo, siempre hay detalles de infraestructura y de operación. No he visto  ningún proyecto de transporte  en ninguna parte que en el día uno se vea perfecto”.

En solo unas semanas de operación, luego del arranque hubo problemas inherentes a la entrada en vigor y el proceso de aprendizaje por supuesto no estuvo el sistema exento, el corredor de transporte con autobuses articulados dio una mejora a la velocidad promedio en -Insurgentes, ordenó la vialidad, redujo la contaminación de la zona, así como la disminución del ruido, mejoró la imagen urbana de la avenida, señalaron expertos en urbanismo, estética ambiente y transporte. La puesta en marcha de un sistema ordenado evolucionó el servicio, mejoró la estampa visual y reemplazó decenas de microbuses, además las estaciones dan una imagen heterogénea y de orden.

Posteriormente se buscó definir una metodología para las emisiones antes y después del Metrobús, con el fin de inscribir al sistema como el primero en el mundo con apoyo del Protocolo de Kyoto, aumentó la velocidad de 12 a 17 kilómetros por hora y se buscaba extender a otras vialidades para ampliar la red del Metrobús a otros corredores, además se forjaba una cultura vial para peatones y automovilistas, con el aumento en la señalización.

Fueron diferentes etapas las que tuvieron que transcurrir para la implementación de la primera línea de Metrobús, que permitió un reordenamiento y regulación del transporte público, en cuanto a su estructura operativa el sistema demostró ser innovador  y demostró que en la ciudad se pueden hacer realidad proyectos con la participación conjunta de entidades públicas y privadas, mejorando también el control y la supervisión de la operación, acceso a través de una tarjeta inteligente de prepago, así como la disminución de accidentes hasta en un 40 por ciento. 

Al mejorar la calidad del servicio, mejora la calidad de vida de nuestros usuarios, al disminuir el tiempo de traslado. En escala del 1 al 10, los usuarios evalúan el servicio con una calificación de 8.2, que habla de la aceptación del usuario, hoy reconocemos a todas aquellas organizaciones, empresas y asociaciones que han hecho posible la existencia del Metrobús  que se ha convertido en 17 años, en un sistema moderno, seguro, rápido y con una red de rutas por toda la ciudad.

En este contexto, la empresa de transporte público Corredor Insurgentes S.A de C.V (CISA), inició operaciones como la primera empresa concesionaria que se conformó en la ciudad de México, y desde entonces ha ofrecido un servicio de alta calidad a los usuarios de la capital, resultado del trabajo de un gran equipo.

Luego de 17 años de servicio y millones de kilómetros recorridos, se mantiene firme en proteger los intereses de sus accionistas y estar a la vanguardia en el transporte público. Ya que el  Consejo de Administración de CISA, junto con los socios de la empresa, han sido factor por su confianza y unidad, lo que nos ha permitido permanecer y crecer en el mercado.

Durante estos años ha transportado a millones de pasajeros, pero no sólo eso, también ha contribuido a mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Con su confianza en el proyecto, la empresa ha transformado el escenario urbano y la movilidad de la ciudad. En este tiempo el servicio se ha transformado y CISA, acorde con el compromiso adquirido, incrementó su parque vehicular, equipó sus instalaciones y capacitó a su personal en la búsqueda de un desarrollo integral.